PLEGARIAS De un alma perdida: --Señor, te ruego, ten la caridad de darme un fósforo, una vela y un mapa con tu dirección. De un obrero de la construcción: --¿Con qué materiales se podría construir un muro que pudiera separar el bien del mal? De un valiente soldado: --Dame la orden de ir a una guerra, pero sin que los enemigos me hieran, me tomen prisionero, ni me maten. De un enterrador: --Por favor, mi Señor, ayúdame a encontrar una peguita de sembrador Señor, ten cuidado con los que con tanto fervor te siguen Señor, ayúdame a ganar la Lota y te compraría lo que tú me pidas Virgencita, es tan feo, caliente y hediondo que por descuido, ojala se lo llevara la perrera. ¡Ay, diosito!, mándame un angelito como tú sabes para que me quite el sueño.
La plegaria es la primera y la última lección para aprender el noble y bravío arte de sacrificar el ser en los variados senderos de la vida.
Mahatma Gandhi