Consternación provocó en la opinión pública la decisión del gobierno
entrante que prohibe a los ciudadanos del país dejar fluir sus impulsos
amorosos durante las 24 horas de los días lunes, sean estos hábiles o festivos.
La medida, según nos informó una fuente que no quiso ser identificada, tuvo su
origen en el alto costo que ha debido soportar la economía por la pérdida de
tiempo laboral, provocada por los efectos que causa en los individuos esta
afección denominada Síndrome de
Obnubilación Inicial por Enamoramiento, con efecto Feromónico, cuyas
manifestaciones se acentúan los días lunes, hecho al que todavía no se
encuentra una explicación científica. En efecto, al ya embobamiento natural del
inicio de la semana, se suma la falta total de concentración y en consecuencia
una baja progresiva de la productividad. Habitualmente las primeras horas de la
mañana son las más afectadas, señaló nuestra experta se les puede ver con la
mirada perdida, la boca abierta y la atención en cualquier parte. No hay que
ser muy intuitivo para descubrir al individuo contagiado. A estos síntomas, se
suman las llamadas telefónicas compulsivas, la falta de asertividad, los
rodeos, las frases inconexas, las arrancadas a media tarde. En fin, todas estas
conductas, según los más recientes estudios sociológicos, ocurren con abismante
regularidad los lunes. Tal parece que en nuestro país cumplimos con exagerada
precisión la máxima de ser animales de
costumbre.
Para que usted, pueda contrarrestar los embates de la comprobada
naturaleza lasciva de los chilenos, incrementada por el nuevo mal de principios
de siglo, a continuación le ofrecemos un resumen de las medidas y con el objeto
de evitar sanciones, la formula para contrarrestarlas:
Prohibido mirar directamente a
los ojos a cualquier ciudadano (ciudadana) que haya sido calificado como de alto riesgo. Es decir,
aquellos que provocan espasmos cardiacos y apreturas de estomago, acompañado de
sudores intempestivos y sequedad en la boca.
Recomendaciones:
Si usted ha visto a su victimario (ria), a más de una cuadra de distancia, no lo dude por un instante, cruce la calle aún a costo de su propia vida. Si usted es de naturaleza irreverente, con tendencia hacía la insurrección, siga caminando y mire de soslayo (nunca de frente sería su total perdición). Para tener mejor cobertura, entrene desde ya sus ojos, haciendo movimientos de derecha a izquierda y de izquierda a derecha, así podrá ampliar el radio que otorga el rabillo de este órgano (hay ciudadanos que incluso han llegado a desarrollar efectos rotatorios, que les sirven para mirar el estado de la corteza cerebral después del shock). No se vuelva para echar un miradita al derriere, la sanción sube inmediatamente al doble. Recuerde, se han puesto cámaras aéreas invisibles en toda la ciudad con el objeto de redoblar la vigilancia.
Artículo segundo:
Se prohiben terminantemente los rozones, los restregones persistentes y acompasados, los balanceos o cualquier otra forma de contacto cuerpo a cuerpo, en los microbuses sean estos con cobrador humano o no, en el ferrocarril metropolitano, o cualesquiera otro medio de transporte colectivo urbano o rural.
Recomendaciones:
Para evitar las manifestaciones naturales que provocan los roces corporales, sean estos intencionales o no, especialmente en el caso de los hombres, sería bueno evitar las multitudes, saliendo más temprano de sus casas, o cambiando la dirección de los viajes cotidianos; en la medida de lo posible, ir cuando todos vienen o venir cuando todos van. Si no puede evitar las muchedumbres o es especialmente proclive a ellas como forma de socialización, suba último al transporte colectivo, de esta forma tendrá la suerte de colgar desde una pisadera, y en consecuencia su atención sólo se ocupará en salvar la vida (o el peinado en caso de las mujeres). Si viaja en metro especialmente en las estaciones de conexión hacia otras líneas, al subir último tendrá la grata sensación de ahogamiento o asfixia con posterioridad al cierre de la puerta electrónica, justo al momento en que su nariz quede atrapada con la cinta o goma de contacto. De esta forma su atención también se ocupará sólo de salvar la vida. Por último, si no puede evitar la tentación del roce matutino o vespertino, excitante y embriagador, se recomienda que los hombres usen protectores reforzados, y las mujeres desentierren el antiguo y sugerente corset.
Artículo tercero:
Se decreta el cierre de las tiendas de venta de tarjetas, chocolates, flores, lencería, joyería y toda otra actividad comercial que puede estimular la compra compulsiva de cualquier producto de estimulación amorosa, galanteo, flirteo, coqueteo, etc., que induzca la pérdida de conciencia que acompaña al majestuoso, inexplicable, incomparable, inolvidable momento de conocer el amor.
Recomendaciones:
Si usted es hombre y siente por primer vez, al recordar los ojos brujos que lo escudriñaron el viernes pasado, el deseo compulsivo de comprar algo para congraciarse y lograr el ansiado si quiero, si te acompaño, si hasta la tarde, si, si, si, si; no sea tonto compre, pero no gaste todos sus ahorros recuerde que la multa en este caso puede ser para toda la vida y hasta que la muerte los separe. Si usted es mujer, no se arriesgue, con lo apretado que están los hombres hoy, es preferible esperar el galanteo.
Por último, como es probable que ninguna de estas medidas vayan a funcionar le aconsejamos dirigirse al banco más cercano y abrir inmediatamente una cuenta de ahorro, porque las sanciones no se dejarán esperar. A poco andar estará usted necesitando recursos extras para la fiesta, el vestido, la luna de miel, las cremas antienvejecimiento, el gimnasio, el masajista, la clínica, las cuotas de incorporación escolares, la lista de útiles, las mesadas, los pololos, los viajes de estudio, los sicopedagogos y el emblemático viejo pascuero. No podrá salir, tendrá cuñados, concuñados, sobrinos y lo que es peor suegra. Ya no podrá dormir una noche corrida nunca más, o por lo menos en los próximos 25 años. Se despertará a medianoche con dos o tres niños entreverados. Tendrá que preparar mamaderas, desayunos, correr al colegio, al supermercado, doctores, clínicas, exámenes y en su radio (a modo de distracción) sólo se escucharan canciones infantiles, una y otra y otra y otra vez. Sólo tomará fotografías de caritas sucias, comiendo, jugando, durmiendo, y por alguna extraña razón su capacidad de dialogo se atrofiará y sólo podrá elucubrar palabras para relatar las hazañas de esos nuevos habitantes, día a día, pasará del gu, agú, al ta, ta, ta, pa, pa, pa, ma, ma ,ma, ma, etc. (comprensible sólo por usted). Sus amigos creerán que se volvió loco (chalado), ya no querrá salir con ellos, ni ellos con usted. Su mundo se reducirá a su trabajo, su casa, su pareja y sus hijos, sólo su familia. Nada más, ¡absolutamente nada más!. Por esta razón le aconsejamos que se mire con detención al espejo el próximo lunes antes de salir y repase lo que le acabamos de contar. Si realmente cree que es eso lo que quiere para su vida, no haga caso de ninguna de nuestras recomendaciones y prepárese para pasar unos cuantos años pagando su falta en la prisión matrimonial y sobre todo prepárese para ser completamente (in)feliz.
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