ROSAS A TANIA

Categoría(s): Libre


Esa tarde al  término de sus labores, emprendió a pie su regreso a casa; el cielo se tornaba gris  apuntando  a que habría una noche lluviosa por lo que apuró el paso; sin embargo al arreciar, tuvo que guarecerse en la entrada a una pequeña boutique para escampar.


 No tenía prisa...hacía tiempo que nadie esperaba su regreso y de alguna forma esa circunstancia le había convertido en un hombre estructurado…cada cosa en su sitio…cada evento en su momento.

Cesó la lluvia…. las luces de neòn rompían la penumbra develando el rostro ansioso de quienes evidenciaban que se  había visto interrumpida su rutina.
 Cuando se disponía a partir, la  joven que atendía la boutique le miró con desconfianza pero él advirtió  en sus ojos algo más que eso: había fuego…
Eran unos ojos color miel que daban lumbre…una mirada penetrante que inducía…un rostro juvenil hecho mujer.

Sostuvo su mirada; fue un instante hermoso que quiso hacer eterno.

Se enamoró…

Desde ese día, cada tarde frecuentaba aquel lugar  deseando que la lluvia fuera  de nuevo su cómplice…a través del cristal le observaba…algo mágico se apoderaba de él al contemplarla…esperaba todo un día para disfrutar así fuere por un segundo la dicha de verla; su corazón no escuchaba otra voz…sus sentidos percibían su aroma.
 
Hoy es mi día –pensó-

Compró la más bella y fresca  rosa que encontró ignorando de paso  la sonrisa burlona de la vendedora.
.
Entró…parecía que todo en su interior esta diseñado para resaltar su belleza; le  saludó tímido…algo extraño le sucedía cuando el amor tocaba a su puerta….ella simplemente le miró; aceptó cortésmente la rosa y siguió con sus quehaceres.

Partió de allí sintiendo un nudo en su garganta….la brisa vespertina le ayudó a recuperarse…su cabeza daba vueltas.

¿Qué es esto? No había respuesta….a fin de cuentas estaba convencido de que sobre el amor se decían muchas  cosas… pero nadie lo había definido con exactitud.
Para él, era la conjugación de todas las emociones… la única razón por la que se apuesta todo sin miedo a  perder.

Sólo una rosa bastó…

Tania le acompaño  por un  camino que irremediablemente lo llevaría  al fin  convirtiéndose aunque por poco tiempo, en el manantial  donde saciaba su sed  y  el leño que avivaba  lo que quedaba de fuego en su existencia…

 JALIR/jap


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Comentarios:

Escrito por: rosanavera       30/05/08 00:35
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Sólo una rosa bastó... Es bello pintas cuadros muy bien, me imaginaba estar en ese lugar y hacer ese viaje junto al protagonista, te felicito...
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