Perdón, ¿Serias mi esposo? Capitulo 5

5.

¡¿Por qué dijiste eso?!

Algunos días después.

Elena llega al trabajo un poco tarde.

— Disculpa la tardanza, Jimena — dice entrando a su oficina,— Se me pegaron las sabanas, anoche me quede hasta tarde terminando los anuncios de la página 34, son muchos, debemos deshacernos de unos cuantos para el otro mes…  — ingresa a su oficina, Jimena va tras ella.

— Srta. Le han estado llamando toda la mañana insistentemente… — le dice.

— ¿Quién? ¿Mi madre, mi padre, mi hermana? — dice deteniendoce y girando.

— no, no es ninguno de ellos… es una tal… — lee su agenda de notas — … Fernanda Montenegro…

Elena queda paralizada.

— ¡¡montenegro!! — exclama…

— Si…

— ¿dejo algun mensaje? — preginta dejando sus cosas sobre sue scritorio.

— Si… — lee lo apuntado — … reunión de las “lokasZanas2016for3ver” restaurante “Amor y Mocca” en el centro, no faltes, hoy a las 1:15 pm… eso me hizo apuntar y ha estado llamando constantemente para confirmar que ira… seguramente llama en unos minutos más…

— Ok… he si llama… pues… yo respondo, ¿ok?... me la conectas a mi teléfono… — dice.

— aparte de eso… no hay nada….bueno, algunos documentos a entregar, pero de eso me encargo yo  — dice sonriendo.

— Gracias, Jiemna… eh… si llaman, ya sabes…

— Ok, srta. Me retiro.

Jimena sale de la oficina.

Elena se queda ahí pensativa dando vueltas.

— dios… están en la ciudad… pero… ¿Por qué? Dios… — en todo momento Elena trataba de pensar en que pidrian estar haciendo sus ex compañeras en la ciudad, si la mayoría de ellas no vivía en el centro, algunas, incluso, Vivian fuera del país — … aun falta mucho para la boda… así que… no s eme ocurre nada, a menos que… esaq gorda las haya traido solo para restregarme en mi cara que soy la última…. No, no… que paranoias las mias…. — se sienta a su escritorio, enciende su computadora — quizás… solo vienen de paseo, o que se yo…

Claudia ingresa a su oficina.

Estaba vestida de profesora de inicial esta vez.

— Hola, Eli, ¿Cómo estás? ¿Algo tardecito no? Te estuve llamando, no contestabas…. — le dice.

— Si, es que me quede dormida, el celular… se me descargó,  lo que me recuerda que debo cargarlo… — se levanta y va donde Claudia para saludarla — no me digas que encontraste trabajo de auxiliar en una escuela…

— No, lo que pasa es que tengo un contacto que me va a hacer entrar en el colegio donde estudia el hijito de Sara Jones, la voleibolista,  ella lo recoge todos los días y ya sabes que dicen que ha engordado 50 kilos… así que… yo misma soy… le tomare unas fotos inéditas, — dice sonriendo.

— Oye, eso vale oro… aunque… ¿no te sientes mal a veces por lucrar con las desgracias ajenas? — le pregunta.

Ambas bajan la mirada y guardan silencio.

Levantan la mirada y se carcajean.

— Bueno, ten mucho cuidado… no queremos más denuncias, que no te descubran…

— descuida, todo está bajo control… y si me descubren siempre cargo con un carnet falso que me identifica como fotografa de “Vanidades de hoy” así que la denuncia va para ellos… — rie.

— Que malas somos… oye, hablando de malas… adivina quien me está llamando desesperadamente…

— Jafet, le encantaste a ese sujeto, era obvio… bailo contigo toda la noche del sábado…

— No, el no me ha llamado…

— que raro, creo que es gay, ¿no?

— No lo creo, besa muy bien…

— eso no es razón que contradiga mi idea… algunas hombres gays besan excelente…

— Rayos… ¿a que fiestas vas?

— Ya te contare despeus… como fotografa tenemos que estar preparadas para todo… — le sornie.

