
La historia de mayo 2008
Línea de producción
LÍNEA DE PRODUCCIÓN
Despierto sobresaltado del letargo. Un largo estremecimiento recorre mi sensitiva espalda y se aloja como un parásito en la nuca. Mi corazón late con arritmia. La sangre bulle en las venas con cada punzada. Estoy vivo. Acostado sobre una placa de metal oxidada, corroída a causa del uso y el tiempo. Trato de levantarme pero la descarga eléctrica aumenta su intensidad y el dolor entra como un latigazo. Los milivoltios suben oscilando desde la base del cráneo, el dolor estalla detrás de los ojos como lluvia de fotones sobre el nervio óptico. Espasmos neurálgicos y sincopados de mi carne convulsa. Respiro. Inhalo con dificultad y mis pulmones se llenan de humo tóxico. Una atmósfera asfixiante, saturada de vapor malsano y sulfuroso, cubre mis sueños barbitúricos. No puedo moverme. Parpadeo varias veces tratando de apartar las gotas de sudor y los restos de incandescencia y, poco a poco, la imagen de la gran factoría comienza a enfocarse en mi retina. Estructuras de hierro, enormes columnas de acero macizo y fuliginosos engranajes en rotación constante. Las maquinarias se extienden sobre mí hasta distancias inconmensurables para la visión humana, como una jaula titánica y voraz ciñéndose sobre natura. Pienso. La situación es precaria. Carezco de los conocimientos más elementales. No tengo recuerdos nítidos del pasado, sólo algunas imágenes residuales vuelven a mi memoria en forma intermitente. ¿Qué hubo antes de ahora? Una eternidad febril de visiones cambiantes y sonido de voces que raspaban como arena en el cerebro, con fogonazos de mi adolorido cuerpo. Mi existencia demora algunos segundos en tomar forma: quién soy, dónde estoy. La revelación está grabada en el circuito de transmigración implantado y es atroz:
¿Quién soy? Un Producto.
¿Dónde estoy? En la entrañas de la Fábrica.
La razón y el horror- retornan a mí lentamente. Un chirrido de cadenas y la cinta comienza a moverse. Comprendo. Estoy en una cinta mecánica. Brazos y pies asegurados con cepos forjados al rojo vivo con la piel. Lanzo una mirada en mi derredor más inmediato. Cables conductores y tubos flexibles brotan de mi cuerpo y se expanden hacia profundidades inaccesibles. Inyectan las drogas necesarias. Extraen la materia irrelevante. Se abre la primera compuerta de la esclusa, la cinta avanza, me conduce hacia el interior de una cámara y luego se cierra con un bufido hidráulico. Dos brazos mecánicos trabajan sobre mi cuerpo inerme. Mutilan la carne, cercenan el hueso, remueven piezas aquí y allá sus movimientos son perfectos, sincronizados-. No hay margen de error. Saltan chispazos sobre mi cara, siento el olor a estaño quemado de las soldaduras y fríos subdérmicos reptan sobre mi piel. Se abre la segunda compuerta del recinto y veo, más allá, las calderas de fundición pendiendo en las alturas. Vierten el líquido metálico en los moldes. YO soy el molde. Sé que pronto llegará un dolor como jamás he sentido. Siento el espanto que alberga al universo.
Tengo miedo. La actividad de la Fábrica es incesante. Intuyo que hay más como yo. Cientos, miles, delante y detrás de mí. Miasmas pululando en el corazón de la Fábrica.¿Quién nos hace esto? ¿Quiénes operan las máquinas? ¿Quién es el arquitecto de esta obra magna e infernal?
YO-envuelto en llamas. Pozos de calor bullentes. Océanos de fuego. Aluviones, huracanes, olas de fuego. Oscuras reminiscencias relampaguean en mi mente borrosa. Falta poco. Un río narcótico corre por mis venas artificiales.
YO-desconectado. Mi cerebro flota en un mar de anestésicos. Veo, como en una pantalla, el paisaje desierto de mi conciencia. La oscuridad es abrumadora, oprime los sentidos, aplasta los nervios.
Fluye una cantidad indefinida de tiempo.
Un hilo de mercurio se derrama sobre el Ojo-núcleo, retorciéndose sobre un fondo de neón azul. Atravieso una puerta circular y voy hacia un fulgor diamantino.
La luz lo envuelve todo:
YO-automatizado
YO-Producto terminado
Cada Producto sale con un número de serie identificatorio grabado en la frente. Soy una máquina más.
La Fábrica sigue produciendo sin interrupción.
Comentarios:
Escrito por:
ElEche
18/06/08 05:24
Hola Hugo. Te digo lo que interprete, aunque se que ya lo charlaremos. Tu relato va mas alla del nacimiento de un ser. El ser se "enfrenta" a la realidad, a la sociedad; tiene miedo. El mundo lo abruma; esta envuelto en llamas.Los cerebros se vacian, los anhelos se acaban, la originalidad desaparece; es automatizado. Somos producto de nuestro entorno; Somos Productos Terminados.
