


| Escritor: | king_of_pain |
| Públicado: | 30/10/2007 |
Una noche de invierno en el ocuro sótano, de una casa cualquiera ubicada en la Calle Argentina, poco popular entre los habitantes de aquel pequeño vecindario hubicado a metros de la frontera con Estados Unidos, se escuchó un grito masculino, un grito casi mudo por la situación. Paredes acartonadas, material aislante de sonido cubría casi cada ranura del fetido lugar.
Una vision borrosa me indicaba que algo en mi no estaba bien. Dolor en cada uno de mis musculos, por varias horas, o minutos, aun no lo se, era tarde, o por lo menos asi lo sentian mis ojos que no podian abrirse por completo ni 5 segundos.
Hasta que, de repente, algo asi como musica clasica desde la realidad se coló en mis sueños despertandome de aquella horrenda pesadilla, en la que me veía privado de mi libertad en una mazmorra oscura, humeda.
Sabanas de seda envolvian mi cuerpo desnudo, un perfume poco usual acariciaba mi nariz, un olor a muerte... cuando quice abrir mis ojos, asustado de que aquella pesadilla no fuese un sueño, sentí como me tapaban los ojos con terciopelo oscuro, y lentamente una lengua recorría mi cuello, el cual presentaba un leve dolor del lado derecho, para luego posarse en mis pezones, lenguetazos y mordisqueos de un lado, pellizcos del otro. Me dejaba llevar por la delicia del acto sin quitarme de la cabeza aquel sueño de perversión... Un momento! No recuerdo quien soy!
Abruptamente me quite aquella lengua que perturbaba mi pecho con su ardiente saliva y al intentar incorporarme, de golpe me acostaron. Sentia suaves y filosas uñas, un par de manos en cada una de mis muñecas y cuando queria safarlas, las uñas se me enterraban sin piedad, provocandome dolor y cierto grado de excitación. En eso la lengua que sentía era de puro fuego recorría mi marcado abdomen, jugueteando con mi ombligo, bajando hacia mi sexo. Escuchaba a mis costados risas, como de adolescentes curiosas contemplando mi falo erecto, como con pena, como si estubiecen haciendo alguna travesura. Mi me mente se puso en blanco cuando unos cabellos largos tocaron mis muslos al mismo tiempo y senti su respiracion en mis genitales, como oliendo y saboreandolos, de pronto tomó mi pene con las dos manos y sin mas lo introdujo completamente en su boca, sin dejar centimetro afuera, sus carnosos labios me rodeaban, era imposible dejar de gemir, cada una de las veces que oscilante entraba y salia mi pene de suboca, arrancaba suspiros de las pequeñas a mi alrededor al ver el vayven de placer, de saliva, festejado la acción, como si fuese un ritual... un ritual...AAAAAAAAAAHHHHHHHHH!!!!
En el momento en que mi semen corria por la garganta de aquella, senti un filoso rasguño que se convirtio en mordida....
AAAAAAAAAAAAAHHHH!!! No podia dejar de gritar, y las risas se intensificaban como si disfrutaran de mi dolor...
Cai rendido... inconciente...
Al despertar de nuevo no podía permitir me tubiesen prisionero, de nuevo estaba envuelto en sabanas de seda, esta vez debí dormir mucho porque mis ojos no estaban cansados ni mi vista borrosa. Como pude me tape con la sabanas buscando mis nikes, jeans y sudadera en el suelo, pero no les veía. Me levante corriendo al espejo y mi pene aun dolia... No podia ser! Mi cabello era 5 veces mas largo de lo usual, y mi cara, palida, ojerosa, se veia tetrica a la luz de aquella chispeante chimenea, si, de nuevo era de noche y yo seguía prisionero, pero jure sería la última noche y tenía que salir d ahi, aun sin poder recordar mi nombre corri hacia un armario y trate de encontrar algo que me qudase, pero todo eran ropones, como de mujer, trajes antiguos, zapatos puntiuagudos, ridiculos, con hebillas grandes y platas. Tome el primer pantalon que me kedaba entalladisimo, pero lo que quería era salir corriendo, asi que tome el primer camison y me dirijía hacia la puerta, descalzo. Cuando pse delante de un espejo. me detube a contemplar nuevamente mi figura que no era la misma de mi recuerdo si es que existia tal recuerdo... de nuevo ese fetido aroma a sangre impregno mi lado derecho, pero como estaba enfrente del espejo, no reconoci nada de tras mio y decidi partir cuando un brazo fuerte tomó el mio mas debil y me dijo una voz masculina - A donde crees que vais amado mio?, mal agradecido! asi pagais mi hospitalidad por un simple siervo?- vire de nuevo al espejo sin lograr ver alguna otra silueta que no fuese la mia, lo cual me aterrorizo - jajajajaja, aqui atras, bello infante- vire 180 grados para encontrarme con el hombre mas estilizado, cabello largo, recogido en una trenza, nariz afilada, ojos grises, profundos, marcados por ojeras de años, ropas antiguas que solo en los peliculas habia visto, peliculas de fantasmas, batallas europeas y....
No podia ser, inmediatamente me dirigi al espejo buscando en mi cuello la profunda y dolorosa marca de mi nueva y eterna realidad, aun sin cicatriz estaban marcadas sus caricias de sangre...

NOOOOOOOOOOOOOO, no podía ser cierto! Por que a mi? Porque alguien tan comun ? Porque de la nada a un hombre tan católico, por que DIOS MIO?
-Como te atreveis a llamar a otro, Dios, que no sea yo, os he regalado la eternidad y asi me pagais?- de una bofetada me tiro al suelo del cual con un solo brazo me levanto inmediatamente, me vio fijamente a los ojos, con cierta adoración, me beso, mi primero beso con un hombre, mi primero beso con un... con un nosferatu... el primero de muchos, amarga condena que se convirtio en agridulce destino...
Ahora vago por las noches, mi maestro me ha guiado por callejones oscuros buscando la mejor sangre, la mas pura, antes de que el sol toque el alba y desvanezca mi nuevo y elegante cuerpo, no sin antes venir a mi, tocar mis muslos, y revivir aquel momento en el que las ahora mis subditas arañaban mis muñecas mientras un torrente de leche de hombre fluia por la garganta de mi amado, la noche mas exitante de mi vida, la primer noche de mi vida inmortal.
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