Sombras- Genesis
En los últimos días he podido sentir como mi
pequeño y patético corazón late con mucha mas fuerza que nunca. Se estrecha y
vuelve a crecer innumerables veces, chocando contra mis huesos de manera
desenfrenada y lo peor, sin ningún tipo de ritmo.
En un fenómeno al que no he podido encontrar
ninguna explicación al chocar contra mis costillas mi corazón se desplaza con
gran facilidad hasta mis piernas, mis brazos, mi pelvis e incluso a mi cabeza.
Cuando sucede esto último, mi corazón y mi cerebro luchan por un poco de
espacio en medio de la cavidad. Desde mi pequeño cerebro, en medio de la
batalla me imagino como las células de cada uno de los órganos salen a destruirse;
las neuronas produciendo choques eléctricos estremecedores (que yo, por
supuesto, soy el primero en sentir) y los glóbulos blancos absorbiéndolas sin
tolerancia. Inmediatamente sufro una especie de amnesia y los recuerdos de los
caminos ya recorridos durante toda mi vida se borran.
Entonces vuelvo a comenzar a recorrer dichos
caminos, regreso a aquella primera avenida en la que corrí ya hace muchos años,
de este modo tiendo también a caer en los mismos agujeros y a estrellarme
contra los mismos seres descuidados de hace cientos de años. Me enamoro de los
mismos individuos y en determinado momento camino en círculos saludando a todo
aquel que se me aparezca. Esto no parece importar, o por lo menos no a mi. No
me importa en absoluto pues no logro recordarlo, solo unas cuantas personas me
lo cuentan después de un tiempo asombradas de mi estupidez.
Pero volvamos a la batalla entre mis
peculiares órganos. Debo decir que ninguno gana al final, la única resolución
es que los dos, cansados ya de batallar dejan de funcionar y yo caigo
desfallecido sobre el asfalto, todo mi cuerpo se vuelve oscuro, alargado,
silencioso y sin funcionamiento; mientras tanto yo veo como desde la altura un
ser completamente parecido a lo que era yo hace unos instantes se posesiona de
mi lugar. La única acción sensata de mi parte es repetir todos los movimientos
de este nuevo ser, automática y mecánicamente.
impactante, una narración simple y lógica de lo que podría ser lo más ilógico y absurdo, muy bien logrado, sin duda se nota la gran influencia del gran Kafka, felicidades, yo también soy un asiduo leector de él , espero que pronto pases a leerme y comentarme, saludos
Me encanta siempre leer de ti, letras tan existencialistas, y este tipo de pesadillas que botan un poco en el absurdo y sin embargo contagian al lector de una especial ansiedad, entre otras cosas....
Me quedo con la mayor parte de reflexionar si no me estara pasando lo mismo...
Muy bueno leerte de nuevo, mi querido e bidolatrado K...
(si, soy una barbera... ¿y?)... jajaja... Besitos.
La vida suena tan banal que es absoluta, y lo pequeño definitivamente se refleja en la infinidad, y ni nuestro propio cuerpo es capaz de soportar nuestra equivocación de pensar que nuestra vida no tiene sentido, estando tal sentido siempre latente en nuestros sentidos, en nuestro corazón y en nuestra mente. Historia para pensar, que tiene tanto sentido que poco lo tiene, y de la cual podría escribirse un libro completo o simplemente una simple estrofa; y si fuera ina historia simple, podria escribir la novela más larga de la historia, o dibujar un punto y que la representara.