Cuando se percataron que tres seres negros estaban sentados en el restauran, cómodos, bebiendo cerveza, entraron al local, conversaron algo con la mesera y se fueron a sentar inmediatamente a la mesa que estaba a nuestro lado. La mesera cuando los atendió nos preguntó si sabíamos ingles para poder tomarles el pedido. En nuestro dialecto, nos entendimos y supimos que venían desde Suecia siguiendo el tour de Monsters of rock.
Aprendimos de ellos el significado de la expresión ¡¡¡¡Skäl!!!! que en español significa ¡¡¡Salud!!!
Estuvimos largo rato charlando, y tomando cerveza, hasta que abrieron las puertas del estadio. Nos paramos y entramos todos juntos pero una vez adentro cada uno siguió su camino.
Creo que por la alegría natural que aflora tras una buena cantidad de cerveza ingerida y mas aun con estar at portas de presenciar un espectáculo de calidad, no encontramos mejor ubicación que irnos a cancha y mezclarnos entre la multitud.
En el escenario estaba tocando una banda argentina llamada Árbol, no la conocíamos pero coincidimos que tenían mucha calidad. Después de un rato saltando y disfrutando de la música nos dejaron y se retiraron sin pena ni gloria.
Música ambiental seductoramente potente, un manto negro del que nosotros éramos parte, cubría por completo la cancha, las galerías estaban llenas, y un extraño olor a hierva quemada envolvía el intermedio que nosotros disfrutábamos sentados en el pasto y charlando de música. De un momento a otro aparecieron en el escenario los Black Label Society. Claudio entre los ruidos guturales expresados a manera de recibir a tan renombrada banda nos dijo:
-¡¡¡Síganme!!!- Lo seguimos como perros detrás de un hueso. Poco a poco nos fuimos adentrando en ese bosque humano espeso, caluroso y húmedo creo que cuando estábamos a la mitad del recorrido la densidad del terreno era de cómo 20 personas por metro cuadrado. Entre empujones y empujones logramos llegar a pasos del escenario, ahí saltamos sin querer saltar, corrimos sin querer correr y sudamos como nunca lo habíamos hecho. Después de estar en ese mar humano, también a empujones salimos a un costado para descansar, ya que después de los B.L.S. venia Korm, y teníamos que guardar mucha energía para poder ver en óptimas condiciones al maestro OZZY.
Una vez finalizada la presentación de los B.L.S., nos tendimos nuevamente en el pasto pero esta ves permanecimos mucho tiempo en silencio disfrutando de la buena música y la excelente compañía.
Continuará .
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