


| Escritor: | Orielly |
| Públicado: | 30/07/2008 |
disculpen por la demora!!!
Capitulo VI
Al fin era sábado, esa noche había soñado con Ville, me estaba
traumando, definitivamente se estaba metiendo demasiado en mi cabeza, me pare
rápido y vi el reloj, marcaban las 10:53 a.m.
Era temprano así que me cepille los dientes y fui a desayunar, cuando
llegue al comedor no había nadie, se me olvidaba que la tía ni mis padres
estaban en casa y que todos acostumbraban levantarse después de las doce,
suspire, se supone que yo soy la que me levanto tarde, opté por la opción de desayunar cereal.
Al terminar subí a mi habitación y me puse a ver televisión, no había
nada bueno que ver por lo que preferí irme a bañar, use mi champú de menta y mi
jabón aroma a chocolate al terminar fui a mi closet a ver que me ponía de ropa,
tenia que ser algo cómodo, así que saque unos pantalones vaqueros anchos, una
camiseta de tirantes gruesos color blanco con negro, un Jersey suéter color
negro y mis etnies con puntitos de
colores.
Vi el reloj y ya era la una y
cuarto de la tarde, todavía era temprano así que empecé a secar mi cabello y mi
flequillo, pinte mi palpebral con crayón negro.
Baje a almorzar aunque no
tenia hambre y todos seguían durmiendo ecepto por Patrick que se encontraba en
short y sin camisa, sentado en la sala viendo televisión mientras se partía de
la risa, como no tenia hambre me senté junto a el a ver que le causaba tanta
risa
-
no creo que
quieras ver esto me aconsejo mientras me sentaba en el sillón.
Para mi sorpresa estaban
pasando un programa sobre los asesinatos de ancianos grabados, era horrible y
al parecer mi hermano disfrutaba viendo como los mataban
-
¿Disfrutas viendo
eso? pregunte aterrorizada
-
Algo así, me
gusta ver como sufren esos seres inservibles, jajaja hace rato uno se orinó
encima
-
Pensé que eso no lo odian pasar a esta hora
comente con la voz entrecortada mientras trataba de no mirar hacia el
televisor.
-
Es que si te das
cuenta eso no es un canal son películas alquiladas
-
Ah
no me di
cuenta, y cambiando de tema ¿hoy no tenias una cita?
-
Ya estoy en ella
-me aclaro
-
Si, pero pensé
que te gustaba tenerlas personalmente
-
Me gusta pero
prefiero ver esto, las chicas van y vuelven, para mi, pero las horas de
alquiler no, y si no te molesta te puedes retirar dijo mientras agitaba su
mano para que me fuera, odiaba eso de Patrick siempre tan presumido, pero no
sabia que disfrutara con el dolor de los demás.
Me retire y me tome mi
delicado tiempo para ver el reloj, cielos era tardísimo, eran las dos y treinta
y siete, y se supone que me vería con Ville a las tres. Me apresure y me cepille
los dientes de nuevo, no tenia tiempo para almorzar, así que tome mi bolso de
cuerda larga y me lo crucé hacia un lado baje rápido las escaleras, la casa de
Stephanie no quedaba muy cerca de la mía así que trate de apurarme lo mas que
pude pero justo cuando iba a abrir la puerta me dio un hambre inmensa, no me
quedo mas que sacar leche de la nevera y prepararme un emparedado de queso
mientras lo preparaba no apartaba mi vista del reloj. Al terminar de prepararlo
y comerlo se me hizo mas tarde aun ya el reloj marcaba las 3:01 p.m. Salí de la
casa lo mas rápido que pude pero para mi sorpresa había un BMW negro parado
justo al frente de mi casa y Ville estaba parado apoyando su espalda a la
puerta de copiloto.
-
Tarde otra vez
dijo mientras se dibujaba una sonrisa picara en su rostro
-
L-Lo siento
sonreí y me abrió la puerta de copiloto dándome paso para que entrara
Una vez ya en el auto condujo
a toda velocidad y sin decir ni preguntar nada, el silencio me desesperaba y
agotaba mi paciencia pero al parecer se dio cuenta
-
Así que tus
padres se fueron de viaje comento
-
Si, se fueron
para Europa ya me parecían normales esos comentarios inesperados y
adivinadores
-
Mmm..... o sea
¿que tienes mas tiempo para mi? pregunto mirando hacia la autopista, y por
alguna razón le costaba decir esas palabras de halago y preguntas de conquista,
su mirada fingía una sonrisa, y no me había dado cuenta de ello hasta ese
momento.
