El niño la observa desde el comedor y le pregunta:
-¿Con quién está hablando?
-Con nadie.
-¿Por que a usted le gusta hablar sola?
-Yo no hablo sola. Estaba cantando...
-Pero yo no escuché una canción...
...Yo escuché que estaba hablando...
-¿Me estás espiando?
-No. Sólo que escuché...
-Ya. Siga jugando con los bloques.
El niño se aleja disconforme, pensativo.
Ella tararea una canción, mientras sigue lavando los platos y vuelve a sumergirse en otras historias, otras vidas...
Ella vuelve a ser otra, pero esta vez en silencio.
|
Imprimir |
Enviar historia |
