Recuerdos


RECUERDOS
Hay recuerdos que vuelven cual repiquetear de campanas con un sonido más intenso después de años de haberlos vivido. Esa sensación produce en nosotros el rememorar nuestras visitas a la díscola y autoritaria tía abuela, quien en el ocaso de su vida, se mostraba hospitalaria pero ausente, tal vez reprimiendo sentimientos al vernos invadir la soledad de su mundo.
Para llegar a ella viajábamos a San José del Rincón (Norte); a pesar de ser un trayecto breve, el hacerlo era un agrado; la quietud de la laguna, el cruce por nuestro Puente Colgante, el pintoresco Alto Verde, La Guardia y Colastiné; a la vera de la ruta admirar sembrados y árboles frutales con el particular colorido de vendedores lugareños ofreciendo productos de elaboración propia.
Quedando el sitio alejado del camino principal, descendíamos en un típico almacén de Ramos Generales donde podíamos adquirir desde un sol de noche, bebidas, fiambres, velas, hasta la tentadora galleta entrerriana para el infaltable mate de la cordial bienvenida. Un sinuoso y arenoso camino, el que cruzábamos admirando el amanecer sobre los campos, nos acercaba a la pequeña quinta cubierta por frutales, donde predominaban naranjos, limoneros, y algunas plantas de lima y mandarinas.
Junto a la bomba de agua, el aljibe, luciendo alrededor malvones de variados colores. Las habitaciones tenían paredes de adobe y techos de paja, humildes pero confortables con el característico e inolvidable olor a campo.
Esperándonos…nuestra anfitriona, la tía Perfilia; representaba fielmente el medio… modesta y aseada en su vestir, el pelo recogido enmarcaba un rostro surcado por infinidad de arrugas en el que resaltaban sus grandes ojos oscuros. Luego de presenciar nuestro “desembarco” se alejaba para preparar el almuerzo, sabiendo que era lo que nos gustaba.
Al atardecer, y con el cansancio lógico de recorrer gozando la agreste belleza de las cercanías, nos reuníamos junto a la anciana que encendía el cigarro que sostenían sus manos temblorosas; quizás la quietud que lentamente invadía el lugar o el vino compartido, alejan su natural mutismo y mostrando calidez y complacencia nos habla de su lucha cotidiana, del ataque de plagas, sequía y posterior avance de las aguas que desbastaban los campos ocasionando pérdidas y desaliento; no omite interesarse por el resto de la familia sin mencionar sueños o amores ocultos.
Las sombras de la noche ponen punto final a confidencias nostalgiosas incitándonos al descanso; se enciende el candil y sol de noche y admiramos el titilar de estrellas y la luminosidad de la luna, que al descender sobre los árboles, proyecta las oscuras figuras de las aves que en ellos reposan esperando el sol del nuevo día.
La imagen de Perfilia hoy sólo es recuerdo, en ese lugar tan suyo nacieron sus “quiero”, tratando de “poder”, para “morir” ilusiones, llevándose consigo esa ternura que al no tener destinatario, olvidó prodigarse en caricias.
Guadalupe
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Comentarios:

Escrito por: ClemenRock       11/12/07 18:45
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Los recuerdos, la nostálgia... dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor. Seguro que dentro de unos años añoraremos estos momentos. Y es que es bueno recordar.
Historia de las que llega, mis felicitaciones
Escrito por: rastelman       11/12/07 00:33
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A veces fotos, a veces carta se encargan de levantar polvareda y de ahí, de donde uno no se imagina salta un recuerdo con perfume alguna vez, con sonido otra y pasa como en una pelicula frente a nosotros. Como pasa cuando volvemos a ver un lugar o un objeto que recordamos gigante, visto desde la mirada de niños de 60 cm, o cruzarme con una revista El Tony y recordar la piecita del fondo que mi tia Margarita tenia atestada de ellas, y el olor a revista impresa y algo humedas que tenia ese cuartito donde pasaba horas de verano leyendo.
Escrito por: Garlod       25/11/07 16:53
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Amiga, me trasladaste a otros tiempos y se agolparon en mi memoria tantos rostros añorados, queridos. Hermosos recuerdos. Es un placer leerte.
Un abrazo.
Rosa.
Escrito por: LizAhumada       21/11/07 22:22
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Hay personas que al recordarlas parecen parte de nuestros paisajes mas añorados. Muy lindo. Saludos.
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