LOS 7, HÉROES DE MITOLOGÍA. CAP: 90.

Categoría(s): mitología.

CAPITULO 90:

ARREGLANDO ASUNTOS PENDIENTES:

 

 

 

 

(Arsen)

Habían estado peleando por un par de minutos, pero aún así se sentía como si hubieran pasado horas, ninguno de los dos fundadores había disminuido su ritmo de pelea a pesar de estar haciéndolo con todas sus fuerzas, imprimiendo toda su energía en cada golpe que dan, ambos se habían desecho de sus armas, una lanza de parte de Thel y el arco y flechas de Ankti, esto se había convertido en una pelea cuerpo a cuerpo.

 

- Ma...maestro - Ammit se había escondido detrás de mi, prefiriendo no observar la pelea entre ésos dos - te...tenemos que movernos de aquí - dijo con su voz temblando - si la pelea entre los fundadores sigue así, no podré protegerte...

- ¡¿PROTEGERME?!, ¡PERO SI AHORA MISMO ME ESTÁS USANDO COMO ESCUDO!

- ¡PERDÓN! - se disculpó inmediatamente, encogiéndo sus hombros y cerrando sus ojos del susto.

- No te disculpes Ammit - acaricié la cabeza del niño - no debía haberte gritado - ni siquiera debería estar dependiendo del poder de un niño para defenderme...

 

- Ankti... - dijo Thel limpiando con su mano el sudor que recorría su frente, ambos se habían detenido y se observaban jadeando - ...tengo que admitirlo, no está nada mal que puedas seguir mi ritmo para un anciano como tu...

- Igual mocoso - le respondió el fundador que compartía la sangre de Aka - es asombroso que puedas seguir de pie después de todo este tiempo.

Siguieron quietos un par de minutos, solo querían reponer algo de energía para comenzar la segunda ronda, solo se podía escuchar los jadeos de los dos que intentaban tomar todo el oxígeno que pudieran, el sonido de los animales nocturnos, la arena del desierto que se movía bajo sus pies y el latido de mi corazón, ¿tengo miedo?, ni siquiera estoy peleando, solo estoy observando y sin embargo es suficiente para aterrarme al punto de que mis piernas sean incapaces de dejar de temblar.

Tal vez, si sea buena idea alejarnos lo más que podamos de éste lugar.

Tomé a Ammit de la mano y lentamente les dí la espalda a los fundadores, rogando al cielo que no se dieran cuenta que me retiraba del lugar.

- Vámonos Ammit - le dije al oído  - guarda silencio y sígueme.

El pequeño asintó con la cabeza y como cualquier niño al que se le dice que permanezca en silencio, comenzó a caminar de puntitas, no pude evitar pensar que era demasiado tierno verlo así...aunque Ammit sea el demonio que mató a mi primer cuerpo.

 

- ¡SIRVIENTE! - se escuchó fuerte la voz de Thel.

Demonios, se dieron cuenta.

- No te atrevas a dejar a tu amo solo en un momento tan crucial.

- ¡PERO SI YO NUNCA ACEPTÉ SER TU SIRVIENTE! 

Aunque prácticamente nos conocimos hace unos momentos, puedo decir que éste hombro no está bromeando respecto a hacerme su sirviente...

- Es igual a Nabhi...

- No me digas que ahora dependes de un niño para hacer tu trabajo Thel... - replicó el otro fundador sacando un cuchillo de piedra de entre sus ropas y apuntándome con él.

- ¡ESPEREN!, ¿Por qué tienen que involucrarme en ésto?, ¿no se supone que los fundadores estarían de nuestro lado, que nos ayudarían? 

Thel rió a carcajadas e incluso Ankti estuvo a punto de hacerlo, pero logró contenerse.

- No se sobreestimen a ustedes mismos - respondió Thel - ¿Por qué tendríamos que ayudarlos? - miró a Ankti - la única razón por la que estamos aquí es por que no hemos sido capaces de descansar, no se nos está permitido irnos de éste lugar.

Miré a ambos fundadores, ya habían bajado sus ánimos de pelear y ahora solo miraban al suelo.

- No nos podemos ir de éste mundo, pero tampoco podemos estar aquí, todo por que nos falta uno.

¿Aliá?, es cierto que Aliá era uno de los fundadores, pero ellos no son como nosotros, se supone que ellos solo se encargarían de proteger a Oricalco mientras Los Siete Territorios eran creados, y después de que su tarea fuera cumplida, el resto estaría a cargo del Consejo de Sabios y de nosotros.

- ¿Es...esperan a Aliá? - pregunté acercándome a ellos una vez más.

Ninguno respondió.

Es por esto que Aliá no quería volver a encontrarse con alguno de los sabios, literalmente es por su causa que los fundadores están condenados a permanecer atados a sus contenedores.

- Solo tenemos que matar a Aliá para poder descansar - continuó el egipcio.

 - ¿Eh?, ma...¿matar a Aliá?,  pero...¡ES SU COMPAÑERO!, ¡NO PUEDEN MATARLO ASÍ COMO ASÍ!

- Eso es mas que obvio - replicó - ahora mismo los fundadores estamos divididos, los que queremos matar a Aliá y los que no quieren matarlo, es claro que yo estoy en el primer grupo y que Ankti es del segundo grupo.

Así que por ésta razón pelean.

- De...de acuerdo - tomé de mi morral el libro de los muertos que me había dado Neftis - no...no puedo permitir que dañen a Aliá - dije mientras me colocaba a un lado de Ankti, ahora iba a pelear de su lado contra otro hechicero probablemente...no, seguramente más poderoso que yo.

- ¡MAESTRO! - Ammit se paró junto a mi, aunque...no me siento nada seguro haciendo algo como ésto...

