Por la ventana abierta
un rayo de luz entra,
hasta el lecho la incierta
luz del alba desvela
sus frágiles sueños,
ya sus ojos entreabiertos
miran a su dueño
de nubes cubiertos,
las sombras como cómplices
de la tan fugaz huida
danzan y ríen felices
viendo del sol la salida
del nuevo día el murmullo
de la noche idea perdida
y del día suave arrullo
de tórtolas y ruiseñores
que suenan allende el sol,
son mil cuentos de honores
hacia su dueño y el sol.
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