


| Escritor: | selene18_zuster |
| Públicado: | 03/09/2009 |
Siento como si hubiese pasado una eternidad y tres d s desde la última vez que publiqué un capítulo de Mea Culpa X_x mil disculpas a mis fieles lectores, porque la he estado pasando mal y ando con la musa baja -_- pero bueno, más vale tarde que nunca
Advertencias
de rigor:
1- TODOS los personajes y la trama de
esta historia son de mi total y absoluta propiedad.
2- Esta historia contiene Yaoi. Si, Yaoi, llámese dos hombres guapos danzando horizontalmente en una cama. Si no les gusta ¡NO LEAN!
3- Lemon y sexo no consentido narrado con pelos
y señales. Si no les gusta ¡NO LEAN!
4- Críticas... Hechas de buena manera, y
constructivas. Críticas hechas de mala manera (Llámese con groserías) así como
con pequeños dejos de superioridad, serán desechadas, por muy certeras que
hayan sido. No tengo paciencia con los sabelotodos que vienen a criticar a los
demás con aires de superioridad y condescendencia, como si lo supieran todo. Es
muy desagradable. Así mismo, rectifico además que cualquier crítica que implique
un juicio directo o indirecto contra la mentalidad, orientación o lo que sea de
la autora, en el mejor de los casos, será ignorada y en el peor de ellos,
burlada con todo mi sarcasmo.
¡Diviértanse!
Selene18
The Spicy Darkside & Zuster
Mea
Culpa -ab imo pectore-
Capítulo IX: Otra alma
desgarrada
Pasaron
varios días desde que ocurrió el incidente con GiantDrop.
Para alguien como Dreams Live, aquel percance lo había dejado traumatizado y confundido, pero no de la forma que muchos podrían imaginarse. Durante los días siguientes, se había encerrado en su habitación, más silencioso que nunca.
Por un lado
se sentía enfadado con GiantDrop, porque se había aprovechado de su actitud
amistosa para engatusarlo y hacerle daño. Por otro lado, no podía evitar sentir
algo de lástima por él, ya que pese a todo, seguía siendo un viejo cansado y
triste
«Justo como Jacques » pensó el humanoide, recordando al embajador que lo adoptó, y su actitud de perenne y cansina tristeza a causa de la muerte de sus familiares en un accidente aéreo ¿cuántas veces no tuvo que alegrarlo y consolarlo por tan lamentables e irreparables pérdidas?
Aún así,
cada cosa tenía su bemol. Jacques era un hombre cansado y triste, también era
gentil y cariñoso. Había tratado a Dreams Live como el hijo que nunca tuvo, sin
importar que éste fuese una criatura de otro planeta. Siempre había procurado
darle lo mejor de lo mejor y estar a su lado en las buenas y en las malas.
Sin embargo, GiantDrop era diferente. Estaba cansado y triste, pero también resultó ser alguien penoso y desagradable. Alguien que creía que haciendo daño se sentiría mejor. Alguien hambriento de poder por alguna insondable -pero triste- razón.
No intentes negarlo. Lo has disfrutado. Puedo leer tantas cosas en esos ojos café que tienes
Si, me gustó
Pero no puedo evitar sentirme
raro, e incluso mal con todo esto ¿qué pasará conmigo, GiantDrop? Nadie me dijo
que pasaría por estas cosas, Jacques me prometió que aquí estaría seguro.
Cerró los
ojos al recordar aquellas palabras. Era cierto, había disfrutado a pesar del
dolor, la humillación y el miedo que le hizo sentir. No obstante eso no le
impedía contemplar con sorpresa y desolación que Ciudad Mágica tal vez no sería
un sitio muy seguro. Tal vez no habrían terroristas ni nada similar, pero si
había gente como GiantDrop, y con ellos era más que suficiente.