- Como iba diciendo - continué - Aliá podrá ser uno de los fundadores, uno de los sabios del consejo, pero ante todo eso, él se ha convertido en alguien importante para nosotros, no para los Héroes de Oricalco, para los muchachos que fueron arrebatados de sus hogares a un lugar desconocido, sin saber que hacer o que sería de ellos en el futuro, él es alguien importante para nosotros y aunque no tuvieramos poder alguno, estoy casi seguro que haríamos lo que fuera por nuestro amigo...pero...también debes saber, que somo Los Héroes de Oricalco, y con nuestro poco poder, con nuestras debilidades, nos pararemos junto a Aliá para apoyarlo en todo, incluso si eso significa que tengamos que cortar los lazos de las personas en las que él confiaba...

¡¿QUÉ DEMONIOS ESTOY DICIENDO?!, ¡ESTO SE HABRÍA OÍDO GENIAL SI EL RESTO ESTUVIERA AQUÍ!, ¡PERO ESTOY SOLO!, ¡ME VAN A MASACRAR!, ¿¡CÓMO ME ATREVO A DECIR TAL BARBARIDAD CUANDO APENAS Y PUEDO MANTENERME SERENO!?, ¡NABHI ME ESTÁ PASANDO SU TERRIBLE HÁBITO DE NO SABER CUANDO CALLARSE! 

 

- ¡ARSEN DEBES DEJAR DE JUNTARTE CON NABHI!, ¡TE ESTÁ PASANDO SU HÁBITO DE NO SABER CUANDO CALLARSE!

Escuché a lo lejos y antes de que pudiera darme cuenta una flecha cruzabas los cielos, chocando con una navaja que parecía haber sido lanzada por Thel.

- Gra...gracias al cielo - fue lo único que pude decir al mismo tiempo que mis piernas se doblaron y me dejaron caer al suelo sentado, habían llegado, Nabhi, Kairavi, Aka, Aileen, Ariadne y Yadu por fin habían llegado.

 

- ¡Aliá! - gritó Ankti al ver al aludido inconsciente sobre los brazos de Rodrigo.

- No me digas - le dije a Nabhi quien ya se había colocado a mi lado junto al resto, incluido Rodrigo y el peso muerto que implicaba Aliá - se volvió a desmayar.

- Como si ése inútil pudiera hacer otra cosa.

- Es...escucharon mi discurso, ¿verdad?

- Claro que si - ahora Aka quien respondió, tensando su arco y colocándo en él tres flechas - fue bastante emotivo.

- Le agradó tanto que hubiera dado lo que fuera por ver tu rostro es ése momento - añadió Nabhi.

- ¡Podrían dejar a un lado sus chistes de ciegos! - Aileen, como siempre, restauró el orden en el equipo - ahora tenemos algo que hacer.

Todos entendimos a la perfección a lo que se refería, cada quien expuso sus armas.

- Creo que es la primera vez que vamos a pelear juntos, ¿no es así? - dijo Aka sonriente.

- Supongo que si - respondí.

- No se le puede hacer nada, alguien tan torpe y débil coomo Aliá solo puede depender de los demás, pero...creo que no está mal que seamos nosotros quienes tengamos que cargar con su peso - terminó Nabhi y todos nos preparamos, ahora éramos nosotros contra Thel, y no íbamos a permitir que alguien pusiera un dedo sobre Aliá.

 

 

 

 

 

 

Registrarte y comentar la historia

Comentarios:

Escrito por: katty       02/07/12 01:00
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
que lindo Arsen, sono super genial, se ha vuelto valiente con el tiempo... jaja y Nabhi me hace reir mucho, espero ansiosa el siguiente capitulo.

saludos ;DD
Escrito por: matei       28/06/12 05:14
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
jajajajaja mencionan mucho a Nabhi como se nota ke lo kieren jajajajja me encanto alma-chan!!! ya estas en el 90 ke bien 10 mas y el 100 emocionanteee!!! me encanta esta historia, Alia!!!!_ tomo una escoba_ yo igual t protejere XD jajajaja ok me calmmooo vamoos cuiden d Alía.....ese xtraño inutil los necesiiitaaa *.*

ahh Nabhi tus frases soooon geneaaales!!! me encanntaaan *.* y tus chistes para ciegooos waaa emociooon!!
Escrito por: mayca       25/06/12 22:33
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Un excelente capitulo Alma, valio la pena esperar, en verdad estos heroes me traen de un hilo. Un fuerte abrazo.
Escrito por: carnajoy       25/06/12 12:26
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Es una historia de largo recorrido :P

Me gustó el capítulo.

Saludos Alma chan ;D

PD: Arsen forever
Escrito por: almacat_elric       25/06/12 03:06
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
PUES AQUÍ ESTÁ EL CAPITULO 90!!!! NO PUEDO CREERLO!!!, YA ES EL 90!!!, jaja, y precisamente por eso quiero disculparme *se arrodilla* desde abril no actualizo ésta historia, DESDE EL FONDO DE MI CORAZÓN ME DISCULPO!!!, no era mi intención abandonar a mis héroes, pero fue muy difícil sacar éste capitulo, desde abril llevaba pensando en él y nada se me ocurría, simplemente no podía escrbirlo, es por eso que decidí dejarlo en paz en vez de forzar el capitulo, y dedicarme a LAS LETRAS DE MI CORAZÓN, donde, como vieron, me emocioné con los osos, jajaja, pero bueno, por fin salió y me gustó, igual que siempre, si hay faltas de ortografía o letras comidas, me disculpo, y pues...disfruten!!!!
Páginas: 1

Imprimir

Enviar historia

Enviar a Facebook
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor. El resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Preguntas frecuentes    -     Enlaces    -     Anunciar    -     Publicar cuentos