Soledad, voluntad y locura.
Voluntad, no me diste fuerza.
Voluntad, no me diste energía.
Voluntad, me diste reproches.
Y la soledad se me confundió con la locura.
No logré que concilien una tregua.
Soledad, solitario triste pasajero,
Esperando a un tren que nunca le encontró
boletos.
Locura, locura de sangre que correrán,
por este papel, solo hipocresía.
Falsos magos.
Soledad, voluntad y locura.
Los poemas se hicieron ásperos,
Como pólvora entre mis manos.
Y las manos se hicieron sentimientos;
Sentimientos...
Porque si la vida es dura, yo soy piedra.
Porque sí el destino me jugó una mala pasada.
¡¡¡Seré fichas de ajedrez!!!.
Ajedrez, reyes encarcelados.
Ajedrez, reinas ultrajadas.
Ajedrez, peones rojos, azules oscuros.
Bailes de una lejana princesa dando vuelta,
sonriéndole a la burocracia.
Otra vez, me parece excelente tus textos.
Un abrazo
Es un poema rebelede pero esta muy bien