«Me pregunto cuántos serán como él. Y más importante aún ¿quiénes?» pensaba Dreams Live, revolcándose en el calor de la sábana que lo cubría. «No sé si quiera llevarme alguna otra decepción de este tipo»
Decepción,
vaya, bonita palabra la que usaba para designar todo este trauma, pero dentro
de todo, tenía bastante sentido. Después de todo, Dreams Live había confiado
ciegamente en las palabras de Jacques Lu Count, y había esperado encontrar
amigos y seguridad en este sitio; mas lo que había conseguido era todo menos
bonito.
Aún así,
pensó que sería interesante saber un poco más de la persona de GiantDrop;
cierta vez el embajador le había dicho que tanto a amigos como enemigos era
bueno mantenerlos cerca, y si era posible, investigar sus debilidades.
«¿Podré con esto? Es decir, soy tan joven y se supone que debería estar asustado ante todo, pero aunque lo estoy, no voy a correr de todo el que se me acerque » pensó Dreams Live «Tal vez no me siento así porque la curiosidad me está dominando »
Miró el reloj: eran las doce de la noche; mucho más temprano de lo que pensaba. Esa noche iba a ser eterna, sin duda alguna. Resolvió salir a pasear, a fin de organizar un poco sus ideas.
**************
El edificio
estaba solo, ni un alma se veía en las inmediaciones. La única compañía con la
que contaba Dreams Live era el viento fresco veraniego, tan característico de
Venezuela.
El humanoide recorrió los pasillos, escuchando toda clase de sonidos entremezclados: gorjeos de distintos acentos -debían ser topspins, seguramente-, silbidos también de distintos acentos -tal vez eran frisbees gigantes y martillos-, himplados de montañas rusas y hasta zureos de topscans. Vaya, toda una fauna humanoide residía en este parque.
De repente,
un gorjeo fuerte, muy fuerte, estremeció sus oídos. Dreams Live casi saltó, y
se puso alerta, buscando la fuente del sonido. El grito se repetía una y otra
vez, sonando desgarrador a ratos. Parecía ser otro disco giratorio, a juzgar
por el acento del gorjeo.
El rastreo
lo condujo a una puerta muy familiar, sobretodo porque destacaba por ser más
alta que las demás. Estaba entreabierta, por lo que el humanoide aprovechó para
espiar.
La escena sorprendió en demasía a Dreams Live: un humanoide absolutamente conocido para él yacía sobre GiantDrop, mientras que otro de cabello rojo y corto -que no conocía de ninguna parte- estaba detrás suyo.
«¡Es SpinFly!» razonó Dreams, tras
observarlo mejor «¡Claro, cómo olvidarlo!
Yo bailé con él hace unas noches atrás
»
Empero el
ojo de Dreams no lograba captar ni entender del todo qué diablos ocurría, como
para que SpinFly gritara con tanta fuerza y terminara deshaciéndose en gorjeos
ahogados que no sonaban a dolor en lo absoluto. Sólo podía ver a los dos
gigantes moverse desenfrenadamente en una suerte de mutuo compás.
¿Qué tal
se siente, pequeño infeliz? inquirió GiantDrop, con un gruñido que sonaba
irónico Tener dos vergas tamaño regio entrando y saliendo por esa pequeña
aberturita que tienes
«¿¡Dos!?» a Dreams Live se le erizó la
piel de sólo imaginar el nada despreciable sexo de GiantDrop -que por si sólo
era capaz de causar un dolor increíble- acompañado de otro de dimensiones
similares «¿¡Dos miembros en una sola
!?»
Las piernas le flaquearon totalmente, impidiéndose mantenerse en pie. Dreams buscó sujeción en el pomo de la puerta entornada, pero cuando lo hizo, la puerta traidora chirrió, alertando a los ocupantes de la habitación.
Vaya, vaya roncó GiantDrop, con los ojos brillantes de una fiera hambrienta Con que es el pequeño hijo del embajador
¿Embajador? repitió MegaDrop, mirando a Dreams Live con extrañeza ¿Qué país?
Dreams Live
casi se espantó al ver los ojos de la torre pelirroja: eran muertos y
totalmente inexpresivos. Carecían del brillo de la vida, como si fuese un
difunto resucitado.
