Solo yo puedo quererte le pronuncié antes que subiera al tren, antes que rodara por mi mejilla una tibia y solitaria lágrima y ver sus manos temblar al decirme adiós. El regresar a casa estuvo lleno de recuerdos, de ideas buenas y hasta macabras, sentí mi naturaleza de mujer salir a flote hasta los mas alto, sentí ganas de tomar el siguiente tren de seguirle por el mundo, de buscarle detrás de cada cámara fotográfica(ya que es fotógrafo), de buscar sus ojos, sus labios, su risa, su...su todo. Pero hay algo que me ata, me sujeta y eso es los pies en la tierra porque al final cuento solo yo.