Soul (31- La voz y Muop)

Categoría(s): Historia
-Me pregunto si Lina sabe donde me encuentro- se cuestionó Teresa en voz alta.
Aquel desierto la inquietaba, estaba realmente aterrorizada de donde se pudiera encontrar. Pero al menos se alegraba de que Colin pudiera ir a casa. O eso creía. Cuando abrió los ojos, ella se había encontrado rodeada de arena, pero no había señales de Colin por ninguna lado. Supuso que la magia extraña o esa piedra solo pudo llevarse a uno de los dos y aunque le tuviera pavor a estar sola, prefería ser ella que el niño.
No tenía sed pero sentía la necesidad de algo. No había pasado mucho tiempo desde que su media alma había sido extraída, pero ella lo veía como años. Acababa de perder otra facultad humana, eso era lo mas triste. Ya no sentía calor, no era para menos que se sintiera así.  
Pensó como se pondría Josh al ver que no estaba; se imaginaba los gritos que le darían a Lina por haberla perdido, solo por eso sonrío; luego recordó a Felicity, tan asustada, con un pasado que ahora que lo pensaba, la intrigaba. Solo sabía que había sido atacada para robarse su alma...pero ¿y antes? Movió la cabeza, como para quitarse esa idea de la cabeza, ya habría tiempo después para preguntar.
Sentada, tan sola como nunca antes, Teresa recordó a otra persona que había olvidado por todo lo sucedido,  su abuela. Travis la había mencionado al principio, diciendo que Lady Lorelai tenía relación con ella, de ahí extraerle su media alma. Pero no tenía sentido, la abuela de Teresa había muerto muchos años atrás y poco a poco los recuerdos de ella se borraban.
 
-¿Qué hace una joven como tu por aquí?
 
Teresa se paró de inmediato y buscó la ubicación de aquella voz ronca.
No había nadie.
-¿Qui...quién es...?- preguntó nerviosa.
-Nadie
-¿Cómo?
-No tengo nombre, no tengo alma, no tengo cuerpo, no tengo nada...
 
Teresa analizó lo que dijo. Al parecer no le podría hacer nada. Pero ella ya había escuchado una voz antes, en la casa de Lady Lorelai, se preguntó si sería la misma.
 
-¿Eres la misma voz de aquella vez?- Miró por si  acaso a todos lados. Nada. Seguía en el desierto, sin nadie a su alrededor.
-No, nunca hemos hablado...nunca te he visto...
-Bien...yo...
-¿Qué haces aquí?- insistió la voz.
-No sé...me dejaron aquí...
-¿Quieres regresar a casa?- su voz seguía siendo ronca, pero ahora se notaba algo de tristeza. Solo por eso, Teresa contesto.
-Quiero ser humana...es lo único que quiero
-Hay un humano por aquí- contestó la voz tranquilamente.
 
Teresa se sentó. Miró al cielo y luego fijó su vista en un punto lejano.
-¿Solo uno?
-Sí...no muy lejos de aquí...esta llorando...busca a Teresa...¿la conoces?
 
Esto sirvió para que se levantara como un rayo.
-¿Colin? ¿te refieres a Colin? ¿esta aquí?
La voz estuvo unos minutos en silencio, tanto que Teresa pensó que ya no iba a contestar.
 
-Esta solo...pero no por mucho tiempo...hay algo que se esta acercándolo...será mejor que corras....
 
Sin perder tiempo, Teresa empezó a correr, guiado por su instinto. Sabia que alguien importante estaba por ahí.
 
***
 
Cuando Peter abrió los ojos, se dio cuenta de que Lina ni lo miraba fijamente ni le cogía las manos. Quiso levantarse pero se dio cuenta de que se mantenía de pie.
Estaba en una especie de cuarto de piedra, no había puertas ni ventanas. Pero misteriosamente estaba muy iluminado. Tendría 3 metros de largo y 5 de ancho. Hacia mucho frío, sintió un escalofrío cuando se movió.
 
-¿Así que tu eres amigo de Lina?
 
Supo que alguien estaba detrás de el. Metió la mano dentro de su bolsillo para sentir que había traído su arma y pelear si era necesario.
 