-
¿Por que lo
haces? pregunte sin pensar
-
¿Hacer que?
-
Hacer algo que no
quieres detuvo el carro y me miro fijamente
-
¿A que te
refieres con algo que no quiero? sus ojos de azules repentinamente eran
negros, así como los de nosotros que cambiaban de color.
-
M-me dices cosas
que en realidad no las quieres decir, como si algo te obligara, lo puedo ver en
tu mirada veía como su cara se estremecía discretamente y mordía sus labios y
volvía a voltear su mirada hacia el frente, apretaba el volante con mucha
fuerza, tanta que podía romper un cráneo, es mas empezaba a escuchar el volante
de hierro forrado de cuero romperse. Me asustaba como se estaba poniendo su
paciencia así que trate de sonreír para ver si se calmaba.
-
Tranquilo soy muy
supersticiosa no me hagas caso, digo muchas incoherencia, tranq...- me
interrumpió diciendo en voz baja
-
¿Y si te dijera
que no son supersticiones? me quede inmóvil por unos cuantos segundos, el
silencio invadió el auto y él simplemente susurró lo sabia.
Ahora
creo que el era mas extraño que yo. No entendía por que me había dicho es será
que ¿me están volviendo a engañar?, no, no lo creo, prefiero hacerme la que no
escuché nada.
- Oye, tranquila no te estoy engañando me dijo mientras trataba de dibujar una sonrisa en su rostro y justo en ese momento habíamos llegado- y llegamos detuvo el auto
- ¡Que cool! ¡Mira! ¡La montaña rusa! Es gigante yo quiero montarme en ella me baje del auto y tome la muñeca de Ville llevándomelo corriendo hacia la entrada, aunque en realidad sentía que no corría, mas bien caminaba.
Mis piernas eran lentas, por eso me gustaba la velocidad, mama decía que era debido a que tenia un trasero grande, pero mi abdomen plano sufría mucho por eso, quería tener el cuerpo que tenían mis amigas o de Brittany que no necesitaban de un gimnasio para verse bien o para controlar su metabolismo, eran perfectas.
- ¡Elly!, si corres así en un disturbio serias la primera muerta, jajaja dijo Ville burlándose de mi, empezaba a reír sin presiones, por alguna razón eso me inspiraba calidez y satisfacción, desde ese momento supe que Ville no era la persona que demostraba ser el
- Ja, ja, a mi no me causa risa además muévete quiero montarme en esa linda y espectacular montaña rusa
- ¿En serio te gustan esas cosas?
- Si, ¿por que?, ¿a ti no? pregunte
- No, me gusta las cosas mas arriesgadas
- Con razón siempre conduces tan rápido
- No, esa no es la velocidad a la que voy a menudo, pero aquí me metería en problemas y los autos no van tan rápido como para despertar mi adrenalina.
- Cielos cada día me vas sorprendiendo mas dije mientras avanzaba la fila para comprar las entradas, era muy larga
- ¿Te puedo preguntar algo? inquirió Ville.
- Si, claro
- ¿Tú sabes de donde provienen tus padres? una pregunta muy extraña.
- Nunca me han dicho pero supongo que de Bélgica, ya que Patrick y Monique nacieron allá, pero ¿por que?
- Por nada simplemente me dio curiosidad
- Y tus padres, ¿viven contigo?
- No
- ¿Donde viven?
- En un lugar muy lejos de aquí toco mi mejilla
Duramos un tiempo sin hablar mientras llegábamos a las casilla, me preguntaba, de donde provenían mis padres, talvez esa era la verdadera lógica de nuestras habilidades, ya que si fuera normal la gente las usaría sin ningún miedo ni ocultándolo, tal vez papa tendría cosas de su pasado en el estudio, podría aprovechar que no se encontraban en casa para buscar información, pensar en eso hacia que me doliera la cabeza, y todo era por culpa de Ville.
- Me da dos entradas libres por favor dijo Ville dándole un billete, mientras la señorita de la cabina se le quedaba mirando sonrojada
- S-si, s-si claro sacaba los boletos de la maquina mientras me miraba con furia, celos y envidia, me dio mucha rabia
- ¿Te gusto mi novio?, hacemos una linda pareja ¿no? le pregunte sarcásticamente a la cajera mientras tomaba del brazo a Ville y me acercaba a el
- S-si por s-supuesto dijo entre dientes.
