Muy elegantes historia de verdad que te quedan muy bien, te felicito ese arte
Hola Betob, gracias por comentar; claro, como bien lo dices a esa edad la naturaleza se manifiesta para hacernos pasar una plancha grande; y que conste, es absolutamente involuntario, sino pregúntenle a los jóvenes.
Muy buena la narración. Recordé caso semejante durante mi cuarto año del secundario.
Gracias por compartir.
betob
Soldeluna, gracias por tu comentario, no sabía que dabas clases de inglés o de otro idioma.
Hola Pamy, tus historias también son picaronas. Gracias por tus palabras; esta historia es una de las tantas que le ocurren a los jóvenes y es terrible o más bien imposible dominarse, ¡Uuuuh, tantas vergüenzas por culpa del exceso de hormonas revolucionadas.
Ome, siempre tan mal pensada, ¿Cómo se te puede ocurrir que yo, un hombre tan serio, me iba a parecer siquiera al tal Jacobo?
Octaviano, se agradecen tus encomiásticas palabras y se cumplió mi propósito, hacer reír ante una situación tan embarazosa. Gracias amigo mexicano, un abrazo desde Chile.
Oscar, gracias por tu comentario. Salúdame a los amigos de tu tierra, al Esmeregildo, Ataulfo, Rufino, Rosalindo y a sus esposas Rosa Flor de la Pradera, Rupertina de las Mercedes del Sgrado Corazón de Jesús María y José y Micaela Marité Danduro.
Un abrazo a todos ustedes.
Hola, Oscarin, siempre haciendo de las tuyas con tus tan buenas historias. Felicitaciones.-. saludos.-.o.m.n-.
Amigo mío, cómo me has hecho reír con esta magnifica historia, como siempre narrada de una manera fluida, siempre cercana; y que sobre todo nos hace evocar un sin fin de aventuras escolares, de esta y otras índoles más. ¡¡¡Todas mis felicitaciones, escritor que de la vida diaria revela con lujo las escenas más entrañables!!! Un abrazo desde México.
Mmmmmmmmmm me suena que ese pícaro no era otro que cierta persona que conozco y que escribe muy bien mmmmmm Sólo te diré una cosa, en ningún momento me trago eso de que la profe usaba "calzones" jajajaja
Andrés, amigo, este fue un hecho que ocurrió en mi curso, tiene algunos pequeños arreglos, pero el grueso de la historia es verídica. Cuando nos encontramos con algunos compañeros de curso, nos acordamos de aquel muchacho que pasó tan terrible "chuncho", aquí se lo cargué al Pícaro Jacobo. Poco tiempo después cambiaron a la profesora de inglés; recordamos que fue un hecho fortuito que hasta la fecha nos hace reír.
Agradezco tu comentario.
Un abrazo.
Ben, joven amigo, claro que provoca risa una situación tan imprevista. Sí, recuerdo a esa profesora, era espectacular.
Gracias por tu comentario.
No se si creerte que es sacado de la vida real, tienes mucha imaginación y me hace dudar, pero todo puede ser...
Técnicamente como siempre muy bien desarrollado, como todas las historias que escribes.
Pobre “tipo” habrá pasado vergüenza, pero las compañeritas quedaron pensando “sucio” y la profesora……no es de madera, por más inglesa que sea.
Los “ratones” en la cabeza son juguetones…
Un abrazo
Andrés
jajajajajaj, me muero de la risa con este relato; y si es real... a muchos les pasara; es que con las tipicas maestras de Ingles todo puede pasar.