— No, pero me ha estado llamando una amiga, de mi grupo de la secundaria… parece que se reunirán hoy en una cafetería en el centro…

— a que divertido… ¿iras?

— no, claro que no… ¿para que se birlen de mi? Jamas… — regersa a su escritorio — no me expondré así…

Suena entonces su teléfono.

Elena pega un brinco y grita del sustos.

— Que exagerada,… contesta — le dice Claudia.

— No…

— Contesta…

— ¡NO!

— trai acá… — levanta la bocina —… ¿diga?... si, pasamela Jimena, yo contesto… ok… -- le arroja la vocina a Elena, esta la atrapa — es tu amiga, conetsta… vence tus temores, — le guiña el ojo.

— estas loca… — le dice y responde. — ¿hola…?

— Hola, loca, ¿Qué es de tu glamorosa vida? — le dicen.

— he… pues bien, aquí trabajando… ya sabes… con trabajo hasta el cuello, que… gusto saludarte — le dice con una cara de nerviosismo — …

— si, me da gusto también, han pasado muchos años… ¿te llego la invitación a la boda de la gorda verdad?

— no, no… ¿Qué invitación?...

Claudia abre los ojos y la boca de la sorpresa y susurra “mentirosa”

— ok, si el correo es una basura….

— Elena, no tengo mucho tiempo estoy de compras con mis hijas, oye, esta tarde ¡somos! No quiero que nos falles, la gorda, yo, Stefani, secilia, y tu tenemos que estar reunidas en amor y mocca, no faltes, tenemos mucho que contaros, amiga, no sabemos nada de ti en años y esta es la mejor oportunidad, hemos venido solo por ti — rien.

— que linda… eh, pero esta tade yo…

— ok, nos vemos entonces, no nos falles loka, sin ti no será lo mismo… — le coerta.

— pero… yo…. ¡Faaaaq!!!! — exclama. — me cortó y me… comprometio…

— ¿Bueno, que hay de malo en un cafecito con amigas….? — dice Claudia.

— me van a agarrar de punto… se burlaran por que soy la solterona…

— nada nada… ¿quieres que te acompañe? Le decimso que somos pareja… ya sabes, una de esas modernas…

— no, eso seria peor… funciono en la fiesta de Le Fatish, pero… eso es otra historia… esas mujeres estaban locas y no dejaban de acosarme…

— si, oye atraes a las mujeres… no se que te pasa…

— Ya ya… olvidemos eso, ¿si?

— claro, me utilizas y luego me dejas…. — hace un gesto dramático y se dirige a la puerta — pero esto se termina aquí… ya nos sere tu amante ene sas ncohes de pasión…. — s epone la mano en la frente dramáticamente — te dejo, mi amada Eli… me tirare dek risco mas alto que encuentre…

— en esta cudad no hay riscos…

— del 5to piso entonces….

— tenemos 13 pisos…

— ay vamos, de verdad dejarías que me matara…

— ayúdame, dime que hago… no quiero ir…

— solo ve y diles que no te has casado, que estas bien en tu vida, trabajas mucho y que sales con algunos chicos de origen árabe… nada mas… y que abecés tienes encuentros casuales con chicos que conoces e algunas fiestas de la alta sociedad…. Te juro que no pregntaran más…

— Vamos, eso no es verdad….

— bueno, ya tu eres una chica chillin, así que sabras que hacer, Eli, nos vemos que se me hace tarde… ahí me cuentas como te va…

— ok, ¿nos vemos en la noche? Preparare pisco sour…

— Ok…. No, no puedo… es verdad…

— ¿Por qué?

— es que tengo trabajo, sí, me dieron el dato de que cierta presentadora de TV. Mantiene amoríos con un congresista y que se ven todos los lunes en la casa de este....y su esposa mientras esta de viaje… así que… tengo que vero como consigo la primicia…

—¿Quiénes son tus fuentes? Me diras algun dia….

— No, secreto profesional… — se va.

— Ok, nos vemos…

— ¡¡dejemos los piscos para mañana si estoy viva!!! — grita desde el pasillo.

