Mi primera vez.

Categoría(s): Historia.

 

 

              -¿Mexicano…? Arghhh, odio todo lo que tenga que ver con México.
   Ése fue mi primer, contacto a través de la red, con un corazón, unos sentimientos, una vida con su cúmulo de historias, vivencias, sufrimientos y alegrías. Es decir, una persona.
    Me apresó como a otros  tant@s que han hecho del ordenador su alter ego. Las palabras salidas del teclado, la expresión digital;  las emociones reflejadas en un monitor, mensajes hechos impulsos. Las horas de cualquier parte del día que se pasan sin sentir. La vida virtual.
   Charlando desde México, en ése sintiempo de la madrugada. En que las palabras /cómplices,  sentimientos retenidos, acallados, apresados. La comunicación intima estorbada con y,  con quién se debiera tener, hacen que el/la otr@, comparta y encuentre sentimientos semejantes. Si, no soy el único, no soy yo entonces; hay alguien más como yo en la enredado de la madeja, de los nodos;  corazones heridos que se identifican, se tientan, se tocan.
   ¿Quien esta mas lejos, el/la que duerme a unos metros, o el corazón y sentimientos que lo hacen a uno estar al roce de los dedos al teclado, caricias digitales; respuestas compartidas en los guiños parpadeantes y tibios del monitor?
    Sentimientos de la tierra austral; de ésa gran lengua que desgaja el continente y lugar mágico que dio su númen a Neruda, Mistral, Huidóboro, entre otros cobraron vida,  cauce y expresión en la magia del mundo de internet que nos acerca, nos descubre, nos encuentra, identifica, une, atrapa. 
      -Te platico la historia, me dijo. Somos de origen chileno.
   La ubicuidad de la red nos tenía, a una nativa del sur extremo del continente americano, pero ahora habitando al extremo norte de Europa, en Suecia. Y yo, detrás de mi escritorio en el centro de la república mexicana, pero ahora estábamos ambos a 30 centímetros de distancia.
  -Nos venimos a radicar aquí hace cinco años, junto con nuestros dos hijos, ahora adolescentes.
    La intimidad de los impulsos humanos. Las necesidades profundas del corazón; comprensión, comunicación, cercanía, nos iban uniendo cada vez más. Ése momento mágico en que las distancias desaparecen; el tiempo se detiene, el ritmo de los corazones, como en el baile aquél de “Perfume de mujer”,  los hace latir acompasadamente en una danza de sueños nocturnos bailados en el éter del espacio.
-         Pero conoció a una mexicana.
     Abrió su corazón, casi podía palpar la herida, aun sensible. “¿Qué si me duele, un poco todavía, te lo confieso…”, escribió el poeta. Quién no sabe sentir el corazón por éste medio, no sabe de esto.
   Y así siguieron sus confidencias, que al paso del tiempo se hicieron mutuas, cotidianas, necesarias, imprescindibles. ¿Qué es ese sentimiento que nace de allí?  ¿Amor, amistad…? Quién no lo ha probado, no lo sabe. Ni largas páginas de estudios sociológicos, psicológicos, morales, de religión, podrán describirlos, ni comprenderlos. Quién lo probó lo sabe.
-         Me dejó por ella.
    Morsis, era su nick. Significaba mamá, según sus hijos, decía ella. Continuó con su triste relato y, a medida que lo hacía, sentí odiar a su esposo por haber traicionado así a la compañera de su vida, de viaje, de ilusiones y sueños; por haberla sacado de su país natal para casi abandonarla en uno extraño.
   Al paso del tiempo, de tanto conocernos, de sernos tan familiares, podía casi reconocer su estado de ánimo al teclearnos.
-         Morsis, ¿Qué tienes? Te noto muy alegre, me da gusto que vayas superando ese triste pasaje de tu vida.

