


| Escritor: | Lord_Sapphire |
| Públicado: | 12/08/2007 |
Nelly: Ojos misteriosos
1ª Parte
Saõ Paulo, Brasil
Era una noche fría y sin luna. Fuera llovía. Era Navidad y en el hospital todos los enfermeros y médicos que estaban en su hora libre celebraban la fiesta junto a algunos pacientes.
El doctor Furtado, el ginecólogo más apreciado del hospital, no se encontraba en la fiesta, sino ayudando a una mujer que estaba dando a luz.
- Vamos, señora -animó el doctor a la mujer-, un poco más y habrá salido.
- ¡Lleva media hora diciendo lo mismo! -Le gritó ella.
La mujer hacía todo lo que podía, pero parecía como si la criatura no quisiera salir.
Después de diez minutos más de esfuerzo y sudor, el llanto de un bebé sonó en la habitación.
- Enhorabuena -La enfermera le entregó a la nueva mamá un cuerpecito pequeño y moreno-; es una niña.
La madre, dejando atrás sus anteriores gritos de dolor, sostuvo a la niña en brazos, observándola.
- Hola, pequeña -Le dijo a su recién nacida hija-. Soy tu mamá.
La pequeña aún no había abierto los ojos. Sus pequeños párpados parecían dos ventanitas sin abrir. En su pequeña cabecita tenía unos pocos pelos de color castaño, como su madre.
- Espero que tengas los ojos de tu padre -Susurró la mujer al bebé-. Se sentiría muy feliz después de todo lo que hemos pasado.
La mujer recordó los primeros meses del embarazo, durante los cuales, su marido, negaba ser el padre de la criatura. Pero más tarde, el espíritu paternal le invadió y deseó que el hijo fuese suyo. Ella estaba segura de que la niña no era de otro, pues no se había fijado en ningún otro hombre más que en su marido desde que lo conoció.
A la media hora más o menos, llegó el padre de la pequeña. Para entonces, el bebé todavía tenía los ojos cerrados. Ahora se encontraba en una cuna. Mientras, su madre descansaba.
- Hola cariño Saludó él-. Siento llegar tarde, el tráfico está horroroso.
- No te preocupes, cielo. Mírala. Es la cosa más bonita que hemos hecho.
- Sí ¿Es niño o niña?
- Niña. Contestó.
El padre se quedó mirando a su hija con una sonrisa, feliz por el nacimiento de su primera hija. Abrazó a su esposa y, después, cogió a la niña y la llevó junto a su madre para estar los tres juntos. Entonces, la niña empezó a abrir los ojos.
- ¡Mira! Ya los va a abrir. Dijo la mujer.
Cuando el bebé abrió completamente sus ojos, tanto la expresión de su madre como la de su padre cambiaron. Ella se horrorizó, y él, entró en cólera.
- ¿Se puede saber qué es esto? Gritó el hombre, causando el llanto de la niña.
- No no lo sé. Sollozó ella.
- ¡Ya sabía yo que este bebé no era mío!
- Te juro que no se porqué ha pasado esto.
- ¡No me hables! ¡No quiero volver a verte jamás!
Tras este último grito, su marido salió furioso de la habitación, dejando sola a la desolada madre.
Continuará...
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