Palabras que hieren, tan hondo,
palabras que amargan hasta el fondo,
de este corazón mutilado
que muchas palabras han envenenado.
Y yo que creí, encontraría,
en tus palabras una chispa de alegría,
o una lucecita encendida
para iluminar mi triste vida.
Tus palabras en principio
me hicieron reír todo el día,
después estaba expectante,
pensando, qué me dirá, mi buen amante.
Un sin fín de emociones,
eliminando mis temores
hasta creí tenerte cerca
pero, vaya moraleja.
Y no vayas a fruncir el ceño
que de tantas palabras, ya está bueno,
sí, ya ves, me has lastimado
que mis ojos de tanto llorar,
se han secado.
Por favor no creas que es una queja
sé que tus palabras son sinceras,
qué reacción quieres que tenga
si las cosas no son fáciles, como yo quisiera.
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