Soul (30- La entrada)
Lady Lorelai se miró las manos. Sus pequeños monstruos ya estaban listos y para variar ya habían hecho de las suyas. Le había encargado la misión a Mila y a la hermana de aquella semi- humana.
El tiempo estaba avanzando demasiado rápido para su gusto, ya no quedaba tiempo, necesitaba evitar que aquel catástrofe que estaba por ocurrir acabara. Sabía muy bien lo que estaban haciendo los de la Corte, estaba segura de que pronto tratarían de matarla, se preguntaba a quien sería el bobo escogido para probar que tan fuerte o que estaba dispuesta a hacer.
Aquellos seres creados por ella, los primeros estaban sufriendo muchos cambios, solo sabía de dos que aún se mantenían normales. Grimbud y Tractu, tendría que ver todo su cuerpo para confirmar que no hubieran sufrido cambios, porque no se creía aquellas patrañas de que ellos estaban libres de todo aquellos cambios. Ella los había creado, había creado a 9 monstruos, los más fuertes, los primeros. No sabía si contar a Trahuda, el humano al que convirtió en un roba almas, en esos días solitarios...cuando tenía dudas y quería acompañar a Bella.
-Señora...- dijo suavemente Basyt.
-¿Qué?
Estaba en uno de sus celdas, era tan oscura que el Servis tenía terror de entrar más.
-Ha venido la niña...y Mili...
Los Servis eran en general seres horribles, llenos de odio, pero al parecer Lady Lorelai había cometido 4 terribles equivocaciones con exactamente 4 de sus monstruos. La primera había sido Crita, una traidora, se la dio de buena gana a Roger para que cuidara a sus hijos y a Fiorella, luego se encontraba aquel ser que la veía en esos momentos con una cara de terror, Basyt, su fiel empleado, un Servis que al igual que Crita eran muy débiles, demasiado para seres que necesitaban de toda la fuerza y el coraje para sobrevivir. Travis era un ejemplo perfecto de cómo no se podía hacer combinaciones entre seres de diferentes razas, si bien era algo mágico y misterioso, no le gustaba no conocer que poderes o fuerza que se le había sido entregado a su hijo. Sonrío, todos los monstruos la llamaban madre, lo cual le agradaba mucho. Recordó a su cuarto error, pero decidió olvidarlo, no tenía importancia enojarse a esa hora del día.
Miró la celda por última vez antes de dirigirse a la salida. Algo se movió detrás de ella. Sonrío para sus adentros.
-No te preocupes, pronto se acabara tu sufrimiento.
Mili y la hermana de Teresa la esperaban. Ordenó cerrar la celda a Basyt y se dirigió al lugar donde la esperaban las jóvenes.
***
Lina se quedó paralizada. Con la excusa de lavarse la cara y curar sus heridas (Peter no preguntó de donde provenían, lo cual molesto mucho a Lina), se había escabullido al baño de la casa. Apenas había hecho el llamado a Teresa y Colin cuando alguien interrumpió en el baño, sin siquiera tocar la puerta.
Era Travis, la miraba desconfiado. Lina no sabía como esconder el Found que tenía entre sus manos, muy cerca de su boca.
-¿Me vas a decir que diablos esta pasando?
-Bu...bue...bue...bueno...yo...veras...- no sabía que decirle. Guardo el Found lentamente en su bolsillo. No quería decir una mentira, ya había muchas entre ellos. Al igual que con Josh.
Pensar en su hermano, la hizo sentir terrible. Hasta ese momento no se había dado cuenta de la angustia que sentía en su pecho. Su gemelo de seguro estaba muy ocupado, estaba peleando, de eso no había duda. Su corazón se paralizó. Josh había ido a la corte...se preguntó si la batalla entre esas cosas que su padre respetaba y que su hermano tenía que obedecer.
-¿Y...?
Regresó a la realidad. Luego tendría que preocuparse por su hermano, ya que él era al fin y al cabo la única persona a la que confiaría su vida. Aunque amara con todo su corazón a Travis, sabía que él iría nuevamente con su madre, con Lady Lorelai.
-¡Idiota!- chilló de repente. Dándose cuenta de algo importante.
El aludido la miró perplejo.
-¿Por qué?
-Acabo...acabo de mandar a Teresa y a Colin a un lugar desconocido...
-¿A dónde?
Lina miró a la persona que observaba la escena. Peter.
-¡No entiendes que es desconocido!- le dijo indignada.
-¿Teresa y el niño?- preguntó Travis acercándose a ella lentamente.
El baño no era muy grande, pero de alguna manera Peter ingresó sin permiso y se puso al lado de Lina antes que Travis. La cogió del brazo.
-¿A dónde los habías mandado?
-Donde Bella...
-¿Quién?
Travis miró la manera en que aquel chico cogía a Lina así que no se fijó en como Lina le pedía ayuda con la mirada.