 

-         No solo eso, respondió. Conocí un hombre por la red, de Estados Unidos, Nueva York, para ser exactos. Me pretende.
    ¿Celos? ¿Emoción por ella? ¿Desconfianza por las leyendas urbanas de la red al respecto? ¿Quién dijo que las relaciones por este medio son impersonales y frías?
    Nuestras charlas cotidianas iban cambiando de sentido. Ya no eran las intimidades de la mujer abandonada y sola. De la que creí necesitada de mi compañía virtual  todas las noches. Ya no eran tan cotidianas tampoco; se volvieron casi esporádicas; muy a menudo, en su MSN aparecía como  “Ausente” .Eran de la amiga enamorada, de la señora de las cuatro décadas que le estaba dando más vida a los años, según Arjona.
-¡Me invitó a pasar la navidad en Nueva York con su familia! Viene por mí y mis hijos para conocernos mejor y después de regresar al poco tiempo nos casaremos.
    Eso fue, hace varios años. Fue mi primer contacto de MSN. No supe más de ella; la eliminé de mis contactos.
   Si bien es agradable, profunda, íntima la relación a través de éste medio,  nunca suplirá la de la cercanía física, la del roce de las pieles, la de las palabras susurradas al oído, la del abrazo estrecho que hace sentir el palpitar de dos corazones que se encuentran.  Si aquella estorba ésta, debe desaparecer, por el bien de todos.
   En donde quiera que estés, Morsis, tu cercanía, tu presencia, nuestra intimidad y comprensión no fue menor a la que deseo estés disfrutando ahora. Si alguna vez te encuentro oculta tras de otro nombre, síguele así, no quiero interrumpir lo que estés viviendo ahora.
-         Bonito Nick, ¿Qué significa? Parpadea la pantalla de mi MSN.
 
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Comentarios:

Escrito por: Venatrix       24/01/08 20:18
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Internet:Ese pais de las maravillas, cuantas ilusiones en vano, cuantos corazones rotos sin fundamento, cuantos...
enamorados de lo que no existe.
Que buena tu historia.

Un abrazo
DIANA HERNANDEZ
Escrito por: Patpoemas       23/01/08 21:17
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Irled:
Esta lleno de tristeza este relato, pero hay miles de personas que están siendo tocados de la misma manera...y están sintiendo lo que tú sentiste...
Quizás la imaginación del ser humano conlleva a ser muy sensorial...y uno percibe más de lo que uno cree...
Se ve que escribiste esto desde dentro con todos tus sentimientos...me gusto mucho...
Cariños, un abrazo desde Coquimbo…Pat.
Escrito por: ROCI_SOL1       19/01/08 19:24
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cruda realidad contada a través de una fantasia
Escrito por: omenia       19/01/08 14:47
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Estimado compañero de letras, esto que dices es tan real que apena, y muy cierto, el internet es muchas cosas, entre ellas atrapante, te hace sentir que vives ese momento especial y te lleva a soñar con la persona que está del otro lado, pero difícilmente se compare con la realidad, la tangible, no es más que una ilución que muchas veces causa más pena que placer.
Escrito por: Andrea1968       15/01/08 22:59
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Coincido con poetisatica, no hay mejor que el beso y el abrazo del ser amado, lo demas es pura fantasia.
Buen relato
Escrito por: LizAhumada       15/01/08 01:23
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Me gustó tu historia, está entretenida y atrapa, aunque hay algunos elementos que me entorpecieron la fluidez de la lectura, tal vez es la ubicaciòn de la coma o de los demostrativos utilizados:
"Si aquella estorba ésta, debe desaparecer, por el bien de todos."
Escrito por: Madelen       13/01/08 09:55
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Una buena historia, y yo diría por la forma de esta relatada basada en hechos reales.Conozco una historia muy semejante a la que aquí nos dejas.
Pero como vien dices, las distancias se acortan...pero solo en la virtualidad.Y aunque se quiten los contactos, la memoria y el sentir no tiene ninguna herramienta que diga "eliminar", y ahi se quedan esos contactos y hacen que aparezcan historias tan bien narradas como la que aqui dejas.
Si bien entiendo que el texto está intimamente ligado al MSN, el @ como letra no se usa, pero solo es un comentario al margen.
Me gusto tu texto.
Saludos.
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