Francia. cortó SpinFly ¡HUYE, DREAMS!
GiantDrop
soltó un gruñido burbujeante, que se asemejaba a una carcajada, y colocó su
manaza en la boca de SpinFly.
Puedes
correr pero no esconderte, Dreams Live, así que no te lo recomiendo. esbozó
una mueca torcida y aferró a SpinFly, sin dejar de amordazarlo con su
gigantesca mano Pero si gustas, hazlo. Igual te vamos a encontrar.
Ni corto ni perezoso, Dreams Live emprendió la huída. GiantDrop le hizo un gesto a su esclavo.
Tráelo
aquí, mein kind.
«¡Esto está de locos!» pensó Dreams Live,
corriendo como si el mismísimo diablo lo persiguiese «No puedo creer que este tipo de cosas pasen en un sitio con reglas y que
se supone ser muy seguro
»
Sintió los pasos retumbantes y apresurados de la torre pelirroja, así que apuró el paso. Aquella torre de mirada vacía no iba a detenerse hasta encontrarlo.
«Tengo que esconderme, no quiero que me
atrapen otra vez
» pensó, en un halo de lucidez «No quiero tener sexo sin mi consentimiento
»
Bien recordaba haberle propuesto a GiantDrop el volver a follar, pero bajo circunstancias diferentes, y eso excluía que lo hiciese sin su consentimiento. No quería volver a sentir esa oleada de triste violencia que percibió la primera vez.
Repentinamente
se vio frente a un callejón sin salida, y segundos después, cara a cara con la
torre pelirroja, que sonreía lánguidamente, como si la cosa en realidad no
fuese personal.
Hola,
chamaco. le dijo en lengua humana, con su acento mexicano Ven conmigo, sino
tendré que madrearte y de todas formas te traeré donde GiantDrop.
¡Tas
loco, pana! le contestó Dreams, con su acento venezolano ¡Déjame en paz!
Tal vez, pero si mi amo me dijo de traerte, pues te traeré ¿sale? Ahora ven conmigo, no me obligues a caerte a madrazos, chamaquito. le contestó tétricamente, esbozando una sonrisa aterradora. Era una mueca vacía, carente de vida, de sinceridad y de calor. A Dreams Live le entraron escalofríos.
No quiero que vuelva a violarme. le dijo Dreams Todo será consentido y cuando yo quiera, no cuando él lo diga.
Parece que
no entiendes tu situación, carnal. le dijo MegaDrop, acorralándolo con su
corpulencia GiantDrop te quiere ahora mismo en su cama, y poco le importará si
quieres o no. Así son sus reglas.
Dicho esto, se abalanzó contra Dreams Live y lo tomó en brazos, sujetándolo con fuerza tal que logró inmovilizarlo. Ahora el humanoide jadeaba de cansancio contra el hombro de MegaDrop.
Lo siento
si te violó, chamaco, pero no hay nada que ambos podamos hacer
gruñó MegaDrop
en voz baja, mientras subía las escaleras, rumbo a la habitación Sólo
relajarse y dejar que todo pase
Es muy
fácil decirlo, pendejo
gorjeó Dreams Live No es a ti a quien violarán por
segunda vez
En esto, MegaDrop se detuvo y forzó a Dreams a mirarlo directamente a los ojos.
¿Y qué dejas para mi, que me ha violado como quinientas veces? ¡Y no me ando quejando!
Por un
micro-segundo, los ojos vacíos de MegaDrop destellaron con fuerza, mientras su
boca se curvaba en una expresión de ira.
Cientos de
veces sentí su miembro, sus manos y toda clase de objetos en mis esfínteres,
hasta que me gustó tanto que dejé de resistirme
Los ojos de MegaDrop
volvieron a destellar una y otra vez mientras le recriminaba en rugidos
iracundos incluso le acepté como mi amo conforme la ley natural de las torres
y porque además no me importa nada desde que perdí el alma
«¿Perder el alma?» los ojos café de Dreams Live se dilataron ante lo inimaginable y disparatado de la idea ¿cómo alguien perdía el alma? Se suponía que esa era la última fortaleza contra las desgracias de la vida.
