Me gustan más largas

Me gustan más largas. Necesito una más larga.

 

La vida está hecha de etapas, pero las primeras, aunque son en las que más disfrutas, son muy cortas. Y cuando una se termina resulta terriblemente doloroso. Por eso, la protagonista suspira por que llegue una más larga. Está harta de enamorarse de las cafeterías, las calles y las personas de su trabajo y tener que olvidarse de todo, tan sólo por cambiar de etapa.

 

El letrero de fondo blanco con la tipografía en negro que informa a la capital que yo trabajo allí imponía bastante los primeros días, pero ahora me llena de orgullo.

 

Entro por la puerta. Adoro entrar por ella y ver al vigilante que siempre sonríe a todos, pero de distintos modos sin cansarse nunca, así que procuro imitarle. Pero no sólo con él mismo, sino con los demás; con todas las personas que se cruzan conmigo.

 

La primera vez que entré por esta puerta había otro vigilante. Era serio y parecía hastiado de trabajar allí. El pasillo era oscuro, sin ventanas, gris y rojo; el más feo que he visto en mi vida. El pasadizo al infierno. Mi padre siempre afirma contundente que la empresa en la que uno está en un determinado momento es la empresa de su vida. Pero yo sé que ni mucho menos es cierto. Sé que me iré, que luego otra será la empresa de mi vida, y que a continuación me volveré a ir a otra empresa de mi vida totalmente diferente. Quizá en el pasado sí, pero ahora uno no se puede engañar tanto. Sabes que te van a echar, o que te irás tú, desesperado, porque no acaban de echar una firma en ese papel que tú mueres por firmar. 

 

Hoy este pasillo lo veo emocionante. Un túnel que voy recorriendo hasta llegar al ordenador que me permitirá dar a conocer grandes historias, hasta gente a la que quiero volver a ver, y lo más importante, hasta llegar a él.

 

Al final, uno sólo recuerda lo bueno. La naturaleza sabe tanto, que para alivio de todos borra los malos momentos y hace que prevalezca lo único que merece la pena.

 

Ya no me acordaré por tanto de esa confianza que nunca sentí que se me daba; ni de las horas muertas sin hacer nada ni hablar con nadie porque ellos parecen decidir cuándo llegará el momento.

 

Quiero una etapa más larga; la necesito. Una etapa más larga, para poder disfrutar de mi amor, de las sillas, de las mesas, de los ordenadores, de la gente. Quiero una etapa más larga, para aprender a hartarme del trabajo; para parecer más española.

 

Me voy aunque nadie lo nota. Cierro la puerta tras de mí, dejando una estela de vacío para nadie. Me voy aunque haya gente que nunca supo mi nombre, y yo dejo a personas a las que quiero sin saber el suyo. Deshago el camino que tantas veces he hecho hacia la luz, y vuelvo a la oscuridad bañada por la luz del día, con la que yo no veo nada.

 

Me gustan las cosas que brillan en la oscuridad. Y él lo iluminaba todo. Ojalá esa luz se pudiese comprar.

 

Sentada en una mesa escondida de una remota cafetería, escribo y lloro sintiendo que me observan curiosos sin derecho a saber lo que me pasa;  sabiendo que no echaré de menos a los camareros antipáticos; a los compañeros que nunca me dirigieron la palabra porque creyeron que no les podría contar nada interesante; a los terribles dolores de espalda; a los jefes que ni te miran; a los que te tienen que mirar pero no enseñan.

 

Sentada en una mesa escondida de esta remota cafetería, escribo y lloro siendo consciente de que no debería añorar a aquellos que no notarán mi falta, pero aún así, no pudiendo evitarlo porque de todo eso me llevo algo conmigo que ha contribuido a formar mi alma.

 

Me marcho queriendo a alguien que pronto se olvidará de que existí. Me marcho llorando y sin despedidas, a la francesa, para que el color de mi tristeza no desentone en un cuadro de vistosas pinceladas. El mismo pintor querría borrarme del lienzo en este momento. Aquí ya no hay lugar para mí. Es hora de que pinten encima sin mirar debajo, sin volver la vista atrás.

 

Pero otro lienzo mejor que éste está aguardando pintarme sobre él.