Elena se queda pensativa, no quería ir a esa reunión, sabia que algo no saldría bien que sus amigas la juzgarían y se la pasarían hablando de sus maridos fantásticos y de sus bebés hermosos y regordetes.

— al diablo… iré y les afrontare en la cara… ¿Qué si estoy soltera? Normal pues… sigo siendo delgada… tengo dinero, un súper auto del año… un apartamento propio enorme… un trabajo envidiable aunque media ciudad odie mi revista es la más comprada… si… pero ya pues, normal… si, iré y les diré en su cara que soy soltera y me vale que ellas estén casadas y que no pienso ir a esa boda… — dice convencida y comienza su día de trabajo.

Esa tarde luego de terminar algunos diseños y corregir algunas entrevistas y fotografías, cogió su portafolio de imágenes y se dirigío al café Amor y Mocca en el centro, para encontrarse con sus amigas de la escuela.

Aprovecharía su hora de almuerzo, les diría que no tiene mucho tiempo seria rapdia y furiosa pensaba, mientras conducia su corazón se aceleraba, era para ellas en la secundaria una verdadera meta casarse y tener familia, habían muchas veces apostado y planeado como seria, quien se casaría primero quien de ultimo, y nadie quería ser la ultima claro esta, todo el camino imaginaba las risas de sus amigas cuando esta les diga que es una solterona, pero estaba preparada para restregarles en la cara sus éxitos.

Se estaciona y toma aire, ingresa entonces con sus carpetas de trabajo en la mano.

— ok, ya estamos aquí… con suerte no vienen…. — dice haciendo una observación panorámica del lugar, — Diablos… ¿son ellas? — dice posando la mirada en una mesa dodne estaban sus amigas, le sorprende verlas… sus amigas la notan también y le hacen señales para que las vea, esta le responde con otra señal y se acerca lentamente — ay dios… pero si parecen un grupo de adolescentes… ¿porque están tan hermosas las desgraciadas’… — piensa mientras avanza sonriendo — … maldita sea, se ven mas jóvenes que desde la entrada, mientras mas me acerco mas lindas están… ay dios, ay dios,… me va a dar un paro cardiaco… están super lindas y delgadas…. ¿esa es la gorda? Maldita sea, esta hecha un bombón… ¿Qué no come la maldita? — pensaba. — ¡Hoooola, amigas! — dice abrazándolas y saludándolas a todas, — pero que hipócrita que soy dios mio, tenia que ser editora de una revista de chismes — piensa — Hola, amigas que lindas que están, vaya que les ha sentado de maravilla este tiempoto eh…

— ¿y tu? ¿Cómo que estas alimentándote bie eh? — dice Sandra, la gorda, pastrani.

Sus amigas rien, Elena también rie hipócritamente.

— si, he estado comendo bastange bien, soy una chica sana… aunque la ropa también me sube unos kilitos… — dice algo avergonzada.

— Pero vamos, ya debes ser mamá, ¿verdad? No se burlen de ella, — dice Fernanda, se pone de pie — yo cuando di a luz a Emili y a Joau, pues perdi mi figura — dice mostrando su vientre totalmente plano.

— eh… pero… yo no soy mamá aun… — dice Elena viendo el excelente cuerpo de Fernanda quien ya era mamá de 2 niños de 3 y 5 años.

— No te creo…. — die Fernanda sentándose nuevamente.

— así, es… aun no… — toma asiento, no quería que la siguieran viendo.

— ¿y que haz estado haciendo estos años, Eli? — Pregunta Stefani, otra de sus amigas — escuchamos que estabas trabajando en Waoy! Es una buna revista, yo la leo a veces…

— si, soy la editora… me va muy bien, vengo justamente de ahí…

— Yo odio esa revista — dice Cecilia, otra compañera. — creo que explotas la basura de la sociedad mostrándola indiscriminadamente, mi esposo es un diputado y esta trabajando en leyes que prohibirán la exposición en los medios de las intimidades de la gente como nosotros….

