
SABER DEMASIADO
Hoy, un 29 de marzo, un día normal para casi todos nosotros, hay un hombre gobernado por un dolor profundo que está encerrado. Sufre, porque sabe tanto de su dolor como de sí mismo, porque puede verse desde arriba, porque se desdobla y porque se mira desde lo alto. Sabe de su incapacidad anímica para seguir con esto y también sabe que tendría que pagar un precio demasiado alto en traición para terminarlo. Sabe demasiado y odia saber tanto. En general se piensa, sin pensar demasiado, que el dolor nos hace fuertes y él siente todo lo contrario: se reconoce embrutecido y atontado. A su tristeza, suma otra tristeza más, la de sentirse cobarde por no haber tomado las medidas que él considera, una y otra vez, que hubieran sido necesarias para acabar con este daño. Nada de lo que ha vivido desde que lo supo y este momento, le ha sido válido. No es capaz de afrontar su terror cuando abran de nuevo la puerta ni tampoco su segura cobardía. Se encuentra atrapado dentro de sí mismo y de esa sucia habitación, tan atrapado como lo estaría una mosca prisionera en una claustrofóbica caja de cristal herméticamente cerrada y él ni siquiera puede golpetear los cristales con sus alas.
Pero sólo hablamos de eso
de un 29 de marzo.
Comentarios:
Escrito por:
Momo
26/11/08 22:20
Bueno ysaiasnunez, puede que tengas razón y que al final me pusiera demasiado "claustrofóbica". Saludos para tí.
Una radiografía del ser...
Aunque al final lo de la caja claustrofóbica, y herméticamente sellada... pueda parecer redundante.
Pero me ha gustado.
Saludos.
Escrito por:
Momo
26/11/08 22:03
Muchísimas gracias a tí Cayetana
El relato te atrapa y te conduce a ese dolor, te lo hace sentir en toda su magnitud, el suspiro de alivio viene cuando al final, generosamente nos das la esperanza de que tan solo hablamos de un 29 de marzo. Esa fecha pasa en un solo dia y se desea adivinar que aquel dolor ya desapareció.
Gracias, menudo relato.
Escrito por:
Momo
28/05/08 00:41
animalson, casi me dejas sin palabras. Me agrada que te haya gustado. Gracias y un saludo para tí.
Creo, y espero no confundirme, que éste es el texto con la narración más cuidada que te he leído hasta ahora. Sublime y con las palabras precisas, en el momento y lugar precisos. Esto, sumado a una historia atrapante, y tan intrigante y misteriosa como todo lo que te he leído, crean otro genial relato corto (o casi micro).
Mis saludos, Chares. Y hasta luego.
Escrito por:
Momo
30/04/08 21:56
jeison, me entristece lo que dices, pero piensa que esto es sólo una historia. Casi siempre es muy bueno conocer el dolor que uno tiene para poder combatirlo y tú eres muy joven, estás lleno de imaginación, y seguro que puedes. Un abrazo y chau...
Escrito por:
Momo
12/04/08 00:59
Eso nunca se sabe Juan. A lo mejor puede que lo consiga. Otro abrazo y un besete para tí
Debe tratar de salir afuera.No creo que lo logre.Extraño su cara.
Un abrazo y un beso.
Escrito por:
Momo
01/04/08 16:21
ClemenRock, a tí también te doy las gracias por pararte a leerlo y te mando un saludo.
Escrito por:
Momo
01/04/08 16:19
Gabriela!!! muchas gracias. Y sí, creo que es bastante "claustrofóbico". Un abrazo fuerte.
Los estados de ánimo hacen que a veces nos rebelemos contra el dolor para poder hacerlos más amenos.
Uff...Chares,amiga:el dolor del propio dolor.¡Qué tema!Has dibujado con tu texto un círculo perfecto...Tu talento no tiene límites,amiga. Me gustó mucho este sofocante relato.
Un fuerte abrazo:GABRIELA
Escrito por:
Momo
30/03/08 21:33
Ricardo, agradezco tu visita, tu lectura y tu comentario. Un abrazo amigo.
Sarthithe, me alegra mucho que te haya gustado. Te doy las gracias
jrmavila: Exacto… (¡Ah!, y me quedo con tu nueva palabra). Otro saludo para ti, amigo
Chares:
Encima del dolor crudo, el dolor de saber que se enfrenta a ese dolor.
Nunca lo había pensado. Una especie de metadolor, aunque la palabra no exista.
Si el hombre sabe dónde le duele el primer dolor, algo hará para mitigarlo.
Pero el segundo dolor, el de saber demasiado acerca del primero, difícilmente podrá ser mitigado, porque es un dolor que no se sabe dónde duele.
No importa si sucede un 29 de marzo o un 29 de febrero.
Así sea un dolor bisiesto, no tendrá consideración para nadie.
Saludos, amiga.
J. R. M. Ávila.
Esta muy bueno tu relato, la forma con que expresas la impotencia de aquella persona, excelente
Angustiante relato Chares, el saber demasiado nos pone vulnerables ante el destino que vendrá implacable.
Muy bueno amiga te felicito. Un abrazo
Páginas: 1