Caminaba pareciendo ebrio Como siempre por la playa, Como siempre desde hace veinticinco años. El día era gris, como a él le encantaba. El mar parecía más liberador que siempre. Subió a unas rocas para admirar y tratar de anotar algo.
Una vez vencidos los primeros escollos (las rocas) Vienen los siguientes, y así caminó sobre las rocas, Y sin darse cuenta fue de noche, Y cuando quiso volver a casa No había camino de regreso.