Silvínide (Parte 3)

Categoría(s): Alegna (Cuentos, fantasía)
Las Sombras se observaban , regocijandose en las oscuridades, desde una constelación de cada momento de aquella situación. Dos seres inmortales condenados a destruirse , de la única forma que se puede matar a un Salegno , ninguno de ellos dos sabía cual era esa fórmula , hay cosas que sólo quedan en la sabiduría de Los Magos , la jerarquía impone . Los Salegnos gobiernan a los humanos , pero les queda renstringuida la lujuria , con carne mortal , bajo pena de autodestrucción , sus poderes se autoconsumirian con su cuerpo , en el momento en que fluido humano tuvieran contacto con su sexo , ni los más grandes son perfectos . Y al fin y al cabo ellos Cinco eran Los Magos , Las Sombras , la justicia de los Salegnos , el ejemplo viviente y etenerno de los poderes y la sabiduría inancanzables por ningún ser , en el Cielo ni en la Tierra , Ellos se imponían en el silencio de lo recognito .... y si Ellos cumplían las leyes , los alados lo ivan a hacer igual , porque debían de aprender bien primero , para luego cumplir sus misiones . No eran simples demonios .... Su Ergnas debía ser puro , continuar la era sin que la carne mortal , conociera de sus poderes ni esencias . Nada de humanos , son demasiado opíparos , enseguida venden su alma al Diablo . Y por otro lado los Ángeles seguían mandando enviados , pequeños entes de energía Aneub , que le concedían a ese despojo humano de ciertos "poderes " Lo cierto es , que sus calaveras no habían visto antes muchas autodestrucciónes . La última fue hace 150 años y perdieron a su Ser Mayor , por ello eran tan duros con la Silfíde Salegna , ellos sabían del elegido , sabían que los Dioses intentaban recuperar su poder perdido con una tregua con los Angeles y en la secta , que regían , Las Sombras conocían , que habían dotado al niño proveniente de la semilla maldita de aquel hereje, con todos sus poderes vigentes .... Conocían que El estaba hecho para destruir a los Salegnos y ellos , habían decidido otorgar un sacrificio , de carne Salegna para que su mandato y reinado , no decayera ante tales artimañas derrocativas , Silvinide tendría que pagar por el pecado de su padre .... Como únicamente se puede , desde las bajezas mortales ; Los Dioses eran ignorantes y prepotentes , nunca sabrían gobernar como ellos a los humanos y ellos no debían consentir , que la carne mortal conociera de los poderes , sobrehumanos que los Dioses prodigaban y ofrecían ; A la sombra de todo un Submundo la Tierra se debatía entre el bien y el mal , Con sólo dos guerreros en batalla , que sin duda alguna , fuere como fuere , sólo por sus historias .... Permanecerían recordados en la elegía de por vida .... Ninguna autodestrucción como esta legaron sus ojos al recuerdo , ninguna así volverían a ver sus calaveras... ****************************************************** El despertó como siempre en oscuridad , atrapado en la nada , y eso le ayudaba , nunca sentía al miedo , correr fulgurante como diez mil caballos negros , por sus venas . Sentía el calor , pero no lo veía , sentía la carne abrirse , pero no veía la herida , su ceguera , le dio la vista , para ver de verdad la vida . Se enfrentaba bravió a ella , con espada de plata , hacia ya cien años del día que los selváticos océanos verdes que formaban sus ojos , descubríeran la belleza . Fue un momento de nada , pero ver la piel tantas veces recorrida y platonificada , su delgadez silfídea de ave fugaz que sus alas de Aguila Imperial le otorgaban , superaba lo que su mente , le había proyectado . Le dio un rasguño para grabarse con un cincel en su estañada alma aquella mirada de gris , perlada , que brillaba ominiosa , empapando sin querer sus labios , de deseo , mientras sus ojos mortales empezaban a estallar en llamas ... Con la imagen de su Salegna retozando en sus ojos , cicatrizando en su piel , no sintió ningún dolor . Pero un escalofrío le envolvió el corazón , cuando tuvo la certeridad de que jamás volvería a verla , ni a tenerla , comprendió que había un castigo , por tal acción , que el amor y sus destinos , se enfrentaban en alguna batalla , fuera de sus alcanzes , no hecharía , de menos sus ojos inertes , transparencias de abismos , nunca sintió que fueran suyos si le hubieran cortado las manos ... Igual habría denegado , ciego y manco mala combinación , pero perder los ojos ... Enrredo sin más sus dedos en aquel bosque, de paja fina y enrrollada con olor a jazmin nuevo , se removió ligeramente , se sentía turbado , cien años buscando aquella piel , ardiente y fría , de tacto sublime y gustoso , como la fruta fresca , gozandose en la boca ... Habían sido mil batallas , contra seres incorporeos y latentes de odio que intentaban arduamente quitarle la vida , pero mientras sus rodillas , siguieran manteniendo álgido su cuerpo , el seguiría , en batalla , sabía , que toda aquella guerra tenía dos nombres y que aquellos , seres devengados de los Submundos les habían condenado a la muerte , lo supo mientras sus ojos se autodestruián al contemplar la belleza hirsuta de Silvinide , si un humano , ve a un Salegno , sus ojos se convertirán en cenizas , y si sobreviven son juzgados por su condición de SemiDioses , ningún humano soporta con su mimia cordura la recreación del mal , y son condenados a ser perseguidos por los Soréllabac hasta su muerte , no deben de existir sobre la Tierra semejantes seres bastardos . Los Salegnos no tienen que dejarse ver , y los humanos , no pueden verlos a ellos. Su madre siempre le había hablado de ellos , de cómo ella , había logrado enamorar a Noiro , y de cómo logró matarle , para ella fue todo un triunfo , los Dioses la elevaron a Sacerdotisa , se le llenaba la boca de saliva , cuando recordaba su hazaña , los dioses , la dotaron de esa misión y ella la cumplió , satisfacctoriamente y áun más le habían otorgado a los Dioses un arma , un engendro SemiDios para la causa . Fue ascendida a las Auras de Sabiduría libre de toda acción necesaria , para formarle como debía hacerlo ... Sabía que Silvinide había sido enviada por algo , conocía a la perfección a Las Sombras , ellos sólo querían proteger lo que habían constatado durante hacia tantos siglos con marcas de sangre , ellos no habían iniciado la rebelión , sólo la estaban impidiendo , lo que se preguntaba era porque le habían enviado el bajismo moral del amor , la mayor bajeza humana , que sólo la carne mortal puede conocer , en forma de sublime Silfíde , en forma de Alegna ... ¿ Porque Silvinide no murió , cuando sus ojos conocieron la figura del mal? O ¿quizás estuviera muerta y el Ser que estaba tocando no era ella? , Rozó sus alas y su cuerpo , el silencio no quiso romperse en todo el tiempo , Sentía los dos corazones latiendo al unísono , nerviosismo .... - Cuantos siglos buscándote mi Alegna , cuánta sangre derramada por tus ojos ..... ******************************************************************
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Comentarios:

Escrito por: Rina       10/01/08 22:46
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Genial, ya tenemos mas datos de esta fascinante historia...
Nos estamos leyendo
Besos
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