Recuerdo aún esa tarde cuando me descolgaba por las ramas
del palto de mi huerto y al pie tu me esperabas mirándome
estaciado con hambre de abrazarme o de besar mi cuerpo,
ya no queria bajarme al ver tus intenciones, la hora ya
pasaba de las 6 de la tarde y gritabas mi nombre pidiendo
"¡Baja baja! . Recuerdo que mi alforja ya no tenia sitio, para
poner mas paltas. Abajo la canasta me espera repletita
de: nísperos, nueces, nogales y blanquillos,junto a el.
II
Ya quiere entrar la noche y no quiero descolgarme,
me tiembla el cuerpo viendo sus ojos sin dejarme
de mirar, Espera digo y cansada subo más,
mis jeanes estan sucios, y él me sigue el juego
señalando la palta que me falta arrancar.
Cuando ya no hubo paltas tome varios respiros
para bajar despacio, la noche iva ya a entrar.
Cogió mi pie descalzo con su rodilla en suelo,
posándolo en su muslo cual silla de metal.
III
Sus manos parecian un guante en terciopelo
que apretaba mi pie sin dejar de mirar,
mi miedo, mi recelo y el filo de mi cuerpo
pensando solamente en como he de escapar.
Bajó alforja de mi hombro y descansó el pesar,
quitó el guante a mi mano dejando en el costal,
infinitos segundos grabaron este ocaso
me preguntó en ese instante ¿me quieres abrazar?
cuando afiató mi cuerpo juntito al... ¡Vamos ya! ,
no se si respiraba, no se si me asfixiaba,
no sé lo que decía mientras yo me esforzaba
zafarme ya quería diciendo... ¡Vamos ya!..
IV
¡ Vamos ya !...Repetían mis labios que ansiabanlo besar.
¡Te tiembla todo el cuerpo!- me dijo desatando
sus manos de mi talle- no tiembles...-fue su ruego-
y no me tengas miedo, que nunca mis pasiones
dejaré al "allá va", ni las ganas de amarte
podrán arrebatarte el bienestar y paz.Charlemos... andemos el regreso, filmando con los
ojos lo bello que el paisaje se pone reluciendo cuando a mi lado estás. Yo dije en un suspiro "si, si, Vamos ya" y
dibujé su rostro mas bello que el ocaso, se fueron
los temblores, y volví a respirar.Gracias a sus perfiles de recto caballero
recuerdo aun esa tarde con las manos rambadas,
filmando aquel regreso me empecé a enamorar,
de este hombre que dispone en su actuar del respeto,
domando las pasiones de su fiel mocedad.Al llegar a la casa sin decirnos adios
las cortinas del cielo se cerraron de a dos,
yo y mi voz muy tranquila mascullaron amor
y Él silente a mi oído acerco su palabra y
antes de que hablará algún "Adios, hasta luego" giré veloz mi cara y el beso apareció... y dos y tres y muchos, hasta que dije ¡Vamos! y al filo de las manos levantadas al cielo, ellas se despidieron
HASTA SIEMPRE MI AMOR.
(Del Libro HUMEDADES NUESTRAS) MAIDU MACHADO
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