


| Escritor: | darkmando |
| Públicado: | 07/09/2008 |
-Pobre de ti amigo, estas atrapado ahí, y no me veas asi, es cierto, nos parecemos pero tu no puedes salir, yo me muevo y tu no, haces como que te vas pero si regreso te encuentro otra vez, puedo decir que te conozco, de verdad, me a trevo a decir eso, tus ojos tienen un no se que, solo puedo pensar en eso, te me haces conocido, te he visto en alguna parte, sepa dios donde pero a ti te he visto, juraría que hace muchos años eras mi amigo pero no se, no hablas, mueves los labios pero no hablas, y aunque parezcas mudo te entiendo perfectamente, dices que el que esta atrapado soy, eso si que da risa, no se como pero te entiendo, y según tu yo estoy mal, según tu; el inteligente, el sabio, que yo vivo mal, me das risa hermano, yo vivo bien, excelente, pero tu, no puedes salir de ese lugar, eso si que es estar mal, si yo quiero te dejo, pero tu no puedes dejarme, ayer te vi, pero tenias miedo, llamaste mi atención y hoy vine a verte y no esperaba recibir esos comentarios, te miro a los ojos y de verdad que me haces sentir raro, no se, en tu cara me doy cuenta de que algo va mal, yo estoy alegre pero en tu cara no hay ni rastro de alegría, tu solo me miras, con esos ojos que se me hacen conocidos, todavía no atino donde pero recuerdo esos ojos, se me hacen de otros tiempos, de un lugar en que yo estuve, no lo recuerdo bien, me cuesta hacerlo, me parece estar viendo un reflejo en algún charco lodoso, ondas del agua muestran tus ojos, no claramente por que se mueven, eso es lo único que se, se siente raro, se siente bien, pero es tan lejano, tan vago que hasta te tengo miedo, pero el miedo luego se va, solo queda la lastima, no se si te guste oírlo pero me das lastima amigo, se que allí me escuchas, parece que no pero se que me escuchas por que cada que hablo siento que no me dejas hablar, mueves los labios pero no escucho nada, lo demacrado de tu rostro me muestra lo pésimo de tu existencia, tus ojos vagabundos dicen mas que tus labios, sin palabra alguna se que no estas del todo bien, asomándome en la profundidad de tus pupilas puedo percibirte sin miedos, sin mascaras, atrapado en tu prisión interior, hasta he pensado que estas enfermo, ¡de verdad!, se que vives mal, no hay sonrisas, no hay alegría ni amor por la vida, mas que cara parece que alguien pego un pedazo de tristeza y soledad, los surcos en tus mejillas me dicen que estas viejo, pero tambien son como arroyos que el tiempo y las preocupaciones erosionaron con algún caudal salado ,que tu vida no ha sido facil, en eso coincidimos, pero ¡¡¡mírame!!!, siento que pase lo mismo que tu pero no me siento triste por eso, cada que te veo siento que me asomo a un pozo profundo, algo en mi corazon me dice que eres conocido, siento lastima por ti, me gustaría ayudarte a salir de tu problema, de muy dentro de mi nace ese afán de ayudarte, de cambiar un solo segundo del invierno gris que reflejas, no se como te quedaste en ese cuadro, miramos nuestros mundos con extrañeza, el mio te parece decadente, sombrío, pero el tuyo esta peor, en el tuyo no hay aves, ni vida, solo puedo ver paredes blancas, infinitas que te incitan a permanecer embebido en tus propios pensamientos, el mio cambia, es exótico; mi mundo no tiene que pedirle nada al tuyo, al contrario, si pudiera te ayudaría a salir de ese lugar horrible que habitas, solo de imaginarme allí siento miles de escalofríos recorriendo mi cuerpo, me das lastima, y tu dices que sientes lo mismo por mi, piensas casi lo mismo respecto a este lugar, eres bastante misterioso, somos incomprendidos, desconocidos, yo hablo mucho y creo que tu eres sordo y mudo aunque te entiendo sin palabras, para ti soy un enfermo, según tu me perdí en uno de tantos laberintos invisibles, según tu yo necesito ayuda, eso si que es ser cómico, vives peor que yo y todavía te das el lujo de recriminarme muchas cosas, si sigues asi te dejare solo.
Mientras tanto en un pasillo alguien busca a una persona que hace muchas horas no ha visto
-¿han visto a Pablito? -
¡¡no!!, no lo he visto. - ¿Y tu?- señalando a alguien que camina de puntas y con el arco de los pies abierto, con algo de dificultad,
¡¡si, si!!, esta alla, pase con mi caballo a toda velocidad pero el no me vio, parece entretenido, no contesta.
Efectivamente, en uno de los pasillos Pablito permanece inmóvil, charlando amenamente con el cristal frio que refleja su rostro, enfundado en su traje blanco, camisa de fuerza a veces innecesaria, no hace caso de nada, el mundo se esfumo y se detuvo en el instante que se vio en el espejo de unos de los pasillos del hospital psiquiátrico.
|
Imprimir |
Enviar historia |