— Vamos, no seas dura, Cecilia, esa revista también tiene importantes entrevistas… — comenta stefani — no solo expone las intimidades de la gente…

— Bueno, igual… detesto esa revista, aunque… me gusta el diseño, ¿lo hiciste tú? — le pregunta por ser cordial.

— Si… — responde Elena.  — eh… y ¿Cómo han estado, chicas? — Pregunta — las veo fantásticas, creo que estos años les ha sentado espectacular…

— pues sí, Europa es otro mundo, — comenta Sandra — otro universo diría yo, no es como aquí que todo apesta… no sé por qué Jefferson quiere casarse aquí… es un estúpido.

— bueno, déjalo, te en cuenta que su familia está aquí — le dice Fernanda — y así pues podemos reunirnos más seguido y pasar tiempo como los viejos tiempos.

— eso es lo único bueno de esto, — dice Sandra  — la verdad esta ciudad me apesta, al menos consiguió la catedral para nuestra boda, ahora solo estamos buscando el mejor lugar para la recepción, el quería que fuera en casa de su mamá, ¿te imaginas? ¡iiiuuuug!!!!

Elena solo la escuchaba despotricar y decir cada sandez petulante.

— Bueno, cuando Flavio y yo nos casamos — comenta Cecilia —  pues le dimos mas importancia a la recepción, que es lo que realmente interesa, además nuestra boda fue civil, no queríamos nada de cosas religiosas — sin ofender gorda, — le dice a su amiga — y pues fue inolvidable, asu qyue t recomiendo consigas el mejor lugar, si ya te convenció de venirte a la ciudad, pues… minimo el mejor lugar, podría ser el Hotel International, el el mejor lugar…

— Llamamos, loca, llamamos y nos dijeron que para esa fecha no hay cupos… que los salones están reservados hasta dentro de 2 meses y medio… y mi boda es en un mes…

— eso te pasa por no reservar a tiempo — dice stefani — ahora pues… o esperas, o buscas otro lugar…

— no, no no… — agrega Fernanda .—si no es en el International, no sera lo mismo, ¿haz esntrado a ese hotel? — suspira — es un palacio real, es como estar en otro mundo, no se como haces, pero tienes que conseguir aunquesea unas 5 horas en ese lugar…

— Jefferson esta en eso, esta amenazado, pero en la casa de su madre ¡jamas! — rien.

Elena solo las escuchaba sonriendo y muy incómoda.

— y bueno, — dice Sandra mirando a Elena — dinos… ¿Qué se siente ser la ultima en casarse? Sabíamos que serias tu… en el fondo todas lo sabíamos — mira a su amigas y ríen.

— ya no la fastidien, algunas no tienen mucha suerte con los chicos… — dice Fernanda. — no es motivo, quizás ella es feliz así, trabaja duro, y pues hoy en día las mujeres ya no quieren casarse, ¿verdad, Elena? — Elena no sabía si Fernanda lo decía de buena gente o se estaba birlando, —  algunas le dan prioridad a su trabajo y se casan mas adlante…

— si, pero esas son las jovencitas de hoy, las universitarias, que para mi son todas unas lesbianas, ¿han visto esos programas de la televisión? y Elena, pues… ya vas a cumplir 28, así que… eres una solterona — dice Cecilia — está bien que seas la más joven, pero…. Pues exageraste, amiga. Sin ofender — sonríe.

— y pensar que en un tiempo estábamos seguras de que tu serias la primera en casarse y tener hijos…, al ser la más inmadura, pero ve, eres la última en casarse… — dice Sandra.

Elena sonreía solamente, algo avergonzada por las burlas de sus amigas.

Era para ella difícil sentir se fuera de lugar, la patita fea, Sandra se casaría con Jeferson, que era un ingeniero de minas exitoso por lo que sabía, Stefany y Cecilia estaban casadas con cirujanos, y Fernanda estaba casado con un productor de cine, ellas tenían mucho por lo que sentirse orgullosas, no solo por ser madres de familia con lindos niños, excepto Sandra obviamente, pero tenían familias, estaban consolidadas, no estaban obligadas a trabajar como Elena, por lo que esta se sentía como la relegada del grupo, la que había perdido aquella apuesta de la adolescencia, era la última en casarse.