-Es una mujer sabia, sabe de todo...pensé que tal vez ella podría ayudarnos a saber como derrotar a Lady Lorelai...
-¿Y porque no nos explicaste esto antes?- preguntó Travis mirándola directamente a los ojos.
-Sabía que mi padre no lo aprobaría...no soporta la idea de que haga algo por mi misma...
-Y ahora...- empezó Travis.
-Los perdiste...- terminó Peter abatido.
-Chicos...yo...
-Hay aún peores noticias- dijo Travis sacándola del baño y apartándola de Peter.
-¿Qué sucede?- preguntó sin darse cuenta que la tensión no era solo por la desaparición de Teresa y Colin.
-Los Found han dejado de funcionar- dijo cansado- Es lo que te venía a decir...te estaba buscando y me di cuenta de que estabas escondida en el baño desde hace rato.
-Yo...he...lo lamento...
-¿Entonces...?- Peter los miraba como si en sus rostros se encontrara la respuesta.
-Tendremos que hacer el viaje en avión- dijo Travis palideciendo.
Peter sonrío emocionado. Desde hacia mucho no había subido a un avión, deseaba hacerlo con todas sus ganas nuevamente.
Pero Lina sabía el temor de su amado, nunca había puesto un pie en tales máquinas, no las había necesitado. Además sería expuesto a miradas interrogantes al notar que su piel era de un suave verde, aquel color que tanto le encantaba a ella.
-¿Viajaremos todos? ¿Teresa y Colin?- preguntó Peter aún contento, sin reparar la angustia de los otros dos.
-Lo mejor será que solo la niña lo sepa. José se pondrá histérico si sabe que su otro hijo a desaparecido- dijo Travis tratando de sonar tranquilo, aunque la idea de aquel viaje le ponía muy nervioso.
-Debe haber una forma de encontrarlos...me voy a poner a buscarlos- se ofreció Lina.
-No, estarás conmigo- dijo Travis firmemente- Pero Felicity y Peter pueden buscarlos...a José le diremos que todo esta bien y que tanto Felicity, Peter y Teresa cuidaran a su hijo.
-No me parece buena idea, yo no tengo la más mínima idea de donde ir, Felicity es una niña a quien no puedo defender a cada rato ...en cambio Lina podría serme de utilidad- explicó Peter sin esconder la sonrisa que se asomaba en sus labios.
Aunque no quería quitar un ojo de encima a Lina, sabía que era un buen plan. No quería perderse la oportunidad de hablar con Roger y aclarar unos puntos, por supuesto también tendría que hacerle entender que aquel niño no era suyo y asunto terminado. Supuso que llevarse a Felicity y a José, era después de todo, una buena idea.
-Bien- dijo torciendo la boca.
Lina lo miró sorprendida. ¿De verdad la iba a dejar irse con aquel chico tan repulsivo como lo era Peter?
-Será mejor que partan ya- continuo Travis- Tal vez cuando quieran regresar los Found ya funcionen. Y podrían alcanzarnos.
-¿Y cómo se supone que iremos sin los Found?- preguntó Peter mirando desafiante a Travis.
-Simple, primero tendrán que ir a la corte y luego se irán en busca de los dos...los Found no funcionan aquí...pero en aquel lugar...en aquellos mundos...si funcionan.
-Pero...- Para Peter era increíble que aquel duende extraño no se diera cuenta de que se contradecía. Si decía que los Found no funcionaban, como pensaba que podrían llegar a ese mundo donde se encontraba Teresa y Colin.
-Lady Lorelai creo muchos mundos para sus criaturas...demasiados...- explicó Travis pacientemente- Pero sabía que los de la corte eran especiales, así que les creo un mundo especial, donde ningún humano, por casualidad, pudiera ingresar.
-¿Y ese lugar es...?
Sin darse cuenta, Lina se había alejado de Travis y se había puesto a su lado. Muy cerca de la puerta del baño, donde Peter estaba recostado. Le cogió las manos y miró a Travis por ultima vez, éste asintió.
Peter miró embelesado el rostro de Lina, era tan bella...que simplemente no podía apartar la vista de ella. Sus ojos brillaban extrañamente, de repente no fue solo el color de sus ojos lo que vio, sino un enorme pasillo lleno de personas (o eso pensaba que eran) caminando por ahí.
No supo el momento en que su cuerpo desapreció de la casa de Roger, pero si supo que había descubierto la entrada a la Corte.
Concuerdo con jesus_ademir en la descripción de los monstruos. Me gustó mucho esa parte.
A cada personaje lo vas describiendo de una forma tal que se vuelven para el lector familiares.
Mis felicitaciones, admiro tu talento. Rina.
Tienes una forma de narrar que magnetizas hasta el final.
buen relato.
saludos
Felicidades Rina, es inevitable sumergirse en tu amena y excelente narración, enhorabuena!