Mi soledad...

Categoría(s): soledad, historias

Ayer me desperté y no he sentí nada, y por eso me puse a llorar…

Descubría el frío, mi semidesnuda piel se erizaba y temblaba haciéndomelo saber. Miré a mi derecha y vi como la ventana estaba entreabierta, apenas distinguía si llovía o no, mis lágrimas me impedían verlo. Me levanté a comprobarlo pisando el sucio, frío y muerto suelo. Un escalofrío recorrió mi cuerpo a cada paso que di hacia la ventana. Seguía llorando, y me tuve que apoyar en ella… no sabía que hacer. Abrí el escabroso espejuelo que tantas veces me enseñó la perfección del mundo para comprobar que efectivamente llovía, llegando a mojarme completamente. Seguía llorando, las lágrimas… mis lágrimas… no se me secaban y no quería que eso sucediese… Estaba solo, no tenía a nadie, me senté en mi escritorio, cogí un bolígrafo y un papel -mis dos grandes aliados- y empecé a pensar… Blanco… En mi cabeza solo estaba una palabra: Soledad…  la soledad de un hombre que ha perdido a sus amigos, de un ser humano al que su propia familia le da de lado, una persona a la que no se le está permitido amar a nadie… No sabía que escribir, y necesitaba hacerlo, la pluma que sujetaba con mi temblorosa mano estaba deseando unirse con el papel para formas algún verso incomprensible, triste o melancólico. Sentado permanecí más de tres horas mas no sabia que escribir y no tenía nada mejor que hacer. Pude sentir el paso de las horas en mi espalda, cada vez más arqueada al ritmo de los segundos. Mi mente estaba absorta en la soledad, y en el por qué de ella.

De repente a mi mente llegaron una tras otra las palabras que necesitaba escribir,  y así lo hice: “He encontrado la razón de mi desdicha, he fracasado en la vida, y estoy escribiendo esto solo para intentar que mi dolor se calme… Eso, mi dolor, es la respuesta a tantos porqués… he perdido a mis amigos por no saber controlarlo, he perdido a mi familia por no haber llegado a tiempo a curarme, me han condenado a no amar a nadie, pues si amo, el dolor aumenta. No me acuerdo ya de rimar, ya no se dormir, pues soñar se ha convertido en un suplicio. El tormentoso estar solo, y con dolor, nadie puede superarlo…”.   


Demasiado poco, pero estaba vacío, mi mente no daba para más, el dolor me había convertido en un hombre abandonado. Me levanté del incómodo asiento, me dirigí al mueble-bar y apresé una botella de alcohol, me eché un tercio en el cristal. Anonadado, desanimado, derrotado y destruido me senté a los pies del lecho frente al espejo, con el tacto del néctar de la poción que sería la solución a mis problemas. Me veía reflejado en el retrato de mi mismo, sujetando el caldo que me mantenía vivo, como un ser inerte: barba de días de insomnio, de tardes a solas, de un dolor intolerable; ojos enrojecidos, avergonzados de tanto mirar al cargado futuro, de tanto mirar a lo perdido sin siquiera poder recuperarse; labios agrietados de tantas frascos de formol, de tantas botellas de alcohol desiertas; en fin, la cara de un hombre solitario, de un hombre huraño y torpón recluido en el yermo de su apartamiento.


Decepcionado de la vida y de mi mismo, deprimido y sin ganas de hacer nada, me eché de nuevo a la cama, de donde nunca debí haber salido, ya que mi carrera como joven promesa en la carrera de la vida había tocado su fin cuando la enfermedad, que había marcado mi juventud haciéndola más difícil de lo normal, había encontrado un hueco en mi madurez, cumpliendo con el objetivo que la línea de mi vida, mi destino, había creado.

Cerré la ventana, pues no podía soportar más las palabras que el viento dirigía hacia la oscuridad de mi habitación: … Soledad…

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Comentarios:

Escrito por: Aiculk       24/06/08 22:07
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Tu historia es muy triste...

no entiendo, si puedes llegar a escribir cosas preciosas...
Escrito por: flor26       24/06/08 16:35
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Sabes como mover la fibra sensible de las personas pero, no me puedo creer que estes en realidad tan solo, escribiendo como escribes siempre tendras un lapiz y un papel, estos nunca te abandonan.
Escrito por: Pamarfe       22/06/08 04:05
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No te sientas tan solo, muchos estamos solos y rodeados de gente. Ten fé Dios siempre esta contigo.
Escrito por: paulena       22/06/08 01:25
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me he sentidomtan identificada con tu historia que fue como se he huvieras quitado las palabras de mi alma. Soledad. Quien no ha sentido soledad, y no la estar solo sino esa soledad que llevas por dentro y que dejas salir con miedo a perderlo todo.
sigue escriviendo pues mientras escribas no te sentirás tan solo. Un abrazo de una solitaria más
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