— ¿Quién dice que estoy soltera? — dice entones Elana callando los murmullos y risas de sus amigas.

— ¿Qué? — dice Sandra. — ¿estas comprometida?

— No, … no solo eso, yo… estoy casada desde hace mas de 2 años… solo que… no les dije, por… motivos personales…

— No te puedo creer… — dice Fernanda — ya ven, nosotros burlándonos y miren, resulta que si esta casada… — mira a Elena — ¿y quien es el suertudote? No me digas es el dueño de la revista, ¿verdad? — sonríe.

— No, es… es alguien más … más famoso y… adinerado… , si…

— ¿Quién es?, dinos… — Fernda

— si, dinos, — dice Stefani

— dinos, vamos… nos morimos de curiosidad — decía Cecilia

—  Vamos, no seas así… ya dinos — Sandra insistía.

 — Pues es… es…

Entonces un autobús con la publicidad de Waoy! Se detiene frente a la cafetería con la portada de la revista del mes pasado, en donde aparecía el título “Esteban Legarreta, entre los más exitosos y los más mujeriegos” entonces Elena comete un grabe error.

— es… es… Esteban Legarreta.

Sus amigas guardan entonces silencio y se miran entre ellas.

— ¿Qué fumaste, Elena? — le dice Cecilia.

— ¿estas hablando en serio? ¿Legarreta…? — dice Sandra… — no te puedo creer….

— El es soltero, esta entre los solteros mas exitosos y codiciados… — dice Fernanda.

—  estas mintiendo, Elena… que bajo… — dice Stefani.

— No, no… no estoy mintiendo, nos… nos casamos…. En secreto hace 2 años…, es que… hay muchas cosas en contra de nosotros, intereses de por medio… la revista, ya saben, las apariencias… fue una boda en secreto, con… mis mejores amigos y ss mejores amigos solamente…

— pero si el mes pasdo tu revista lo destrozó públicamente… y en muchos números le dan duro, con palo — dice Sandra.

 — bueno, si… pero es por que debemos mantener apariencias….

— ¿y ese romance que se le adjudicó con la modelo esa…? — pregunta Ferannda.

— Pues si, todo fue un mal entendido… él me explicó… — dice Elena.

— ¿y pro que tu revista lo chancó tanto en el último número? Es decir… tu eres la editora… ¿no te dio pena ponerlo en la lista de los más mujeriegos? — pregunta Cecilia.

— es que habíamos discutido…. Y pues… estaba enfadada yo, pero ya estamos bien… si… — comienza a sudar — eh, voy al baño, ya regreso…

— ok…  — dice Fernanda.

Elena rápidamente va al baño mientras su amigas conversan entre ellas en la mesa.

Al entrar al baño Elena se para frente al espejo agitada y con una expresión de meido.

— ¡¡¡¿que hice?!!! ¡¡¡soy una idiota!!! ¡¡¡idiota!!! ¡¡¡idiota!!! — golpea el espejo se golpea ella, enciende el grifo y se moja la cara — ¡¡¡¡estupidaaaa!!!! ¡¡¡¿Por qué no dijiste mejor que estas casada con el presidente?!!! — le dice a su reflejo en el espejo.

Una seora sale de uno de los cubículos del baño.

— ¿esta usted bien, srta? — pregunta.

— ¡¡no no estoy bien!! — le responde aresibaente espantando a la sra que sale rápido del baño. — ¡¡¡dios mio!!! ¡¿Cómo arreglo esto?! No… ¿si les digo la verdad? Claro…. Eh…. Estaba bromeando amigas, no estoy casada con el, — sornie nerviosa — estoy forever alone desde hace unos años…  y si, estoy muriéndome de rabia por que ustedes son ya unas mujeres consolidadas, por eso inventé eso…. — e queda en silencio — ¡¡¡noooo!!! ¡¡no puedo decir eso!!! — se moja la cara.. — ¡¡tonta, tonta!!

Sandra ingresa entonces al baño.