Así que no me salgas con cuentos que no te entiendo. gruñó el pelirrojo, volviendo a su expresión neutra y los ojos perdieron el brillo momentáneo producto de la rabia En realidad, te entiendo mejor que nadie, pero tampoco puedo hacer nada por ti. Las cartas han sido echadas ya.
Dicho esto,
volvió a encaramarse a Dreams Live en el hombro, dispuesto a llevárselo a la
habitación, donde aguardaban GiantDrop y SpinFly
*******************
No
esperaba que Dreams Live se apareciera por aquí
comentó GiantDrop,
acariciando distraídamente los muslos de SpinFly no después de lo que vivimos
hace unas noches atrás.
Los ojos
multicolores de SpinFly se dilataron.
¿Lo
violaste tal como hiciste conmigo? preguntó, al borde de la estupefacción Por
dios, GiantDrop
Hey, no comiences, enano. Para nosotras las torres, violar es un buen deporte. No me digas que se te pegaron esas leyes absurdas de los humanos sobre que el sexo es consentido, sino, a la cárcel gruñó y bufó, entreviendo los dientes ¿Cuándo entenderás que está en nuestra sangre violar por placer y para obtener poder?
Como raza
pacífica y sin sed de poder NO lo entiendo. contraatacó SpinFly, alzando la
nariz Y estoy harto de ti, y toda tu estupidez, GiantDrop.
La torre
rubia le roncó largamente, sin mover la boca. Tomó a SpinFly por el cabello y
lo obligó a recostarse.
No me
digas, SpinFly, que voy a suicidarme lanzándome desde lo alto de la rueda de la
fortuna. Ya en serio, enano, déjate de estupideces que tenemos un trato.
Además, no querrás que Dreams Live se entere
Seguramente
ya leyó sobre mi en algún periódico de Francia
replicó SpinFly, torciendo la
mirada No me sorprendería, siendo hijo de un embajador que debe estar al tanto
de todo lo que ocurre en el país.
Bueno, más
a mi favor
ronroneó GiantDrop uno más que conoce tu vergonzoso secreto y que
tendrás que silenciar para que
En eso, la
puerta se abrió: era MegaDrop con Dreams Live sobre su hombro. El más pequeño
ostentaba una cara de obstinada resignación.
Bien
hecho, mein kind. Trae a nuestro invitado a nuestra cálida cama. dijo
GiantDrop, haciendo algo de espacio para los dos. Ambos discos giratorios
quedaron sentados frente a frente, y las dos torres detrás de ello, cuan
extraña parodia de padres e hijos. Imagino que ya se conocen, pues los vi
bailar hace unas cuantas noches atrás. Todo un hermoso espectáculo, pues he de
admitir que ustedes los discos giratorios saben bailar.
SpinFly
emitió un gorjeo de fastidio y sacó un poco la mandíbula. Dreams Live desvió la
mirada.
GiantDrop, ¿sabes que puedo denunciarte con mi padre adoptivo? El podría ponerte en la cárcel o enviarte de regreso a Alemania. gorjeó el humanoide moreno Tengo poder para eso y más.
La torre
rubia iba a responder, cuando MegaDrop dejó escuchar un rugido fuerte, muy fuerte.
Vio atónito como la torre pelirroja cogía a Dreams Live por el pelo y le
hincaba los dientes en la nuca; pudo ver la marca lila que comenzaba a
dibujarse en la negruzca piel.
Como era de esperarse, Dreams Live se quejó de dolor y trató de zafarse, pero MegaDrop lo mantenía totalmente inmóvil. Lo mordía con tanta fuerza que al rato, su presa ya comenzaba a sangrar.
