NONATO

Categoría(s): CUENTO

 

Solo vi sus ojos. La lluvia , el humo del fuego extinguiéndose al contacto del agua, el ruido ambiental, todo conspiraba para que mis sentidos se perdiesen en el dolor absoluto; sin embargo, aquellas pupilas penetrantes impidieron que el último resquicio de lucidez abandonara del todo mi cuerpo.

Por instantes mis parpados se cerraron, sin embargo, las voces circundantes me mantenían a flote en una situación que en su contexto resultaba algo confusa. Sentí de pronto como mi cuerpo era invadido por agujas de todos los calibres; inserciones que al parecer sólo buscaban retener mi presencia en un mundo del cual quería huir a toda prisa.

Creo que dormí. Muchos espacios quedan en mi narración como para no atribuirlos al sueño que llega tras la desesperación. Mi cuerpo y mi mente, aun en pugna por la conciencia me obligaron a abrir mis ojos. Era una habitación extraña, pero por alguna razón lejos de perturbarme me acercó más y más a la certeza de que resultaba imposible escapar del destino.

Intenté levantarme lo suficiente como para poder apreciar el lugar en su plenitud. Mi plexo solar sufrió con tales intenciones, obligándome al instante a retomar mi horizontalidad. Aunque fue breve, mis retinas pudieron plasmar la imagen del dueño de aquella mirada en extremo candente. Sentado en una silla, apagó un cigarro con lentitud. El humo, la actitud de mi acompañante y lo lóbrego de aquel lugar me indicaron que lejos de estar en un hospital me encontraba en un lugar sin retorno.

Veo que finalmente has decidido regalarnos tu compañía en este mundo”. Fueron sus primeras palabras, aunque nuestro diálogo había iniciado desde el primer instante en que nuestras miradas cruzaron sus destinos, en márgenes temporales acotados sólo por nuestro mutuo entendimiento.

Intenté aclarar mi garganta, en espera que algo de voz me permitiese poner el orden y la fuerza que me permitiese nivelarme de alguna forma con mi inferior posición en aquel momento. Él intuyó mis esfuerzos y esbozó una sonrisa de forma divertida. Sentí sus pasos acercándose de manera gradual pero decidida a mi lado. Mis oídos se aguzaron lo suficiente para intuir que al parecer vertía algún líquido en un recipiente.

Adelantándose a mi rechazo manifestó con un dejo de soberbia: ”descuida no es mi intención acabar contigo en este momento...todo llega a su tiempo Neph...siempre te gustó ser llamado de esa forma ¿o me equivoco?...” . La crudeza de sus palabras y el sentimiento casi animal que dejó traslucir en su insinuación para nuestro vínculo, me obligó a redoblar los esfuerzos de establecer los conceptos necesarios para lograr no ser derrotado del todo en una batalla perdida desde un inicio.

Todo morirá conmigo...”, fue lo que pude mascullar casi como un quejido. Él sonrió, sin embargo, aquel gesto no denotaba del todo la burla que acarreaban los de su estirpe, más bien escondía un dejo de amargura que de alguna forma redujo mis defensas de forma inesperada.

Intuyendo mi percepción, retomó el discurso que probablemente había ensayado con obstinación para este- nuestro- último encuentro. “Siempre supiste que era imposible ganar. Tu padre lo sabía y aun así permitió que su hijo intentase una empresa que sólo ha acarreado desgracias... debiste oírme cuando aun éramos jóvenes y podíamos estar al margen...debiste comprender que el destino había sido creado con anterioridad a nosotros...debiste permitirte dejar de lado tu obligación para poder trascender...a mi lado...” Se detuvo para intentar acallar lo que al parecer era una lágrima o muchas de ellas saliendo sin control de su cuerpo. Arrojó el recipiente contra la pared en un acto de furia, una que justifique con una de mis lágrimas.

Quizás y tenía razón. Talvez hubiese sido mejor dejar que el destino corriera sin nuestra presencia. Ser egoísta de alguna forma era una opción valida en ese entonces para una conjugación mancomunada...ya era tarde para elucubrar al respecto...sólo quedaba asumir las consecuencias sin miedo y permitir que aquellos que nos sobreviniesen sacarán las lecciones de aquello.

Supe que lo comprendía como yo, cuando tras besar mis labios clavó el puñal consagrado para finalizar el ritual...entendí que mis esfuerzos por no terminar en esta instancia habían resultado ser un acto de egoísmo de mi parte...el fuego que intentó quemar mi vida y así acabar con el cuerpo que tomé prestado para mi huida no poseía ningún correlato con las verdaderas flamas que nos envolvieron tras nuestro primer beso....

El último aliento me permitió percibir que la daga había abandonado mi corazón mortal para posarse en el suyo propio. El fluir de nuestras sangres y vísceras daban fin al ritual en el que el mundo vería su propio destino. De nuestros fluidos nacía un ser, no como había sido pactado desde un inicio, más bien forzado por nuestras circunstancias, y Satanás y Metatrón abandonaron el mundo como dos ángeles caídos, en medio de la lluvia, dando paso al Nonato...su futuro y el resto, por desgracia, ya no eran parte de nuestro contexto....

 

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Comentarios:

Escrito por: fardi_1975       10/07/11 06:23
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me he sonrojado jajajajajajaja aun me falta mucho creeme pero de alguna forma debo poner un cable a tierra y eso me lo da la escritura....saludos e infinitas gracias por tus palabras que tengas una buena noche
Escrito por: Rossdd       10/07/11 06:21
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Si así es la sequí, me imagino cómo será con diluvio, realmente es casi perfecto.
Con tiempito me pasaré por tus historias, a ver si aprendo.
Escrito por: fardi_1975       10/07/11 06:14
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gracias realmente este es un cuento posterior a una gran sequia narrativa pero todo regreso trae algo ....creo
Escrito por: Rossdd       10/07/11 06:12
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Un escrito casi que perfecto ha sido un deleite. Creo que esto me da una idea para realizar de una, que pareciera nimiedad, un gran contexto. Eres grande. Felicitaciones.
Páginas: 1

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