— me contagiaste tus ganas de… — ve a Elena jalándose los dedos entre los cabellos — ¿Qué haces? — pregunta extrañada.

— heeee… me estaba peinando un poco… — le sonríe  y comienza a peinarse con los dedos.

— ya veo, eso daña el cabello… — le dice y se mete a uno de los cubículos del baño. — oye, de verdad es difícil creer que estas casada con Esteban legarreta, eres una suertuda, es un hombre exitoso y muy guapo…

— si lo mismo digo…

— aunque eso de mantener una relación a escondidas es… complicado, ¿verdad?

— No te imaginas cuanto… — dice y se moja la cara más y más —  es difícil, muy difícil…

— Oye, entonces… quizás tú me puedas ayudar…  — le dice.

— ¿en que? — pregunta Elena

— Pues si esteban es tu esposo, pues puedes convencerlo de que nos preste una de las slasa de recepciones del International, ¿no es así? — pregunta Snadra.

Elena queda paralizada.

— he… no lo se, es que… están reservadas ya todas y… no se si..

— vamos, se que si el dices que es para una amiga te podrá cumplir ese gustito… le pagaremos…

— No, es que… es difícil yo….

— Vamos, no seas así… solo un día, que sea tu regalo de bodas…, que mi recepción sea ahí en el internacional será lo más grande… — sale del cubículo. — se que tu y yo… pues no nos llevábamos bien, no muy bien por lo de Jefferson, pero… ya somos maduras y entendemos que así es la vida, además estas casada, yo me voy a casar… vamos, nada me haría mas feliz que mi recepción en el internacional… dime que puedes…

Elena se sintió en ese momento tan pero tan alagada al tener a Sandra pidiéndole un favor, que no se pudo negar.

— está bien, hablare con el y veré que puede hacer, seguro algo se le ocurre, total, él es el dueño… — le sonríe.

Sandra brinca de felicidad y abraza a Elena.

— Eres grandiosa, espera que le cuente a las chicas… — dice saliendo del baño. — ¿vienes?

— eh… si, ya voy, voy a… entrar, es que ando mal del estómago si…

— Ok… — dice y sale.

— Dios… estoy metida en una buena… — dice Elena intentando sonreír.

Sale del baño un rato más tarde y se dirige donde sus amigas.

—  eres la mejor amiga del mundo — dice Fernanda. — mira que conseguirle a Sandra el Internation, no va a ser fácil.

— Sí, he… hare el mejor intento.

— por cierto, debemos cambiar la invitación, — dice Sandra — ahora será para dos, obviamente llevaras a tu esposo a la boda…, descuida, será un boda solo entre amigos y familia, no será nada social así que no abra problemas, no abra prensa acosandolo, me muero por conocerlo…

— Si, nosotras también, es guapísimo — dice Fernanda.

— que suertira eres, — dice Stefani.

— Perdónanos por burlarnos, es que jamás pensamos que te casarías antes de que la gorda — dice Cecilia — te felicito, supiste atrapar a un verdadero hombre.

— ¿Cómo así se conocieron? — pregunta Fernanda.

— pues… fue en una presentación oficial, fuimos invitados los de la revista y… ahí nos conocimos, en el baño justamente, si, el…. Choco conmigo y nos enamoramos a primera vista,  fue mágico si… y de ahí nos comenzamos a comunicar, todo en secreto…

— aun no me queda claro eso de en secreto…—. dice Cecilia. — ¿acaso se avergüenza de ti?

— oye, no seas dura con ella… — dice Fernanda. — ya debe tener bastante con tener un matrimonio secreto.

— Lo que pasa es que… el y yo pues… decidimos que seria mejor así, para… mantener cierta privacidad, ya saben que… en la revista trabajamos con los secretos d ela gente y… muchos nos odian, ¿se imaginan si supieran que la editora de Waoy! Está casada con el mas exitoso empresario nacional? No podríamos trabajar tranquilos, y a el… lo asecharían, y a mi… y mi jefe dudaría de mis capacidades… ya saben, y pues… decidimos que mejor así… aunque el no le gusta esta situación, el quisiera hacerlo público y así quitarse de encima tantas locas… si…

— además me imagino que eso  es muy excitante — dice Stefani — es como vivir un romance secreto y prohidibo.

