Mi Marido - "II concurso micro relatos ci/fi"

Categoría(s): Historias, ciencia ficción

 

Día de locos. Exhausta volví a casa. No podía más del agotamiento. Me dejé caer en la cama como un saco de patatas.

Me sorprendió que mi marido no estuviera pero no fui capaz de esperarlo y me quedé frita.

A media noche, no sé qué hora sería, noté alguien a mi lado. Su olor, su respiración, el roce de su cuerpo me resultó familiar. ¿Quién iba a ser sino mi marido?

Aliviada respiré tranquila, me di media vuelta y continué durmiendo.

Sonó el despertador y abrí los ojos. Normalmente yo me despierto antes que mi marido. Me marcho al laboratorio donde trabajo antes de que él se levante, pues mi laboratorio sigue un horario más tempranero que el comercio de alimentos para robots donde él trabaja como dependiente.

Sin venir mucho al caso os diré que mi trabajo es con genes humanos. Se hacen experimentos de trasplantes, combinaciones novedosas, manipulaciones de todo tipo, híbridos de humanos con diferentes especies animales o con habitantes venidos de otras galaxias; en fin, lo normal en estos casos. Es lo que se dice un laboratorio de ingeniería genética.

Allí tenemos nuestras precauciones y vamos siempre protegidos con un mono de ruizprado,  una escafandra de gaultier y unos guantes de givenchy que son los materiales más protectores que exiten contra cualquier tipo de contaminación. Ah, y por supuesto, la ropa interior de kalvinklein.

Pero a pesar de todo, más de una vez he llegado a casa con restos genéticos adheridos a mi calzado o a mi pelo, a consecuencia de lo cual, si caía accidentalmente en la comida, podían salirnos antenas de cucaracha o extremidades de saturnino. Un día sin darme cuenta me vine con un embarazo de ocho meses y lo peor es que era de ballena. Ni os imagináis la bronca de mi marido.

Pero volviendo al punto que estábamos, me sorprendió que la cama estaba vacía, mi marido ya se había marchado.

Legañosa y aturdida me fui al lavabo. Me eché agua fresca en la cara para espabilarme y, al levantar la mirada hacia el espejo, un escalofrío me recorrió el cuerpo. Me di cuenta que no era yo sino que yo era mi marido.

 

Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: Linosangalli       09/04/08 22:44
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
¿Qué marca era el calzado? tal vez por ahí ingresó el problema. Imagino que lo mínimo que podría utilizarse para casos de suma protección son unas botas Caterpillar, ¿no?
Mi querida avesolitaria, ya poniéndome en plan serio, te puedo decir que me encantó tu trabajo. Es una corta historia de corte futurista con mucha ironía y muy bien lograda. No logré dilucidar si el tema es dramático-científico o sarcástico-ecológico y ahí justamente radica su belleza. Te felicito. Te leeré más de ahora en adelante.
Besos cósmicos totalmente ascépticos.
Lino
(Pienso que me daría un síncope si me miro al espejo una mañana y veo a mi mujer en mi lugar)
Escrito por: agastin59       08/04/08 08:07
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
jajjaajajajja! que bueno, lo de las marcas esta molón, jajajajaj! extremidades de saturnino jajjaja! el final esta guaii! ves, bien lo lograste no pasas de las 500.
animo campeona.
un besazo
Escrito por: carontex       08/04/08 00:41
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
recepcionado amiga!
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar relatos