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Comentarios:

Escrito por: RocioFuentes       25/06/08 01:57
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Muchas gracias, Romeo! Entrar'e, aunque no tengo acceso a internet en mi casa en esta temporada de mi vida... Pero gracias!!
Escrito por: Romeo69       25/06/08 01:04
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Muy Original, realmente tocas muchas estrellas que nadie quiere percatarse que estan, me gustaría que visitaras mi sitio
http://romeo69.nireblog.com
Escrito por: RocioFuentes       26/01/08 01:07
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Muchas gracias. :-)
Escrito por: mariazul11       26/01/08 00:57
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Excelente texto en el que largas más de una verdad, eso de la etapa más larga lo traduciría como estabilidad y a veces en estos tiempos es difícil de lograr.
Siempre vamos a otro lienzo con nuestra figura a cuestas.
Mis respetos
Lili
Escrito por: RocioFuentes       10/01/08 22:32
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Gracias, chicos.
Escrito por: ClemenRock       10/01/08 18:35
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un escrito en el que nos sentimos identificados muchos, por la edad y por los hechos. En un sistema actual donde se suponde que nadie es imprescindible, donde el materialismo se encuentra por encima de todo y es lo único que parece que importa. Y eso es lo que desgraciadamente nos hace sentirnos solos.
Escrito por: jmrousell       07/01/08 06:37
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Rocio: Retratas fielmente lo que le está sucediendo a la mayoría de los jóvenes. Los sentimientos de desconfianza e inseguridad diaria, el no pertenecer a un equipo, el no ser valorado plenamente, creo que es la parte negativa del mundo que les estamos heredando.
Escrito por: RocioFuentes       31/12/07 15:21
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Bueno, bueno, Edwin, tú como siempre encantador. Me animas muchísimo, así que lo de la novela lo pienso hacer; tienes razón; hay cuerda para rato con este tema. Me pongo inmediatamente a leer La Estrella de Belén. Y eso de hermosa... vamos a dejarlo!! Pero gracias!!! Gracias de corazón.
Escrito por: perrosabueso       31/12/07 14:37
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Estoy de acuerdo en tu apreciacion, querida Rocio. Me parece que este texto es excelente, excelente. Primero porque tomas un tema, ese de la soledad humana, y lo miras desde ese punto de vista del tiempo y las etapas. Segundo, porque el tono es absolutamente honesto, es como si de pronto sintiera a una artista hablando con su propia voz, divorciandose de las formas y los encajonamientos literarios y siendo tu. Todos los grandes escritores afirman que cuando encontramos nuestra propia voz es que nacemos como escritores, y yo aqui te siento desde adentro. Yo comprendi todo el significado de lo que en este texto has expresado. Me parece, ademas, que seria un tremendo texto para abrir una novela, pues te veo con el aliento largo para soltarnos una larga anecdota, rebosante de vitalidad literaria.

Aprovecho para desearte un muy feliz año, a ti y a los tuyos. Y te invito a que leas mi Cuento de la Estrella de Belen, pues aunque no soy de ninguna religion, quise dejar consignado en un cuento que no es necesario ser la mas grande, ni la mas brillante ni la mas hermosa, como, claro, eres tu.
Escrito por: RocioFuentes       30/12/07 22:22
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Me apasionan, pero... en esta historia es necesaria esa impersonalidad. Verás; es lo que te hacen sentir aquí en España cuando estudias Periodismo y estás empezando. No te escuchan. No quieren saber lo que tienes dentro; tienes que escribir lo que tus jefes quieren. Es la prostitución de la palabra para ganarte 12 euros menos el 15 por ciento, si escribes media página de A3. Todo es impersonal.

En este relato no son necesarios ejemplos para que el lector se entere; es un grito (ni siquiera eso: es un gemido) de desesperación. La que relata, o sea yo, no necesita poner ejemplos, porque todos los jóvenes en mi país comprenden la historia, ya que la viven todos los días. La que relata no busca entretener con ejemplos; este relato es un conjunto de pensamientos desordenados en la cabeza de una joven periodista española. No voy a reescribirlo, aunque siempre agradeceré que la gente lea mis relatos y me dé su opinión, su crítica. Es maravilloso. Por supuesto, yo también hago lo mismo; cojo una historia, la leo y pienso: "Debería haber hecho esto y esto otro". Pero entonces ya no será la historia del autor, será la tuya. Y en esa parte es donde entras tú: te gusta el tema, o sea que cógelo y haz tú tu propia historia, tu versión del problema. La mía está aquí arriba. Intocable. Única. Mía. ¡Pero gracias de nuevo!
Escrito por: RocioFuentes       30/12/07 22:03
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¡Me apasionan las críticas! ¡Gracias!
Escrito por: Linosangalli       30/12/07 20:51
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Rocío, una historia de mucha actualidad; la soledad y el anonimato en un mundo post moderno y asfixiante. Escribes con soltura y bastante bien, logras mantener la atención del lector, aunque pienso que eres muy capaz de sacarle mayor provecho a esta historia, que es buen material. Te recomendaría que la reescribas, a modo de ejercicio, y agreges algunas experiencias de la protagonista, pues a mi parecer está algo impersonal y ella grita en el último párrafo que está esperando otro lienzo mejor.
Feliz año nuevo y espero tomes a bien mi comentario pues solo es una opinión y no una crítica.
Saludos desde Lima
Lino
Páginas: 1

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