Tonta, pensé. Mire a Ville y se reía de mi
- Ya vamos no-vi-a me tomo del hombro- creo que como ahora somos novios te puedo besar ¿no? me susurro cuando ya estábamos un poco lejos de la casilla
- Obvio que no, simplemente no me gusta que la gente me mire mal y no me digan las cosas en la cara, me parece que eso es no tener personalidad
- Mmm... eres rara, pero vamos, la montaña rusa te espera
- ¿Me espera? Te vas a montar conmigo ¿verdad? no me quería montar sola me daba un poco de miedo, aunque me encantara prefería estar acompañada así me sentiría mas segura
- No, estos juegos son un poco estúpidos, yo te espero, tranquila no me iré
- ¡Pero!, ¡Ville!, no me dejes sola, por favor decía mientras llegábamos a la fila de la montaña rusa
- ¿¡No me digas que te da miedo subir sola!?
- ¿A-a mi?, no vale para nada, solo que no me gusta estar sola
- Si claro pero esta bien subiré contigo
- ¡gracias! abracé su brazo, justo en ese momento parecíamos novios- me estas empezando a caer bien se dibujo una sonrisa en su rostro
- Ojala pudiera decir lo mismo de mi susurro
Al llegar tenia un poco de miedo vi la montaña rusa muy grande la gente que estaba en ella gritaban cuando iban a dar la vuelta y lo colocaban de cabeza. Apretaba cada vez mas el brazo de Ville, pero el permanecía intacto como si no le doliera nada, hasta que coloco su mano en mi cabeza.
- Vamos, no te pasara nada estaré contigo, ¡además eres tu la que quiere subir! aquellas palabras, todavía las recuerdo, fueron las que me devolvieron la valentía para subir a aquella enorme atracción.
Le sonreí. Era nuestro turno, los asientos estaban juntos pero a la vez estaban separados por un seguro alrededor d mi cuello hacia mi cintura.
Mi corazón latía fuerte, pero Ville parecía indiferente con una pierna cruzada y su mentón apoyado en su mano, se veía tan sexi, quise detallarle mas sus defectos pero era imposible ¡no tenia ninguno!
- Agárrate fuerte ya va a arrancar me sugirió mientras el seguía en la misma posición
- ¿Y tú?
- Ya te dije, esto no es nada para mi
En ese preciso instante arranco, cerré los ojos, estaba asustada pero poco a poco me empezaba a gustar esa adrenalina. Me pude dar cuenta que esa velocidad no afectaba mis ojos, íbamos rápido, pero podía ver los movimientos de la montaña rusa y sabia que Ville también los podía ver.
Me subí seis veces a la montaña rusa. Era maravillosamente estupendo. Ville se monto solo cuatro veces conmigo pero se arto y no quiso subir más. Quería volver a subir pero ville me detuvo con el pretexto de que en ese preciso momento habían llegado Stephanie y Peter un poco tarde.
Peter un chico de cabello ocre, con los ojos miel, alto y musculoso. Su mano derecha se ubicaba donde se encuentra el riñón.
La expresión que tenia Stephanie era peor de la que tubo Ville cuando vio mis heridas curase lentamente. Nos saludamos todos y Stephanie me presento a Peter y yo presente a Ville. Aunque Stephanie ya lo conocía pero no llevaba trato con el así que de igual manera los presente.
Peter se notaba un poco triste o desilusionado.
- ¿Por qué esa cara chicos? inquirí para entablar conversación, ya que sabia por que se encontraban así
- Stephanie tiene gripa estomacal respondió Peter con un tono de voz muy baja
- ¡Cielos! Y supongo que la llevaras de regreso ¿no? estaba ayudando a Stephanie, aunque ella me dijo otra cosa con la mirada, al parecer si quería estar allí
- Pues yo preferiría pero ella no quiere. Prefiere que disfrute solo. La verdad no es igual solo por eso la invite dijo con un hilo de voz avergonzado.
¡Perfecto! Ville no quería subir conmigo a las atracciones así que el me podría acompañar.
- Bueno, mi acompañante resalte alto bruscamente- no quiere subir conmigo así que nos haríamos compañía mutua, y Stephanie no estaría sola.
- ¡Que buena idea!
- No lo creo dijo Ville.
Por que siempre era así de corta nota. Aunque prefería estar con el. Creo que Ville me gustaba en serio. Agite mi cabeza repentinamente debía parecer una loca- y dije para mis adentros no es momento para pensar en eso
- ¿Por que?
- Porque ya empezó a llover puso los ojos en blanco.