¡Basta,
MegaDrop! exclamó SpinFly, asustado con la reacción de la torre pelirroja. Iba
a inclinarse para ayudar a su homólogo, pero MegaDrop -aun sin soltar a Dreams-
alzó la mirada. Lo que SpinFly vio en esos ojos amarillos -y aparentemente
muertos- le congeló la sangre: vio rabia, vio determinación, y vio en ellos una
clara y amenazante advertencia: haz una estupidez y lo lamentarás.
«Se supone que las torres esclavas no tienen instinto agresivo » pensó GiantDrop, bastante sorprendido por la reacción de MegaDrop. Su pequeño esclavo comenzaba a volverse impredecible.
Te lo
ruego, MegaDrop, suelta a Dreams Live
le suplicó SpinFly No hará nada de lo
que dijo, te lo prometo.
La torre
pelirroja giró sus ojos amarillos a los azules de GiantDrop, quien asintió en
silencio. MegaDrop obedeció y soltó abruptamente al humanoide moreno, no sin
dejarle una enorme marca lila con sus dientes dibujados.
Le haces
algo a GiantDrop y escríbelo, Dreams, gozaré arrojándote desde lo alto de la
rueda de la fortuna
gruñó MegaDrop,
con los ojos destellándole salvajemente. ¡Y por mucho poder que tu papacito
tenga, no podrá resucitarte!
Dios mío, Dreams gorjeó SpinFly, limpiándole la sangre que manaba de su cuello producto del mordisco No vuelvas a decir tonterías. Con estas torres, lo mejor es mantener la boca cerrada.
Tienes razón, SpinFly. asintió GiantDrop, con una sonrisa De hecho, es mejor mantener la boca sea cerrada, o en su defecto, ocupada para evitar hablar tanto disparate ¿no es así, mein kind?
MegaDrop
asintió, como si aquellas palabras fuese algún mensaje en código. Tomó a Dreams
Live por el pelo y lo acercó bruscamente a SpinFly, quien a su vez era empujado
por GiantDrop.
Por eso
les sugiero que se besen con la lengua, así la mantienen ocupadita en algo más
placentero. comentó GiantDrop, con una gran sonrisa en su rostro. Vamos,
saquen esas lengüitas
«Esto no puede estar pasando » pensó Dreams Live, rozando los labios entreabiertos de SpinFly «Y de paso me toca follar con los viejos »
Finalmente, los dos discos humanoides se resignaron y fundieron su boca en un beso que si bien al comienzo fue algo reacio y poco espontáneo, poco a poco se contagió del calor del momento. No obstante, en el fondo, los dos discos giratorios no estaban muy felices por sus propias razones.
«Dios mío, menos mal que SpinBall no me está
viendo
» se decía SpinFly a sí mismo, mientras sentía la lengua ansiosa de
Dreams Live explorar torpemente su boca. Sin duda alguna, este humanoide era
sumamente inexperto en estas cosas. Repentinamente le hizo recordar a su polluelo
cuando la primera vez que experimentaron las delicias pecaminosas del sexo.
Mein kind. dijo GiantDrop, con una sonrisa torva Puesto que Dreams abrió su gran bocota para amenazarme ¿Qué te parece si le enseñas quien manda en el cotarro?
Al escuchar
aquello, Dreams Live palideció totalmente. Permaneció con la vista baja, ya que
no quería ver los ojos macabros de la torre pelirroja.
Veo que aun
tienes el instinto dominador, así que pienso que no sería mala idea que lo
emplearas con este pequeño impertinente, no sea que al salir de aquí lo primero
que haga sea llamar a su papi humano
insistió GiantDrop, venenosamente.
Quería ver hasta qué punto MegaDrop comenzaba a despertar, y no iba a
desaprovechar la ocasión.
MegaDrop bajó la vista para fijarla en Dreams Live, y luego la fijó en GiantDrop.
Si tú me lo ordenas, yo lo haré.
¡No seas mamahuevo, MegaDrop! gritó Dreams Live, y rápidamente le propinó una bofetada. Fue una reacción tan rápida y violenta que la torre pelirroja no tuvo tiempo de reaccionar.
