PENELOPE
Una mujer bastante curiosa y sobre todo, ella decía que era precavida. Antes de dar un paso primero contaba con alguien que tuviese experiencias en tal sentido.
Siempre se quejó de no haber estudiado alguna carrera que saciara su sed de investigación: abogacía, criminalística, etc.
Una vez tuvo un marido y su olfato le decía que él tenía otra. Decidió seguirlo: unas veces a pie escondida entre las personas, otras en taxi. La cuestión es que sí, su marido tenía una amante: la muchacha del servicio de su propia casa.
¡Qué guardado se lo tenían!
Sus ojos convertidos en catalejo, todo lo descubría. Decidió separase de él y años después se dio cuenta que éste había fallecido. Nunca perdió esa manía.
En su vejez un día optó por ir al cielo, quería conocer primero a ver si le gustaba. Supuso que tendría habitaciones confortables, que se encontraría con sus papás, sus abuelos, los demás familiares y también otros personajes. Con el único que no quería encontrarse era con el cachondo de su marido, para ella era el representante del diablo y sabía que ahí no lo encontraría, pero por las dudas, quería ir a dar una vuelta primero.
Llegó al cielo y se encontró con toda clase de personajes conocidos, hasta con el marido de Aleja:
¡Pobrecito, siempre fue impotente!- se merecía el cielo.
Recorrió pasillos donde encontró gente diferente: reinas de belleza, abogados, médicos y se alegró porque en medio de tanta gente no vio al desgraciado de su marido.
Penélope volvió a la tierra satisfecha y lo que nunca investigaría sería el infierno, porque ¡seguro, ahí estaría su difunto marido!
El día llegó en que Penélope murió, sintió que de inmediato alguien la tiró muy fuerte y la sacó de este mundo, al darse cuenta de lo sucedido se topó con la sorpresa de una risa fantasmal y una voz que le decía:
¿Crees que te escaparías de venir por aquí, dulce esposa mía?
Junio, 2008
Mira yo se que el día que el desgraciado se vaya habrá muchos que dirán pobrecito era tan bueno!!!, y entonces haré lo mismo que Penelope, por que seguro me lo encuentro allí. Menos mal que no está conmigo!!! Bello tu escrito
Bien amiga etelsaga.-. siempre tus historias tienen suspenso y un final de palicula.-. saludos.-.o.m.n.
Ladrona. Si no, pregúntale a Aleja.
Definitivamente ni la abogacía ni la criminalística hubierran sido su mejor opción.