— si, es super romántico… eh…. Escaparnos algunos fines de semana a su casa en el valle, o a esquiar en la nieve, es lindo, solo nosotros dos… si, es muy emocionante…

— Vaya que romántico… — dice Sandra.

— Si… he… es súper romántico…

Más tarde ese día en la oficina de Elena.

Claudia ingresa rápidamente, estaba nuevamente llena de tierra, con hojas en la cabeza y rasguñada.

— ¡Vine lo mas rápido que pude! ¡¿Cuál es la urgencia?! — pregunta.

Elena estaba sentada en el piso, al lado de su escritorio bebiendo una botella de vino, estaba ebria.

— Soy una estúpida mentirosa… y soy una fracasada… — dice.

— dios… ¿Qué te pasó? — dice Claudia acercándose a ella y sentándose a su lado abrazándola. — amiga… ay no…¿se burlaron muy feo? — pregunta.

— no… bueno, al principio sí, pero… ahora me aman… — dice confundida.

— no entiendo…

— ¿sabes que les dije? — bebe de su botella.

— dime…

— les dije que…. Estoy casada…

— ya veo, pero… ¿Por qué dijiste eso? Pensé que…

— no es la mejor parte…

— ok.. entonces…

— ¿adivina con quien estoy casada? — pregunta.

— No lo sé, con…. ¿Con quien? — pregunta.

— Les dije que estaba casada en secreto con nada más y nana demos que con Esteban Legarreta el empresario hotelero que vapuleamos en cada nuero d eneusra revista…

— ¡¡¡¡queeee!!!!! — Claudia pega un brinco. —¡¡¿estas bromeando?!! ¡¡se suponía que… podias inventarles algo, ¿pero eso?!! ¡¡¿dios que te pasó?!! — le pregunta.

— ¡Estaba mal! — le dice poneindoce de pie — ¿se estaban burlando de mi horrible! Y es lo único que s eme vinoa  la mente…

— Dios… y pensar que yo pensé que estaba loca… dios… tu si exageras… pero… ¿te creyeron?

— si…

— entonces ellas están mas locas… — dice

— No lo se, pero… eso no es todo…

— Hay mas… rayos…

— si, me pase casi toda la tarde con ellas, contándoles mis románticas noches y mis apasionados vaijes con el en secreto… y nuestra dramática historia de amor, y todos nuestros planes juntos y lo mucho que ese petulante de Esteban me ama…

— Dios tu si ah… tu si… te ganas el premio a la loca del día… y yo soy quien fue perseguida por 3 perros y fue golpeada por la seguridad de un congresista…

— ¿te golpearon muy duro? — pregunta Elena.

— más me dolió que me destrozaron la cámara con las fotos del congresista, no me dolieron las mordidas de los perros, o caerme del árbol a la hora de intentar bajar y venir aquí contigo… no me dolió brincar una cerca llena de espigas, no, me dolió que perdí todo el material… tu llamada fue un poco inoportuna ¿sabes?

— Lo lamento amiga… — Elena abraza a Claudia.

— yo también, y van a demandarnos…

— No importa…

— sí, lo se…

— Tienes que ayudarme a salir de esta… — le dice.

— Algo inventaremos, amiga… alguna manera… — Claudia abraza a Elena cariñosamente tratando de hacerla sentir mejor.

— y les prometí que mi esposo le regalaría la recepción en el Hotel International…

— ¿estabas ebria cuando prometiste eso? — pregunta sarcásticamente.

— no…

— entonces estas más loca que yo amiga… mucho más loca…

Claudia le quita la botella a Elena y esta bebe un poco.

 

Continuara... 

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Comentarios:

Escrito por: mayca       31/05/12 01:58
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En que lio se metió por tonta, pero bueno, es una historia y tiene que tener de todo, me esa gustando mucho, seguire leyendote, un fuerte abrazo.
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