Fueron unos segundos de silencio eterno, hasta que al fin reaccionó.
¿Por qué hiciste eso? preguntó, colocándose la mano en la mejilla golpeada.
Porque eres un estúpido, un lacayo que sólo hace lo que el viejo gigantón ordena. repuso Dreams Live, señalando a GiantDrop No haces nada por voluntad propia, eres sólo una marioneta.
Error, mi estimado Dreams Live. corrigió GiantDrop, aferrándole la mano para que no volviese a alzársela Estoy más que seguro que MegaDrop obra por decisión propia.
Miró al
pelirrojo con una gran sonrisa
y éste se la devolvió, aunque parecía seca y
fantasmagórica.
Ciertamente
los ojos de MegaDrop se dilataron al punto que parecían desorbitados. Era
evidente que hacía el gesto para asustar e intimidar a Dreams Live, pues bien
sabía MegaDrop que sus ojos vacíos inspiraban temor. Déjamelo a mi.
«Está despertando
» pensó GiantDrop,
sintiendo que un pequeño rayito de esperanza iluminaba su corazón «MegaDrop puede regresar a la vida en algún
momento
»
De acuerdo, mein kind. concedió GiantDrop, con una sonrisa amplia y grotesca Aquí lo tienes.
Dicho esto,
empujó a Dreams Live, y éste aterrizó en el regazo de MegaDrop.
¡Pero qué
clase de espectáculo grotesco pretendes hacer! exclamó SpinFly, saltando para
sostener a Dreams Live, pero GiantDrop se lo impidió.
¡Alto ahí, viejo pervertido! gruñó la torre rubia, sosteniendo un puñado de los cabellos tornasoles de SpinFly Quieto, o te arranco la cervical de un mordisco.
Contemplando
con angustia como MegaDrop recostaba a Dreams Live, SpinFly negó con la cabeza.
¿Por qué?
¿Y todavía lo preguntas? repuso GiantDrop, reclinando a SpinFly sobre su amplio pecho Por bocón y andar amenazando a quien no debe.
Está en shock por una violación y tú vienes a empeorarlo ¡es lógico que reaccione así! gorjeó SpinFly. Torció la mirada y cerró los ojos; no iba a ver aquella escena dantesca. Me niego a ver eso.
Un gruñido
de parte de MegaDrop le hizo abrir los ojos.
Si no miras, será peor para ti y para Dreams. aferró unos cuantos mechones de pelo rizado del humanoide moreno y lo besó, pero fue un gesto más bien obsceno y dominante. La lengua de MegaDrop se movía con humillante agilidad, provocando que el otro gimiese una y otra vez.
Haz lo que
te ordene mi pequeño esclavo, SpinFly. le conminó GiantDrop. Él es el segundo
al mando en esta habitación, y ustedes deben obedecerlo por igual.
Una vez que contaron con la forzada atención de SpinFly, MegaDrop se decidió ensañar con Dreams Live. Tomó entre sus gruesos dedos los pezones grisáceos de su presa y tiró de ellos con mucha fuerza.
«Esto parece una pesadilla no puede estar pasando » pensó Dreams Live «Quiero despertar quiero despertar »
El corazón
le tronaba en el pecho, sobretodo cuando tenía que mirar los horribles ojos de
MegaDrop; no le gustaba mirar esas niñas vacías y sin vida que adquirían un
matiz grotesco, sobretodo cuando su dueño abría sus ojos desmesuradamente.
Dreams Live cerró los ojos con fuerza, y rogó mentalmente que no lo obligasen a
hacer contacto visual.
¿Tienes
miedo, Dreams? preguntó MegaDrop, mordisqueando una de las tetillas erectas
¿A qué le temes? ¿A mi? ¿A GiantDrop?
