Recuerdos de mi infancia

Categoría(s): relato

Bella época aquella...donde toda la familia se reunia alrededor de la mesa del Domingo.
La pobreza no era algo que se sintiera, la comida no faltaba nunca, y ese era un gran orgullo para el Nono, tano inmigrante que vino a hacer "la América" .Era mi bisabuelo.
El Nono merece un capítulo aparte, se sentaba en la cabecera de la mesa, vestido como...¡como para domingo, si! con su pañuelo de seda al cuello, su camisa blanca y su bastón siempre en mano, como dando autoridad.

En realidad, la tenía.Sí el viejo se enojaba ardía "la Calabria" completa y no hubo quien lo enfrentara nunca, ni hijos ni nietos, aunque debo reconcer que varios bisnietos le hemos arrancado más de una sonrisa. El viejo murió de 93 años y guardo de el los mejores recuerdos.
El Domingo, cuando se juntaba la prole, tenía pastas para todos y picadita previa con algún aperitivo.
 Las mujeres cotorreaban y colaboraban bajo la mirada de mi abuela, Doña Catalina,quien no miraba con demasiado gusto que se metieran en su cocina sus cuñadas, nueras , sobrinas y demás parentela. Mientras tanto, los hombres (mi papá y mis tíos) charlaban de todo un poco,...futbol, autos y de a que hora estarían los fetuccini. Por supuesto para llegar a tiempo a la primera carrera en el hipódromo.
 Los más chicos,  jugabamos en la calle (la lateral de tierra, porque mi abuela vivía sobre el asfalto)la mancha venenosa, poliladron, pescar renacuajos en los zanjones laterales eran algunos de los juegos, hasta el silbido que anunciaba la hora de comer.

 Mesa larga, charlas a los gritos, risas, peleas.......eso era estar juntos.
 La tarde llegaba alrededor del mate con alguna fritanga o torta hecha por Doña Cata. Donde no podían faltar los tipicos chusmerios,.." que se casó fulanita, que se embarazó menganita y bla bla bla..."
 Y a eso de las 7 otro llamado nos indicaba que taza taza...cada cual para su casa.

 y entre abrazos desmedidos, algún pinchazo del bigote de mi tía al besarnos y los buenos deseos para la semana, nos despediamos hasta el próximo domingo.


 Como ha cambiado todo!. Hoy es tan distinto.
Los más viejos ya no están....Los que veniamos atrás solo sabemos -algunos- de mirar ese pasado con nostalgia.

Más de uno se aburgueso tanto que reniega de ese pasado humilde.
Para las nuevas generaciones, el domingo es día de descanso -hay que borrar el stress que produjo la semana- o no soportan tanta gente junta... y menos cocinar para tantos.
-"Cosa de tanos"....llegue a escuchar.

Ya no está la mesa larga, la charla, los juegos en la calle..........
Cuanta nostalgia...fuí feliz.

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Comentarios:

Escrito por: Jadi       15/11/07 00:32
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Un canto al recuerdo, bellos momentos del ayer que, deben haber servido para forjar un mejor presente nuevo...¡es cuestión de buscarlo, de tejer la malla día a día! Así como tejes maravillosamente el recuerdo.

Un Abrazo,
Jadi
Escrito por: ricardo48       31/10/07 23:01
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Lindo recuerdo la mesa grande típica de los inmigrantes. La familia era lo primero y la gente se veía más seguido. Bueno depende de nosotros. No perder las tradiciones que son el alma de los pueblos. Un abrazo Adri
Escrito por: Rina       31/10/07 20:40
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Ay que lindo es recordar!. Muy nostalgico tu relato...nos transportas a una epoca de la vida que siempre me hara reir...si...de eso no tengo dudas...
Buen manejo de la historia
Besoss
Escrito por: leslie       31/10/07 20:01
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Hola
me encantó tu historia me llega mucho
tengo lindos recuerdos igual que tu...

cariños
Leslie
Escrito por: Mariela       31/10/07 19:00
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¡Qué lindos recuerdos!
Mis domingos, cuando era chica, comíamos con mis abuelos, que vivían adelante de mi casa. Mi mamá amasaba tallarines o mi papá hacía un asado. No éramos tantos, éramos seis: dos abuelos, dos padres, mi hermano y yo. Y yo también era muy feliz.
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