Miedo
Dos luces amarillas, penetrantes se asomaban por el filo oscuro de la ventana.
En la noche el miedo se apodero de todas las cosas, y Jhoana comenzó a temblar.
Las luces parpadearon, luego inmóviles, fijas quedaron en la ventana haciendo que un escalofrío le recorriera por entera.
Tantas cosas pasaron por su cabeza en un solo instante que perdió la conciencia de que hacer.
Tan inmóvil como las luces amarillas, Jhoana quedo parada justo frente a la ventana, su cuerpo no le respondía, y un sudor frío comenzó a correr por su cuerpo.
Un ruido de cristal arañado la devolvió a la tierra, y rió
.
Se rió de si misma al recordar que su gato negro había quedado fuera.
muy interezante, logras crear imagenes muy potentes con pocas palabras, además es un relato sin muchas ambiciones mas bien sencillo, casi como si escribieras un ejercicio
La tensión recorrio mi espalda, queria con todo el corazón que no fuera tan terrible el final y te lo agradesco, que fuera el gato y no otra cosa estoy feliz por Jhoana....muy buena historia....
Gracias compañeros a todos, me alegra saber que he podido llegar a ustedes.
Un abrazo a todos y nuevamente gracias.
En pocas palabras nos cuentas como nuestra imaginación nos falsea la realidad, infundado temores de lo inexistente.
Un abrazo
Es un buen retrato de cómo algunos de nuestros miedos no tienen fundamento...Saludos.
Un relato que nos tiene en ascuas y al final nos hace reir.
se sigo leyendo
saludos
Vaya!, he sentido ese medio absurdo... Me gustó tu relato, es claro, limpio y entretenido.