


| Escritor: | riperjan |
| Públicado: | 31/05/2008 |
Cuando sonó el despertador al día siguiente no podía creerlo, apenas recordaba lo sucedido el día anterior pero sabia que no debió de ser bueno, se miro al espejo como cada mañana y observo unas profundas y marcadas ojeras.
-no volveré a beber-se dijo.
Cuando llego al instituto pareció que lavarse la cara no sirvió de nada, los demás lo miraban con asco y desprecio a la vez, pero ya estaba acostumbrado, el viernes era el día que mas le gustaba, se acababan las clases y podía descansar, la mañana fue pasando lenta y pesadamente pero en la media hora del recreo ocurrió algo.
-¿Qué es esto?-se pregunto extrañado.
-¿el que?-respondió deby.
Débora era la única persona del instituto que le hablaba, no era muy alta, delgada, de larga cabellera negra y ojos marrones, su estilo era un poco gótico pero a la vez sensual y provocador.
-una llamada perdida ¡Bea!-
¿Quién es Bea?-
-es una amiga-
-bueno no cambies de tema, aun no me has contado lo que hiciste ayer-
-ayer no lo recuerdo, me dormí-
mintió, estaba mintiendo a su mejor amiga y eso era algo que no le gustaba nada, pero no podía decirle que había fumado, bebido y consumido drogas, las siguientes horas fueron confusas, se preguntaba, se preguntaba que había llevado a Bea a llamarle, cuando salio lo vio claro, allí estaba Bea, esperándolo a la salida, despampanante, con su larga y dorada cabellera cayendo sobre sus hombros, con una camisa roja que resaltaba su pecho y unos vaqueros ajustados, apoyada sobre una moto azul.
-¿Qué estas haciendo aquí?-le pregunto extrañado.
-buscarte-
-¿enserio?-
-¿Dónde vamos?-
-no lo se-
Bea le paso un casco y se subió.
-sube-
No sabia donde se dirigía pero no le importaba, fueron a dar una vuelta, a comer en el Mc donald y finalmente a la playa, se tumbaron sobre la arena y charlaron mientras fumaban.
-me encanta mirar el mar-
Bea estaba echada sobre sus rodillas mirando el océano, Alex se descubrió observándola, su pelo extendido, su cuello blanco, la forma perfecta de sus pechos, ¿se estaba enamorando?
-creo que es precioso-
- a mi me encanta mirarte-
De repente se dio cuenta de lo que había dicho, y que lo dijo en voz alta, se puso rojo y tenso, y Bea pareció notarlo, lo miro divertida y sonrió.
-no se por que he dicho eso yo -
-no te preocupes-
Alex se tenso aun más y miro hacia otro lado.
-yo -
-es bonito y agradable escuchar cosas asi-
Se relajo de repente, la observo y era como una delicada muñeca que podía romperse en cualquier momento.
-lo oirás a menudo-
Bea expreso una triste y amarga sonrisa.
-no de la forma en que lo has hecho tu-
Cerró los ojos y se acaricio el tatuaje
|
Imprimir |
Enviar historia |


