Mi Confidente

Categoría(s): libre, narrativa


 

Me acerque dispuesta a la confidencia, a su lado nada era de temer, podía sentirme protegida del roce del mundo, su propio universo me atrapaba sumisa.

Depositaba en el toda la confianza, las primicias, los mas callados claustros, absolutamente  era mi hombre de paz.

Su sonrisa era compulsiva y estrafalaria, era una plena invitación a seguirla, de aspecto diáfano y claro como el dia, atrevido y practico para las explicaciones, elevado y táctico para las resoluciones, sin duda un manantial de virtudes.

Y allì estaba sentado nuevamente prestando oídos a mis recónditos secretos, con los ojos ávidos de buscar el contenido de las palabras, redondeando lo informe de un balbuceo pocas veces expresado.

En forme certera descubrió el trasfondo del mensaje y sonrio.  Esta vez cada letra enhebrada a la otra sonaban distinto.

No hablaba de cosas vanales, ni infortunios, solapadamente se escabullìan los sentimientos ocultos, que no querían quedar al descubierto.

“el amor, dijo de pronto, es cosa compleja de entender” y un tenue rubor pinto sus mejillas, acrecentando un maravilloso fulgor brillante en sus ojos.

Estaba entendiendo lo que le decía y eso me avergonzó, ya no había vuelta atrás las palabras estaban rodando en el aire, se impregnaban de aroma romantico, pasaban practicas por la mente y hacían nido en el corazón.

“mirame”, dijo, quiero ver tus ojos y leer en ellos lo que callas, ya no hables, haz lo mismo, lee los mios”.  Y por un instante que pareció eterno nos contemplamos directamente, suave como la pluma de un angel, senti el roce de sus dedos que sobre mi mano, dibujaba invisible con su índice, lo que leia en su mirada se escribia en mi mano, pero aun mas se gravaba en el alma.

Rompió el silencio y con la ternura en sus labios hablo en sus susurros: “pensé que nunca me lo contarias, ¿Por qué tardaste tanto tiempo?, Acaso nunca percibiste lo que con cada gesto te imploraba el descubrir que aquí estaba, que estoy, que puedes contar conmigo, que soy quien esta contigo, que te amo”

Después de besarme, supe que había perdido para siempre mi confidente, pero había ganado el amor del hombre de mi vida, en quien depositaba absolutamente toda mi confianza.

 

La beduina

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Comentarios:

Escrito por: sumysel       07/06/08 18:53
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Qué bello!! Hermosísimo, amiga.
Muy bien logrado...y si este tu caso: ¡felicitaciones!!
El amor siempre llega. Está ahí, a la vuelta, esperándonos.
Un besito, bedu!
Escrito por: AndresMiranda       07/06/08 17:35
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Lo inesperado, la amistad confidente se muta, o no, o siempre estuvo solapada esperando inconsciente el despertar.
Y sucede se pierde un algo y se gana otro algo.
Cosas de la vida desconocidas hasta que suceden por magia…
Excelente trabajo
Andrés
Páginas: 1

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