Acomodo el jarro junto al teclado y prendo la luz de la lamparita que me regalo mi mama la última vez que vino a visitarme y se entero que volví a escribir. Prendo el computador y la pantalla me eriza los bellos de la mano derecha. La flechita del Mouse comienza su trabajo; -Inicio; -todos los programas; -Microsoft office; -Microsoft office Word 2003; - Clip izquierdo- . La hoja en blanco; elijo el tamaño de la fuente -14 - . El cursor parpadea. Solitario apareciendo y desapareciendo esperando la orden de mi mano.
La boheme me envuelve en esa melodía de violines de amor antiguo con ese toque perfumado a Francia en invierno, recuerdo mis antiguos amores pero no vale la pena volver a escribir de ellos. Un poema quizás; pero no me salen bien. Llamo las imágenes a mi mente a ver que se me ocurre, nuevamente pasan en el orden que yo les doy, aprovecho y hago un inventario a ver si me olvide de alguna o le creció alas y voló en algún día sin importancia. Parece que todos están completas, si alguna se me paso ya no importa. Me da como un remedo de alzheimer los más antiguos los recuerdo mejor que los recientes. Unas flores en la ventana una ciudad antigua un niño en la playa una mujer desnuda el tren que pasaba por mi casa a las cinco de la tarde el reloj antiguo que mi padre dejo al partir los tamales de mi abuela, la calle estrecha de mi barrio, una pelota de trapo.
El cursor sigue parpadeando, sigue esperando que le den la partida y desbocarse en palabras que va dejando atrás; La a, la b, la z, la w, todas quieren salir como con magia dejando atrás el rastro que golpean los dedos en el teclado, creando con la libertad que el escritor tiene desde que madre le dío luz a sus ojos. El cursor sigue parpadeando con la hoja en blanco iluminando mi cara a las dos y cuarto de la noche. El café esta mas tibio ya no humea, la última fumada al cigarrillo.
Son las dos y media de la noche; se me secaron las ideas, tal vez esto de escribir no sea para mi y estoy perdiendo el tiempo contando historias que solo yo termino leyendo, buscando el silencio de la madrugada sin dormir para purgar mi conciencia junto a gatos trasnochados y canciones francesas.
Se termino la canción, se enfrió el café, ya no tengo que fumar. Mejor entro a Internet a ver fotos "Liv Tyler" desnuda. Mejor no. Debo escribir algo, algo mas allá de lo que pueda alcanzar, de lo que pueda soñar. Mi alma y mi corazón son libres mis letras nos las censura nadie, creo que soy escritor; pero no tengo que escribir. Mierda, ya me esta dando sueño.
Pase los últimos quince minutos buscando algo que escribir, algo que mate el corazón a palazos, que parta el alma de un solo plumazo, que ponga la conciencia en el banco frío y duro del confesionario arrepentido de tanta cagada .Nada.
Entonces el cursor empieza a moverse; pariendo letras al golpe de mis dedos, va y sigue y sigue sin detenerse y termina escribiendo esta historia.
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