Le tengo miedo a tus horribles ojos. gorjeó Dreams Live, con voz apagada, aun negándose a abrir los ojos Son tan espantosos, tan muertos y tan macabros
Ohh ¡Cuánto lo siento! contestó irónicamente MegaDrop, entrecerrándolos La próxima vez cuando pierda el alma voy a escoger un color de ojos menos tétrico
Tomó a
Dreams Live de las caderas y lo penetró con brusquedad, sin ningún cuidado ni
preparación. Mientras empujaba brutalmente en el interior de su presa, no
dejaba de rugir, como el león que se monta a una hembra. El otro humanoide
gemía por el dolor intenso que experimentaba con cada movimiento de su verdugo;
fue casi como ser violado otra vez por el viejo GiantDrop.
«No los abras, no los abras
» pensó
Dreams, apiñando los ojos «No quiero
mirarlo, no quiero
»
A MegaDrop le llegó el olor del miedo; su presa estaba transpirando por el más puro temor. Su instinto agresivo y dominante pareció resucitar a cada segundo que aquel aroma invadía su sensible nariz. Se inclinó sobre Dreams Live y lo tomó de las muñecas; luego le gruñó al oído, haciendo que su presa se estremeciera de pavor.
¡No lo alimentes! exclamó SpinFly ¡Deja de mostrarle miedo!
GiantDrop cogió a SpinFly por la garganta, y le rugió al oído.
Deja de
animar a tu coleguita giratorio, o el que va a alimentarme serás tú
le
respiró varias veces en la nuca, mostrándole una clara amenaza Y comenzaré
devorando un pedazo de tu puñetera cervical si no te callas. Hablo en serio,
viejo.
MegaDrop
emitió una risita entre gruñidos; era un sonido extraño pero no por ello menos
macabro.
¿Y qué quieres que haga, Dreams? ¿Qué me ponga una bolsa en la cabeza, con dos huecos en los ojos? Pensándolo bien, tal vez sería divertido, pero no me hago responsable si me veo peor.
«Hay que escapar de esta pesadilla » pensó SpinFly, sintiendo como su cuerpo se iba enfriando paulatinamente. No sabía si se debía al temor y el asco que le inspiraba la presente situación, o si simplemente el celo había llegado a su fin. Fuese la causa que fuese, SpinFly agradeció que justo a tiempo su cuerpo se enfriara y le permitiese pensar en frío, a la par que mantenía la calma para no dejar que las amenazas de GiantDrop lo intimidaran.
«No tenemos que seguir soportando esto
al
demonio el maldito chantaje de GiantDrop
» pensó SpinFly «Podremos hablar con
Cuando MegaDrop se vaciaba entre gruñidos, SpinFly consideró que aquella era la oportunidad. Le dio un codazo en el estómago a GiantDrop, provocando que la gigantesca torre rubia lo soltara y se sobara el golpe recibido.
¡Maldito seas! rugió GiantDrop, de dolor.
Pero SpinFly no perdió tiempo; tomó bruscamente a Dreams de la mano y salió con él de la habitación de las torres humanoides.
¡Regresen acá, pinches enanos! gritó MegaDrop, corriendo tras ellos, pero un gruñido débil de GiantDrop lo frenó.
Déjalos, mein kind. la torre rubia seguía sobándose el estómago dolorido Ya me las van a pagar caro los dos
Alzó su mirada azulosa, y contempló con placer la figura de MegaDrop, pero no fue solamente placer lascivo, sino uno más emocional: era agradable ver al pelirrojo actuar con energía, desplegando sus instintos -que creía muertos- y mostrando la agresividad y dominancia de su especie. Para GiantDrop, eso fue un rayo de esperanza, y en aquel momento, le importaba mucho más el verlo tan despierto.
Acércate,
niño mío
le dijo en un gruñido leve. La torre pelirroja obedeció dócilmente.
GiantDrop contempló su rostro detenidamente, especialmente los ojos, que
parecían tener atisbos de brillo. Estás
estás
Descansa. cortó
MegaDrop, haciendo que el rubio se acostara. No es momento para mirarme la
cara.
