NOTTE 2008

NOTTE 2008
por: cuauhtèmoc molina monroy
Corrí el cerrojo y abrí la puerta justamente al ingreso del sonar de las campanas del año manifiesto; la voz de quien tocaba me pareció elocuente y me temor se fue desvaneciendo al mirar que los ojos del inesperado huésped, formaban parte de la oscuridad de sus ahumados lentes.
No pregunté nada y de inmediato escuché su discurso; me dijo:
Un refugio otoñal de mi secretos, grabados están en obituarios; y en el pulcro sedal de los carretes del costurero austero de una hermana
Y al coser los hilos se reescriben en mensajes de códigos zurcidos, en elegantes símbolos verbales que asoman como grecas desde el listón rosal de su murmullo.
¡Sí, del suyo!
Un acordeón de seda de su labia se esparce en relicarios ancestrales, sus cuentas oculares son memoria del barroco decir de mis recuerdos.
A qué me va vestir sus ilusiones cuando el mensaje veo en sus edredones; en retazos de a mil de sus telares se forman las historias de mis sueños; así, como si fuera dueño del ocaso, de sus jaculatorias insistentes y la nocturna voz de Scherezada.
Sólo por esta vez vengo a decirle que ya le conocía y que la luz de aquello que está dicho, se vierta digital o manuscrito en lo mortal que yo veo de usted acá en mis ojos.
Tragué saliva y mi susto vertió su adrenalina sentida en mi parálisis; el invidente dio vuelta y se marchó por la oscuridad de donde vino; mi voz se despertó de su caverna muda y ahora se lo cuento a usted.
Cuauh
con su hermana viva, no vida, un error ortográfico en mi comentario, para que no se interprete por otro lado.
Su discurso nos transporta a la vida enigmática que él lleva, con su hermana, tejedora, de matiz mágico, y él ciego, que no viendo sí siente, y mucho, tanto física como mentalmente, y espiritualmente, a través de la obra de su acompañante. Pero, ella murió, lo infiero de "grabados están en obituarios", y tales son sus obras cocidas, que acompañan la vida, no tan solitaria, sí significativa en tacto, del ciego. Por eso le doy dos interpretaciones: la que trata de él conviviendo con su hermana vida, y conviviendo con su recuerdo plasmado en tejidos.
Lo leí un par de veces, para tener más criterio de comentar, y quedó bien plasmado el mensaje de que las apariencias son hipócritas al tratar de nublar, tras de sí, el gran poderío de la mente de una persona, y su profundidad, como ese no vidente lo demuestra. En cuanto a su discurso, merece otro comentario.