Recuerdo erótico
Me siento mal, no, mal no, insatisfecha, si, esa sería la palabra. Yo lo quiero mucho a él, además nos llevamos bien, pero...no logro sentir...cuando lo hacemos, es tierno, y también se preocupa por lo que yo sienta, sin embargo, no consigo exitarme. Llegué a pensar que era por estress, siempre se le puede culpar a estress cundo no podemos explicar algo. Pero hoy me acuerdo de Diego...ese novio que tuve, era un tiro al aire, pero... ¡qué amante! de solo pensar en la salida cuando lo hicimos por primera, vez me dan cosquillas en las ingles. Salimos del pub y nos fuimos a su departamento, ya me sentía un poco mareada por el daiquiri de frutilla. Apenas cerrar la puerta se me acercó por detrás, me corrió el cabello y comenzó a darme suaves besos en la nuca mientras me decía lo bella que me encontraba, me apretaba la oreja con los labios y me seguía hablando suave, la cabeza comenzó a darme vueltas y apoyé las manos sobre la pared, en el mismo movimiento, perdí mi ligera blusa, los besos y suaves mordiscos descendían por mi columna vertebral, a la altura del bretel, se desprendió el corpiño... y se aflojaron mis rodillas, sin dejar de jugar con mi espalda, suavemente me guió a la cama, quedé boca abajo con los brazos abiertos en cruz, que Diego seguía recorriendo con su boca, sus labios llegaron a la altura de mis caderas, me sacó la corta pollera con gran habilidad, mezclas de mordiscos y besos en mi cola me hacían estremecer. Recuerdo como estaba entregada, la cabeza desconectada, el cuerpo lleno de sensaciones, de caricias, de besos. Su lengua esquivó la zona sensible, pasó de largo hasta las piernas. «¡por dios, lo quiero adentro!» pensé, la lengua apenas rozó la humedad de mi sexo y casi estallo,«¡ahora, por favor, metela que no doy más!» no podía pronunciar ninguna palabra, de mi boca entreabierta solo salían gemidos, «¡hay, ah, ah, aahhh, si!».
¡aah, si! ¡qué recuerdo! necesito una ducha.
Pues amiga, con esos recuerdos que leemos, no solo tú necesitas la ducha, yo necesito sumergirme en una piscina llena...¡De hielo!