Dicho esto,
arropó cuidadosamente a GiantDrop. La torre rubia no se opuso, más bien parecía
disfrutar de las atenciones de MegaDrop.
¿Debería ir tras ellos? preguntó con frialdad. GiantDrop negó con la cabeza.
No, mein kind. De todos modos, si nos vengamos, tendré maneras, así que no te preocupes dijo el rubio; luego bostezó largamente, dejando escuchar un leve rugido que sonaba a cansancio y fastidio. MegaDrop se tendió a su lado, recostando la cabeza sobre el inmenso pecho de GiantDrop y emitiendo un pequeño gruñido.
«Estás aquí
estás aquí
» fue lo que
pensó GiantDrop antes de quedarse profundamente dormido «Estás
aquí»
**************************
Cuando
llegaron a la habitación, SpinFly cerró de golpe la puerta y pasó todos los seguros,
incluyendo el electrónico. Acto seguido, instó a Dreams a recostarse un rato.
SpinBall,
quien los había visto llegar como tromba, no entendía nada en lo absoluto de lo
que ocurría. Los miró evidentemente confundido.
¿Qué ocurre aquí, SpinFly? preguntó ¿Por qué entran así?
Huimos de GiantDrop y MegaDrop. dijo SpinFly, recostándose contra la puerta, como si pensara que las dos torres gigantes estaban detrás ella De milagro pudimos.
¿Qué?
SpinBall palideció notoriamente ¡ojala no regresen en busca de venganza!
Aquellas torres eran de temer. Se acercó a su hermano y lo ayudó a calmarse,
porque el pánico colectivo no haría sino empeorar las cosas.
Tú eres Dreams Live ¿no? gorjeó SpinBall Te recuerdo por el baile vespertino
Así es
balbuceó el aludido, cubriéndose con una cobija. Todavía tenía miedo, aun le
parecía sentir las gigantescas y abusivas manos de MegaDrop en su cuerpo.
Lo siento si te violó, chamaco, pero no hay nada que ambos podamos hacer
Claro, claro, de hecho no podían hacer nada. El daño ya estaba hecho, y esta vez no sabía si de esta salía con vida. Dreams Live sintió sus ojos llenarse de lágrimas, y comenzó a echarse la culpa, ya que si nunca hubiera salido de paseo tal vez aquello no hubiese pasado.
«De nuevo me pasa esto, de nuevo es mi culpa » pensaba Dreams, aferrando la sábana. «Por andar confiando, por andar paseando »
Entonces, Dreams Live emitió un gorjeo agudo, y rompió a llorar, desde lo más profundo de su alma. El sonido fue tan, pero tan lastimero, que sus homólogos presentes corrieron a abrazarlo.
Todo va a estar bien, Dreams murmuró SpinFly, aunque no estuviese seguro de ello, pero era menester darle aliento, porque ahora mismo, el más necesitado era Dreams Live Te ayudaremos, no estarás solo. No eres el primero que ha sufrido bajo el yugo de GiantDrop.
Así es murmuró SpinBall nosotros también lo sufrimos, y sabemos cuan doloroso es.
Quiere decir ¿Qué no estoy solo? gorjeó Dreams Live, con voz quebrada, aunque sorprendido por el súbito cariño y apoyo que le prodigaban ¿Me acompañarán?
Claro, claro. balbuceó SpinFly, tratando de no romper a llorar también. Tanto guardar la calma era nocivo para su salud mental, pero tenía razones de peso para seguir guardando la serenidad, y una de ellas era para no derrumbarse y dar fortaleza a aquellos que más la necesitaban: su hermano SpinBall y ahora el joven Dreams Live. Si había podido con aquellos imbéciles en Francia, entonces iba a poder con esas dos torres humanoides, aunque lo superasen en tamaño y fuerza.
No nos vencerán, Dreams Live. afirmó SpinFly, entrecerrando sus ojos multicolores Y GiantDrop podrá irse de cabeza a la mierda con su chantaje, porque nosotros elaboraremos un plan que lo anulará.
Continuará
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