PASTORELA INFANTIL "DIOS CON NOSOTROS"

Categoría(s): Pastorela infantil
PASTORELA INFANTIL “DIOS CON NOSOTROS”

 

Nicolás Gil-Bringas

México, 2011.

 

 

PRIMER ACTO

 

Personajes: Narrador, Ángel Gabriel y María.

 

(María se encuentra sentada haciendo su costura).       

 

Narrador:            Hace más de dos mil años, cuando Herodes era el gobernador de Jerusalén, Dios Nuestro Padre Amoroso mandó al Ángel Gabriel a ver a María, una señorita, buena y obediente. Su novio, con el que ya se iba a casar, se llamaba José; él era un carpintero muy respetuoso y trabajador.

 

(El ángel aparece de repente; María se asusta un poco, y como que quiere irse).

 

Ángel Gabriel:    Hola, María. ¡Qué suertuda! Eres la consentida de Dios. Él te eligió para que seas la Madre de su Hijo, al que le pondrás el nombre de Jesús, y que será Rey para siempre.

 

(María se da cuenta de que no corre peligro, lo y escucha con atención).

 

María:                 ¿Pero cómo?, si todavía no me caso…

 

Ángel Gabriel:    No te preocupes, el Espíritu Santo va a poner en tu vientre la semilla para que quedes embarazada. ¿Te acuerdas de tu prima Isabel? (María dice que sí con la cabeza) Ella ya está grande, pero va a tener un bebé, porque para Dios no hay nada imposible…

 

(María se arrodilla y pone sus manos en el pecho).

 

María:                 Bueno. Yo soy la servidora del Señor. Que se haga la voluntad de Dios.

 

 

SEGUNDO ACTO

 

Personajes: Narrador, Isabel y María.

 

(Isabel está sentada, contenta, acariciando su vientre).

 

Narrador:            María fue a Judea a visitar a su prima Isabel, pues como el Ángel le contó que ella también estaba embarazada, le dieron ganas de ir a verla.

 

(Entra María, que aquí ya se ve embarazada).

 

Isabel:                 ¡Ay! Me está dando pataditas…

 

(Isabel alza la cara, se da cuenta que ha llegado María, y muy alegre, se levanta y corre a saludarla. Se abrazan y besan en la mejilla).

 

María:                 ¡Hola, Isabel!

 

Isabel:                 ¡Hola, María! Bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. ¡Qué alegría que tú, la Madre de mi Señor venga a verme! Dichosa eres por creer en Dios, que siempre cumple sus promesas.

 

María:                 Mi corazón alaba al Señor, y mi alma se alegra en Dios mi Salvador, porque se ha fijado en mí, que soy su humilde servidora.

 

 
TERCER ACTO

 

Personajes: Narrador, Pastor 1, Pastor 2, Pastor 3 y Diablo.

 

(En escena 3 pastores cuidando sus ovejas, uno lleva un palo, otro una resortera y  el otro una cantimplora llena de vino, todos con sombrero puesto.)

 

Narrador:            Se iba a realizar un censo de población en Jerusalén; por eso María y José se fueron a Belén, pues ahí les tocaba anotarse. Cuando llegaron era de noche,  María ya estaba con los dolores de parto y no tenían dónde dormir; así que anduvieron pidiendo posada en muchos lugares, hasta que les dieron permiso de quedarse en un establo. Ahí, en un pesebre, entre animales, nació el Divino Niño Jesús.
En el cielo había una estrella muy grande y brillante, justamente encima, indicando así el lugar de nacimiento del Salvador esperado.

 

(Un pastor mira al cielo y señala con el dedo, diciendo…)

 

Pastor 1:             ¡Miren, qué bonita estrella!

 

Pastor 2:             ¡Esa es la señal!

 

Pastor 1:             ¿De qué?

 

Pastor 2:             De que ha nacido el Divino Niño Jesús.

 

Pastor 1:             ¿Y cómo sabes que se llama Jesús?

 

Pastor 2:             ¿Pues que no viste la primera escena? El Ángel le dijo a María que así le tenía que poner. (Voltea a ver al público y les pregunta) ¿Verdad?

 

Pastor 1:             ¡Chismosos! Están en todo, menos en Misa. (Mueve la cabeza y dice) Son cosas del demonio…

 

Pastor 3:             ¡Pues vamos a ver al Niño!

 

Todos:                 ¡Vamos!

 

(Se ponen en marcha).

 

Pastor 3:             ¿No quieren una copita, para el frío?

 

Todos:                 ¡Sí! Danos un trago.

 

(Les pasa la cantimplora y le toman).

 

(Mientras iban caminando, se aparece el diablo. Los pastorcitos se detienen).

 

Pastor 2:             ¿Qué nos diste de tomar?, que estamos viendo visiones.

 

Diablo:                ¿A dónde van tan de prisa, amiguitos? (Dice esto jugando con su cola, dándole vueltas con la mano, como si fuera un lazo).

 

Pastor 3:             Vamos a ver al Divino Niño Jesús, que acaba de nacer.

 

Diablo:                Yo los llevo, para allá voy.

 

Pastor 2:             Y tú, ¿quién eres?

 

Diablo:                Yo soy el amigo de todos los niños.

 

Todos:                 ¡Chabelo!

 

Diablo:                No; me llamo Gaberto, para servirles. Por aquí, por favor.
                                     
(El diablo cambia de rumbo, se va para la derecha).

 

Pastor 1:             Por ahí no es… La estrella está para el otro lado.

 

Diablo:                Yo me sé un atajo.

 

Pastor 2:             No; ¿quién sabe a dónde nos quieres llevar?...

 

Diablo:                Pues ustedes síganme; conmigo el viaje será más divertido. ¿Quién de ustedes es el jefe? No hagan caso a éste tonto.

 

Pastor 3:             Aquí no hay jefes; no te conocemos, y se ve que no tienes buenas intenciones… Tú haz lo que quieras, pero nosotros iremos a ver a Nuestro Señor. Qué te vaya bien.

 

(Un pastor levanta su palo y el otro estira su resortera, poniéndose en guardia).

 

Diablo:                ¡Santurrones aburridos! Quédense con su escuincle mocoso. Yo me voy. (Se va muy enojado).

 

 

CUARTO ACTO

 

Personajes: María, José, Ángel, Pastor 1, Pastor 2 y Pastor 3. (Para Jesús se puede usar una imagen del Niño Dios o bien un bebé real).


 (Antes de llegar los pastorcitos a donde se encuentran Jesús, José y María, se les presenta el Ángel).

 

Ángel:        ¡Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad! Pasaron la prueba, porque estuvieron unidos, y a pesar de que el Diablo quería ponerlos a pelear, se mantuvieron firmes. Pasen a adorar al Salvador.

 

(Los pastorcitos pasan frente a la Sagrada Familia, se quitan el sombrero y se arrodillan; luego se paran, mirando al público, cantan un villancico, y por último, dicen fuerte: ¡Feliz Navidad!).

 

FIN.

 

 

 

 

 

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Comentarios:

Escrito por: kr_gara       25/11/11 21:46
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Los dialogos son fluidos y de facil asimilación para los niños, con un toque de humor, a tu estilo, me imagine la puesta en escena.
saludos
k
Páginas: 1

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