PROFUNDA SED DE AMAR
Bajo las pieles cubiertas de pretextos inusuales, retumban los clamores de un pretérito latente. Aún quedan los quebrantos por la ausencia mutua, pero también relucen en el firmamento de las esperanzas tardías, las posibilidades de un amor cercano.
Consuelo nocturno donde intercambiamos halagos, deseos inconclusos y anhelos resucitados por una fuerza mutua, en la que ambos damos rienda suelta a la imaginación y nos fugamos del mundo sin piedad. Descubrimos las posibilidades inéditas de jugar a conquistarnos desde el alma, mientras corre la sangre enamorada por la venas y es en los sueños donde encontramos las verdades que nos salvan.
Esa mirada profunda y tímida, de un impecable brillo sin igual, lleva un caudal de secretos matizados que no cualquiera se atreve a examinar. Es como un pozo infinito ese par de ojos tuyos que irradian una tenue luz celestial. Reflejo de la insulsa vida y sus desolaciones, brillan aún más en la honda soledad.
A pesar de caminar entre las multitudes, abriéndote paso entre infinidad de obstáculos, una sensación de vacío se instala en tu pecho sin que la puedas disimular. Es como una suave aflicción que se adueña de tu interior y en medio de una ráfaga de suspiros, aumenta tu sed de amar.
La puerta de nuestra alma se abre y se cierra ante un vendaval de emociones descubiertas. Mientras tanto, un coro de murmullos se funde en mil lamentaciones, porque aunque las tristezas hieran a nuestros cautivos corazones, siempre surge un oasis placentero desde los pesares, donde sin remordimientos nos podemos explayar.
Profunda sed de amar se adivina en nuestras miradas que se buscan presurosas, en los confines de lo inmaterial. Conjuramos la vertiente de lo imposible, tras la dulzura de una lluvia de besos sin tregua alguna, hasta volvernos cómplices en la misma realidad.
La prosa poética, un genero (a mi juicio) algo marginado por los escritores, algo que muy pocos se atreven a escribir. Yo soy prueba de ello, se me hace difícil hacerlo pues a veces no sé dónde termina y comienzan los límites de un poema.
En cuanto al contenido, muy bueno, te dejas llevar, retomando fuerzas, también, a mi juicio en el penúltimo párrafo.
Bien, seguiré leyendo para ver cómo es tu concepto del mundo...
Ysaías.
Un texto que combina exquisitamente el deseo descontrolado con la tenue dulzura de la expresión refinada. Te hallas cómodo en esa tesitura - reconocible inmediatamente en ti - ;consecuentemente, la lectura, aunque ligeramente fantástica se torna ciertamente placentera dado que, por si algo faltase, el idioma te ofrece las herramientas necesarias para tu propia artesanía las cuales manejas con soltura y eficacia. Un gran abrazo uruguayo. Muy buen trabajo.
TU SENTIR ES LO ILIMITADO QUE HAY EN TU BELLEZA FISICA Y ESO ES LO QUE TE HACE SER UN GRAN SER HUMANO
Me gusta como retomas la frase de un poema genial de López Velarde, la haces girar y la aterrizas en algo muy rítmico sin duda, muy tuyo, es bello, probablemente dedicado a alguien especial en tu vida. Saludos!