-¿Dónde esta?- dijo aún sin moverse.
-Alguien pidió hablar con ella
 
Se giró para ver a la persona que le hablaba. Era un hombre, no tendría mas de 30 años, de 1.70, cabellos castaños y ojos oscuros, que mostraban mucha profundidad. Vestía de una túnica negra, se había bajado la capucha, dejando ver el rostro. Había algo en el diferente. Su labio temblaba y sus cejas se movía de arriba abajo inconscientemente, al parecer.
 
-¿Quién?- preguntó Peter, aquel hombre era muy extraño y el descubriría que pasaba. Apretó más fuerte su daga.
-No te importa- dijo poniendo las manos detrás. Supuso que las entrelazaba como aquellos sabios de las películas.
-¡Claro que si!- gritó- ¡Ella es la única que me puede ayudar a encontrar a...el camino a mi casa!
-La Corte ha solicitado hablar con ella.
-¿Cómo te llamas?- preguntó molesto. Mientras que en su mente se imaginaba como matarlo. El problema seria obviamente el de salir, no veía ni un solo orificio por el que pudiera escapar.
-Muop
-¿Muop? ¿Qué clase de nombre es ese?- Buscaba y buscaba...pero nada.
-Todos los de la corte tenemos nombres difíciles para los humanos...aunque realmente los tenemos todos los que pertenecemos a este mundo...
-¿Eres de la Corte?- Esa información lo desconcertó un poco.
 
Cuando su abuelo hablaba de la corte lo hacia con mucho respeto, además decía que todas eran criaturas sorprendentes, llenas de magia y fuerza. Sin embargo, en esos momentos veía a un simple joven con gestos extraños.
-Aún no me acostumbro a este cuerpo...antes no tenía labios ni cejas...así que entenderás mi incomodidad- Dijo Muop adivinando la expresión de Peter.
-No te creo para nada...y no importa...¡solo quiero ir con Lina!
 
Sin pensarlo dos veces Peter saco su daga y se dispuso a atacar, cuando se dio cuenta de que estaba tirado en el piso, Con Muop encima y su daga muy cerca del cuello.
 
-Eso estuvo muy mal...soy una de las personas más poderosas a pesar de mi condición actual- dijo suavemente, mientras se levantaba- Bella daga...¿sabes lo que hace?
 
Resentido y frustrado por su intento de escape, Peter asintió.
-Es para robar almas, pero yo no la utilizo para eso...
-Tiene demasiado tiempo sin ser utilizada...¿qué problema tiene?
-Ninguno. Es solo que no me gusta utilizarla.
-Te dejare ir a buscar a tu amiga si me la das- propuso con los ojos brillantes.
 
Peter negó con la cabeza. Aquella arma había sido de su abuelo, no podía entregarla.
-Además...los dejare libres...
 
Esto lo hizo sospechar ¿por qué tanto interesas con una daga que de seguro fabricaban en todo momento?
 
-Lo siento, pero es mía y no te la voy a dar- Aunque decir eso era algo extraño para Peter, después de todo, él no tenía, en esos momentos, su daga, la tenía aquel hombre que decía pertenecer a la corte.
-¿Si te dijera que están haciendo sufrir a Lina más de lo que cualquier roba-almas podría soportar? ¿me la darías?
 
Peter tragó salida. Se jugaba mucho en esa decisión, así que no sabía que decir.
Un grito lleno de terror se infiltro por las frías y   grandes paredes de piedra. Sin darse cuenta, él, asintió. La decisión estaba tomada.
 
 

 

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Comentarios:

Escrito por: Renanalvarez       04/03/08 04:22
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Y sigo enredado en tu relato.
saludos
Escrito por: JuanCruzBordoy       02/03/08 20:48
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Me gusta tu imaginación .
Un abrazo .
Escrito por: picanteazul       02/03/08 19:02
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Muy bueno para una cabecita de 17 años, de que nacen nacen, te seguiré leyendo...
Escrito por: kaylita       29/02/08 20:26
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Una narración perfecta amiga… será el subconsciente que se manifiesta?
Muy buena, te sigo leyendo…
Escrito por: rotko       29/02/08 19:56
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oh...bravo amiga
que bien,
te sigo!!!!
Páginas: 1

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