Sit down, please
Sit down, please

Fue en la tarde de 1946 cuando Willie Francis, nunca pensaría que sus diecisiete años pasarían frente a él. Al llegar al recinto, lo primero que vio fue aquella silla. La noche anterior había tenido pesadillas, y la imaginaba horrible, pero al tenerla frente a sí, era aún peor. Un cable en espiral pendía del techo, y varias correas de cuero alrededor. Cuatro guardias lo llevaron hasta ése trono metálico. El pecho de Willie era golpeado insistentemente por su corazón. Uno de los guardias de mirada perdida lo sentó. El labio inferior le temblaba como con vida propia. Las correas fueron apretadas en torno a sus brazos, cintura y piernas, previamente rasuradas para recibir los electrodos. El casco, húmedo fue colocado en su cabeza.
Se quedó sólo. Cerró los ojos
Escuchó el sonido desconocido hasta ahora de los generadores. Su cuerpo sin querer intentó levantarse, los músculos de la cara se contraían. Hacía muecas de dolor, y risa ajenas a su sentir. Se agitaba como si tuviera un ataque epiléptico. La corriente eléctrica viajaba por todo el cuerpo, buscando lo insondable tratando de reventar su corazón y otros órganos. Se aumentó el voltaje hasta la máxima capacidad, pero Francis aún seguía vivo. En un intento deliberado de su cuerpo por aferrarse a la vida gritó:
¡Paren! ¡No puedo respirar! ¡Déjenme!
Se suspendió la ejecución. Y en el lugar reinaba un olor a carne chamuscada, ligada con orina y heces del reo, que jadeante seguía vivo.
Un año, después de varios juicios, y que la prensa no dejaba de titular Primer sobreviviente a la silla eléctrica. Francis volvió a visitar ése lugar, no sabía si era mejor seguir viviendo para volver a visitarlo constantemente. Esta vez iba tranquilo, y a la vez compungido. Él mismo se dirigió a la silla con pasos decididos y se quedó parado, viendo a la nada, recordando todo lo anterior, y a lo lejos escuchaba al guardia que le decía:
Sit down
please.
Ysaías Núñez
08/07/2007
ysaias86@hotmail.com
Derechos reservados
PD: Este relato lo hice también para el concurso... el cual no debe superar las 333 palabras.
PD2: Willie Francis fue la primera persona en sobrevivir a la silla eléctrica por "culpa" de un errror del operador al colocar los electrodos. Después de un año de juicios este fue centenciado nuevamente, y sentado a la silla eléctrica... sólo tenía 18 años de edad.
A ver si aqui sobrevive la cortesía. Mmmmmmmmm, no creo. ¿quién querrá esa silla? ¿Tú? Mmmmmmmmmmm, no creo.
Bien.... me gusta, opino lo mismo que Lino.
Tambien concuerdo con lo del final, queda muy abierto, sólo con la aclaración final se sabe el trágico fin, si sólo queda así parece que al otro año vuelve de visita.
Muy interesante y bien contada historia amigo, se vé que investigaste para escribirla. Pero creo que se quedó un poco corta. Con el doble de palabras la redondeabas y llegabas al número de la Bestia.
concuerdo con el resto en la falta de intensidad en algunas frases, pero me gusto en verdad. un abrazo par ti
T_T
Muñequito, ha sido todo un reto lo de las 333 pálabras...pero lo has superado, ambas historias geniales. También subire los mios, claro cuando haya terminado con la maldita tipa de la plancha***
Bueno, pues mucha suerte...recuerda que me llevaras al festival del terror u_u
One Kiss, te quiero muxo!!!
Bastante descriptivo. Concuerdo con abedul, tu relato sobrecoge. Sin embargo, creo que la falto algo. Tal vez mas fuerza en el final.
En fin, es solo una opinion
Te sigo leyendo.
Sobrecoge tu descripción del momento en que Francis se ve enfrentado a la muerte. Es arrolladora la sensación que relatas con tanta soltura y alterancia.
Ysa buen relato, describes bien el momento de la primera ejecución, y dejas implícita la segunda dandole al lector la posibilidad de imginarsela.De todas formas le falta , a mi gusto personal obviamente, un poco más de intensidad ( no eléctrica).
Comencé a leerte, es bueno tu trabajo.
Hasta pronto :)