
Regreso a casa…
El día acaba más temprano en esta ciudad; no solía oscurecer a estas horas cuando vivía allá; el tétrico y oscuro buzón del correo posee ya mi carta, es hora de regresar a casa…La cabeza gacha, el cuerpo tiritando, hoy traje muy poco abrigo, mis manos buscan rápido refugio en mis pantalones; acelero mis pasos sin alargarlos, quizás así pueda soportar el frió… me cansé de ver el suelo, con un movimiento brusco puse mi mirada hacia el frente, las calles del centro se ven hoy atiborradas de gente, bastaron pocos segundos para darme cuenta - mañana es feriado- recordé. Comienzo a observar –y al mismo tiempo a esquivar- a las personas que cruzan la calle en sentido inverso, las observe conversando en forma amena, las escuché reír… curiosamente en ese momento no vi a nadie caminando solo… Hice una reflexión algo leve – ¿se fijó alguien en mi triste semblante?- No… nadie lo hizo; y no es que mi rostro sea poco expresivo, es que cuando son felices no reparan en ti… no reparan en nadie; volví a bajar la mirada… la nostalgia precipitó aun más mis pasos, rápidamente llegué hasta la avenida que circunda el centro de la ciudad; tan solo carros al frente mío…Antes de cruzar la pista hacia el otro lado de la avenida, sin detener mi paso, me encontre envuelto por escasos tres segundos en la siguiente disyuntiva: “¿continuaré mi trayecto por la amplia avenida colindante o lo haré por la oscura y solitaria calle de casonas antiguas y enormes cipreses?”. Sin titubear opté por la segunda, mi alma se sintió identificada en ese momento, irónicamente estaba vestido todo de negro, como para irla a ver, con el atuendo que ella escogió para mi… Al adentrarme en la calle, mi adrenalina aumentó, me sentí a gusto en medio del silencio, no habían personas, ni carros, ni nada que pudiera interrumpir mi momento sublime, cerré mis ojos, seguí caminando, por la primera vez bendije a mi soledad, ella se mostró siempre así, fría, desoladora; ellos me hicieron creer que les importaba para luego azotarme con su indiferencia; sentí la luz de una farola muy próxima, abrí mis ojos, me encontré frente a un parque; dos niños jugaban, cerca de ellos su padre sonriente los vigilaba; Dios mío tenías que aumentar mi tristeza!, giré mi cabeza, pretendí no haberlos visto y me eché a correr… Restan muy pocos metros para llegar, por un instante pensé: “quizás para cuando llegues a casa ya todo estará arreglado”, esbocé una sonrisa ilógica… mejor no te hagas ilusiones…
Comentarios:
Me gusto este texto en primera persona muy interesante. ¡Te felicito!
Me metiste a la historia amigo. Por un momento, sentí el frío, ví esa calle, a la gente, sentí esa soledad de la que escribes. Me gustó mucho, de lo mejor que he leído últimamente. Saludos, Andrea.
Escrito por:
Elisa
07/07/07 03:55
...hoy que te leo, me descubro en ti...tienes el don de tejerte en las entrañas del que te lee...
Hola Micky
Siempre miro la edad de los escritores, y me asombra que ya tan temprano en los veinte tengan tanta madurez, como es ese tu caso. Me recuerda los pensamientos torcidos del Castel de El tunel. Y hay novelas completas que se han escrito de esta manera, sometidas a la vision unica y subjetiva del protagonista. Adelante...
Edwin
jaja claro que si entiendo tu punto de vista y es mas lo comparto, es cierto que transmite tristeza, nostalgia etc. pero es dificil en verdad imaginar que es lo que le pasa al protagonista de la historia realmente... osea que es lo que le tiene asi o si son varias cosas, mejorare eso en mis relatos ;) muchas gracias por tu comentario again :)
bien bien... creo que escribes muy parecido a mi... y tienes los mismos defectos... una vez me criticaron un relato, dijeron que era muy dificil escribir algo surrealista... el surrealismo es mas bien algo visual... y la literatura es mas explicita e implicita... irreal y sobrenatural... hiperrealista... pero surrealista es muy dificil que sea... y eso es lo que veo en tu relato... el mismo error que reconozco en mi... pero interesante relato, con comentarios exactos pero difusos... creo que al final solo se ve a tu protagonista perderse entre una brumosa niebla sin sentido... espero que estimes conveniente mi comentario... Saludos NM...
seguro que la gente no prestaba atencion por sentirse feliz o es que estaba tan triste que sintio privilegiados a cuantos no estaban en sus zapatos?...suele suceder, a veces creemos erroneamente ser los mas miserables hasta que descubrimos que nuestras desgracias son muy leves comparadas con las de otras personas...
Micky, recibe mi mas sincera admiracion por este trabajo tan bueno...
saludos!
Muchas gracias por comentar mi relato :) Sus opiniones son muy valiosas
Me gusta mucho la manera en que relatas, y que dejas toda la situación del personaje a la imaginaciòn del lector ;)
Un gusto leerte, tu amiga Geri
Escrito por:
skylar
18/06/07 06:24
Creas de manera magistral el escenario, el trayecto de un hombre hacia su escondrijo dentro de si mismo (asi lo capte), le costará trabajo retener ese espacio pues dejó de temerle, y despues de eso comenzaran sus ultimas horas,, en algun páramo imaginario.
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