- En serio de repente me callo una gota de agua en la mejilla- cada vez que estoy contigo llueve susurre bajo para que no me escuchara pero al parecer surgió otro efecto
- ¡Que lastima! ¡rayos! Yo me quería subir a la montaña rusa por mi me subiría pero no puedo dejar a Stephanie sola dijo Peter esperando la respuesta opositora de alguien.
- Bueno lo lamento pero Elly y yo nos vamos desde cuando me llama ¿Elly?- va a llover más fuerte.
- Si creo que deberíamos hacer lo mismo, Peter dijo Stephanie
Cada uno corrió a la salida. Y aunque Ville sabia que no me enfermaría me aferro bajo su brazo duro pero sutil
Me abrió la puerta de copiloto y luego dio la vuelta al auto y entro él.
El silencio inundo el auto, las gotas de lluvia caían apresuradamente en toda la superficie del auto y Ville golpeaba el volante haciendo un ritmo desconocido. Mi paciencia se carcomía poco a poco.
Ville se dio cuenta de mi claustrofobia así que decidió romper el silencio
- Dime a parte que tus heridas se curan solas ¿que más puedes hacer?
Esa pregunta si que fue desprevenida. No sabia que responderle, el ya sabía que era anormal pero, me daba como pena contestarle.
- Telequinesia -murmuré en un tono de voz muy bajo.
El silencio volvió a entornarse dentro del auto, enserio me desesperaba esa situación
- Parece que la lluvia no cederá dijo para si- mejor te llevo a casa.
- De acuerdo no había terminado de responder cuando ya había arrancado
No duramos ni diez minutos y ya habíamos llegado.
Voltio para mirarme, pero yo seguía con la vista hacia el crepúsculo. También volteé a mirarlo para despedirme, me percate que ahora sus ojos no eran verdes como la primera vez que lo vi, sus ojos de un color miel me miraban atentamente. Sacudí la cabeza tal vez veía alucinaciones.
- Bueno nos vemos en el instituto, chao dije mientras abría la puerta de copiloto.
- Si adiós el lunes te llevo
Cerré la puerta y no me dio tiempo para negarme a que lo hiciera. Arranco apenas cerré a puerta.
Al entrar a la casa no había nadie, mire el reloj que se encontraba al lado de la puerta, marcaban las seis y treinta, aun era temprano.
Lastima que empezó a llover, me estaba divirtiendo, creo que hasta Ville. No esperaba de él que se montara conmigo en la montaña rusa cuatro veces, tal vez detrás de esa persona fría existía No debería estar pensando en el.
Subí a mi habitación y aquella persona que me miraba seguía ahí. Estaba exhausta me lancé sobre mi cama y poco a poco caía en mi propio sueño.
»Iba caminando por una calle desconocida, como si me dirigiera al instituto. La trenza de mi zapato estaba desamarrada así que me agache a amarrarla, justo a mi lado se encontraba un callejón sucio y oscuro a pesar del sol que estaba haciendo en ese momento. Dentro del se encontraba alguien que no podía ver- que murmuraba con voz ronca y triste. Por alguna razón entre en el y comenzaba a caminar hacia el fondo. Poco a poco empecé a ver una silueta sentada con las rodillas flexionadas en una esquina del callejón. Su cabello era corto. No podía ver su rostro ya que casi todo su cabello lo tapaba. Su ropa estaba sucia y rota, como su hubiera estado en un incendio. Sostenía un papel pequeño, supuse que por el tipo de papel tenia que ser una foto, que estaba con los bordes quemados.
Aquella chica se balanceaba de atrás hacia delante mientras veía aquella foto y las lagrimas rodaban por su mejilla.
Me agache para ver si podía ayudar
- Oye ¿que te sucede? ¿Te puedo ayudar en algo? pregunte mientras me agachaba pero ella seguía sin contestarme, como si no me oyera.
La foto que tenia en sus manos parecía de un chico, no pude ver bien como era.
La chica murmuraba cada vez mas fuerte, así que decidí tomarle la mano que sostenía las rodillas pero la chica inmediatamente reacciono, voltio su cara hacia mí quedando libre de todo cabello que lo tapaba, me caí en el suelo y pude contemplar su rostro mientras me suplicaba que por favor no la traicionara. El miedo empezó a invadirme, el rostro de esa chica de esa chica era era el mío»
Me levante de un impacto, todo estaba oscuro, el reloj marcaban las doce y una y la mirada no se cansaba de observarme.
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