![]()
Mi vida corre oscura,
me he convertido en el terremoto desvastador que asola todo a su paso, he perdido la tolerancia y solo soy una implacable òrden sin sufrimiento, llevo altanera la mirada, con una sonrisa que desgarra la figura tragicòmica de mis labios, he cerrado todas las heridas de mi corazòn solo con palabras, no perdì tiempo en parches, cementè su superficie pàra que no se traspase ya màs a el, pueden golpearlo igual seguirà siendo piedra que no se rompe, que no se quiebra.
Ya no tengo làgrimas, ni siquiera ellas han querido quedarse conmigo, solo vidrios que brotan rompiendo las pupilas, mis retinas se cristalizaron, ya no necesitan verte, perdieron la belleza, miran desde la nada hacia lugar donde los verdes se despojan marchitos y se enhebran en el ocre del desprecio, como hojas secas que barre el tiempo, ese mismo maldito tiempo que me confundiò en creer. Mi propio lema es: siempre se aprende! y esta vez lo hice con sangre. Por eso he mudado mi piel, cual serpiente, por la marmolidad nìvea del hielo, sin màs tomo mi propio cuartel como asesina de esperanzas, devota de la santa guadaña, quien cada dìa cosecha màs adictos.
Tu amor no me supo a castigo, me supo a camino idòneo donde encontrar mi propia verdad.
Hoy celebro el nombre adquirido de hierro, ignoro las miradas furtivas que antes me complacìan...
Solo queda una mueca sardònica que se dibuja en mis labios y escèptica a cualquier palabra me despojo del alma.
No lamento haberme convertido en visitante de mi propio espìritu, no quiero, ni deseo, que se aloje en mì, por que no hay mayor enemigo en este momento que yo misma y desvastarè a esto que late dentro mìo cada vez que intente salir de este letargo frìo... por que de amor no se muere, pero se mata....
Nada quiero resucitar por que eso serìa volver a morir y como soy òbito, me quedo en las cenizas esparcidas, incinerada hasta el alma, aunque todavìa tenga vida.
Verè como termina de desangrar este corazòn, mientras impàvida catapulto lo que alguna vez se llamo amor.......
La Beduina
|
Imprimir |
Enviar historia |
