-ME GUSTARIA SER UN RAYO DE ENERGÍA CÓSMICA-
Me gustaría ser un rayo de energía cósmica, para hacer saltar una chispa en tu corazón acorazado. Tocarlo con la punta de mis dedos hasta hacerte cosquillitas,y que soltaras una sonrisa por tu mirada.
Querría ser una piedra de sílex para darle golpes a tu alma y que saltaran chispas por la fricción, o quizás una cerilla
repleta de fósforo ardiente que rozándote con un beso encendiera la
llama de tu pasión.
Tal vez tener un cetro mágico del país de los
duendes y darte una descarga de luz poderosa, que con su lengua
energética rompiera todas las barreras de tu cuerpo.
Seguramente
conoces el secreto del amor, si no es así yo te lo cuento. -En mi mundo.- El bosque de los sueños dormidos donde vivimos para amar. Todos nacemos
para ese menester. Hay Ninfas, Enanos Pigmeos, Elfos, Gnomos,
Geniecillos que viven en las copas de los árboles. Espíritus viajeros,
Hadas, y Duendes como yo.
Nos llaman los señores Del amor, por que
dentro de nuestro cuerpo tenemos el secreto. Somos portadores de la
magia, el encanto, los suspiros, el hambre, los pensamientos fugaces y
los pensamientos definitivos.
El secreto consiste en un movimiento de
nuestras orejas, cerramos los ojos y abrimos la boca tanto que de
nuestro estomago salen mil mariposas, que se trasladan al estomago de
la persona que lo desea.
Los efectos secundarios son, perdida de
hambre, ojos iluminados, convertirte en un pensador nato, estar en Babia,
reírse sin causa alguna. En algunos casos se ha detectado lloros e hipo,
el cosquilleo es tan fuerte que a veces te cuesta respirar, coger el
aire pleno. Con el paso de los días te vas recuperando, es como un
resfriado.
Tu cuerpo se aclimata y salen tus defensas alimentándose de
ese nudo bullicioso que te muerde el alma, hasta lograr amaestrar las
mariposas electrizantes y convertirlas en gusanitos de luz.
Recuerda
deja una puerta abierta, por si un grupo de mariposas juguetonas tocan el timbre de tus entrañas.
Y piensa que la vida es corta, que
eres como una cebolla que vas quitando capas de piel que son los días. Que te hace llorar o endulzar la vida según cómo te la comes, y cuando
esta pelada del todo solo le queda el corazón. El núcleo de tu
existencia, que puede ser de alegría o de agonía.
Disfruta la vida que son dos días.
te las envió por recadero expresssssss!
Sin palabras. ¡Amigo cuanta creatividad! Y ya que eres un duende, podrás enviarme un grupito de maripositas de esas que dices? Quiero tener ese hipo jajaja.
Encantador relato. Un beso.
Allí estará la puerta abierta, solo para que mis ojos vuelvan a iluminarse.
Si yo intento disfrutar, si busco el amor con todas mis fuerzas, si corro tras los duendes y las hadas, si persigo a mi genio...¿Por qué la cebolla me hace siempre llorar?
Menos mal que aquí está Agustí, como siempre, para traernos la chispa, el color, la energía...
Besos
Mágica y Dulce historia además de original y bien narrada. FELICIDADES.
Un abrazo
que bien "señor del amor" esplendido se siente una como cuando veia las peliculas de la hadas... lindo,lindolindo
Contaba con que fuera uno, pero puesta a pensarlo, dos días me viene mejor, el primero para contar la historia, el segundo para vivirla... ¿Cree que exista un tercero?, necesito el otro para morir...
Muy imaginativo Agustín, bien escrito y agradable la forma de expresarte.
Un abrazo
Andrés