SOY LUZ.

Hace tiempo que quería escribir un relato con este título. Esto es lo que ha salido de mi calenturienta mente cuando he despertado esta mañana:

        Hace eones, cuando el mundo no era mundo y no había más que una masa informe, negruzca, sin luz ni brillo, yo ya existía. Éramos una centena de entes, sin forma, sin cuerpo, sólo con la conciencia y la noción de nuestra propia existencia.

         El desastre ocurrió cuando, a uno de nosotros se le ocurrió dar forma a la palabra, elaborar materia a través de lo nombrado y yo, que no lo creía posible, reía, sin sonrisa, sin boca, pero con una carcajada interior que, de haber podido asomar afuera, hubiera sido la risotada más sonora jamás oída.

         A pesar de mi incredulidad, la palabra tomó forma. De la informe masa negruzca nació el calor, el calor se convirtió en fuego, fuego que hizo arder en llamas aquel punto negro, el cual comenzó a girar sobre sí mismo. Entonces, un halo de luz atravesó la nada, expandiéndose, viajando, brillando por los confines del vacío para convertirlo en algo, “el algo” que ahora ya existía.

         Y así fue como comenzaron a formarse los planetas, las estrellas, los cometas y, en definitiva, todos los astros que conforman el universo; pero en medio de toda esta orquesta de bolas flotantes, estaba la oscuridad. Las tinieblas que dieron origen al mundo, seguían rigiéndolo como un vigía que atisba todo cuanto a sus ojos aparece. Y yo, que era tal y como había sido siempre, seguía contemplando atónito el espantoso espectáculo.

         Llegado el momento oportuno, me quejé a mis compañeros, les rogué primero, les imploré después y, por último, les ordené que pararan. Pero el atrevimiento, la osadía, el hecho de haber dado un mandato y haberme puesto con ello por encima de los demás, dio lugar a mi castigo. Me advirtieron que no mirara, que no me mirara, pero no hice caso. Sin ojos, pero con la vista del pensamiento, oteé mi interior. Entonces, aterrorizado, lo descubrí.

          Era yo. Siempre fui yo. Siempre fui así. La palabra sólo me hizo expandirme, tomar forma, aunque no cuerpo, pero siempre tuve el brillo. No podía verlo porque yo era quien brillaba. Y pude contemplar mi propio reflejo en mis compañeros cuando éstos me hicieron expandirme. Yo di lugar al universo, al mundo, a la vida. Yo era el origen, yo soy el inicio y yo terminaré con él. Ahora ya sé quién soy. Soy mi propia pesadilla, mi terror más oculto, aquello de lo que me escondo. Ilumino aquello por donde paso y ensombrezco los lugares de donde huyo. Estoy en todas partes. Estoy en todos los tiempos. Y vivo para que los demás vivan. 

            Yo… soy luz.
Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: carontex       16/07/08 13:44
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Historia bucle , pues ¿ acaso no es es ese el final perfecto de toda raza que no llega a autodestruirse ? la perfección total como ente , hacedores de mundos y universos perdiendo la noción de lo que fueron.

A eso se le llama ciencia ficción , no se si te gustará el genero , pero escribiste un genuino relato de ci/fi , a los que nos gusta , nos apropiamos como "de las nuestras" algunas historias y esta es una de ellas ,añadiría de la buena

felicidades!!
Escrito por: Aiculk       27/06/08 22:22
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Me encanta, me encanta como te expresas, ojala me expresara yo asi...
Escrito por: mari_       22/06/08 15:46
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
me encanta!!
la forma de expresar, la fluidez, el texto en general!
buen trabajo, me gusta!
[no se si sera buena critica pues soy nueva en esto, pero me a impactado =P]

saludos^^
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Preguntas frecuentes    -     Anunciar    -     Publicar poesía
Nuestra red: Dietista online