Me gusto mucho, lo lei dos veces...jeje. Te felicito, un abrazo y nos vemos pronto.
En ese caso el producto de esa metamorfosis podríamos ser cualquiera de nosotros, sin saberlo. Mmmmm... Y el relato, el recuerdo inconsciente de ese "pasaje" brutal. Tal vez yo no me imaginé todo esto, tal vez soy, tal vez... mejor dejémoslo ahí xDD. Interesante interpretación, amigo. En nuestro próximo encuentro charlaremos sobre esto. Saludos.
Escrito por:
Anhell
16/06/08 19:32
Amigo:
Aunque parezca lo contrario no es un hombre el que esta siendo modificado en esa fabrica, es la creacion de un robot con la idea de ser hombre.
Por lo menos asi lo veo yo.
Abrazos
Hola, Sumysel. Si has estado sobre esa placa de metal, muy bien no la habrás pasado xDD. Me alegro que te haya gustado y el gusto es todo mío. No todos los días se cosechan nuevos lectores ;D. Un abrazo.
Escrito por:
sumysel
30/05/08 17:57
Excelente...estuve sobre esa "placa de metal oxidada"...viviendo cada cosa, protagonizándola...
Un gusto leerte.
Felicitaciones VictorHugo!!
Un abrazo
Hola, Ricardo.
Tu comentario me recuerda esa frase que dice que no somos nosotros quienes encontramos a los cuentos, sino que son ellos los que "encuentran" a sus lectores ;D
Saludos y gracias por tu lectura.
Excelente ¿Como me perdí de leer este relato antes?
Felicitaciones compañero.
Hola, animalson.
Comparto lo que dices, amigo, yo también admiro ese tipo de relatos. Creo que ésa es una de las obsesiones de todo escritor, decir mucho en pocas líneas, y que el lector reponga el resto. Me alegra saber que encuentras esta característica en mi cuento :D
Dejo, como siempre, las interpretaciones a la imaginación de cada lector, pero la tuya me hace pensar que, tal vez, este cuento pueda servir para reflexionar sobre nuestra individualidad y el papel que ocupamos en esta sociedad. Pero lo terrible es que, como también planteas, las conclusiones a las que nos lleva la realidad son más temibles que cualquier ficción, lamentablemente.
Buen, amigo, otra vez gracias por tu lectura y los elogios (mira que ya voy a empezar a creérmelos). Y espero que cuelgues algo nuevo pronto, que hace rato ando con ganas de leerte :D
Hasta pronto y nos leemos.
Hola Vic. Puedo asegurar (a mi humilde opinión) que este estilo te va como anillo al dedo (con perdón el cliché). De todos los relatos que te leí, creo que la mejor adjetivación la encontré en éste. Repito que admiro a la gente que puede contar "mucho en poco". Y éste relato lo demuestra con creces.
Más allá de las interpretaciones que pueden otorgársele, a mi me gusta ver este cuento como una analogía de una madre pariendo a un hijo (producto), insertando así una cifra más en la civilización que nos toca vivir. Y me temo, que esto cada vez se está convirtiendo menos en analogía, y más en realidad, literalmente.
Un excelente texto para tener presente, como es tu costumbre. Demostrás, sin escatimar, tu alto manejo del lenguaje y la narrativa, y los profundos tópicos en que sumergís al lector.
Un abrazo.
Hola, amigos.
Gracias por dejar sus comentarios al final de la lectura.
jrmavila, me encantó lo de "malicia literaria". Espero que te gusten los próximos.
Momo, gracias por tu apreciación , amiga :D. Aprobecho para felicitarte por tu "Relato del mes". Más que merecido. Y me alegro que te haya gustado. Un abrazo.
carontex, es cierto, hay más oculto que lo evidente, y éso, sólo para quien quiera verlo, como tú. Un abrazo, amigo.
Nos leemos.
Carne o metal , ¿ que es eso? ..¿ que finalidad? me gustó muchisimo y es mas interesante lo que deja oculto que lo que muestra , la tecnica es saber ocultarlo y la menejas a la perfección amigo.
Escrito por:
Momo
03/04/08 18:20
Sin duda, para mí, lo mejor que te he leído. Todos los pasos, desde el "estoy vivo" al "yo-producto terminado" están perfectamente trazados. Has conseguido, de una manera muy inteligente, darle tal realismo que parece que lo hubieras vivido. En cuanto a la historia, deja la esperanza de que con él no creo que lo hayan conseguido del todo, porque su yo todavía nos avisa del peligro. Me has dejado con la boca abierta, la verdad. Aplausos. Chares
Qué texto tan opresivo y desesperanzador.
No hay un solo momento en que se contradigan lo que se narra y cómo se narra.
Escrito con malicia literaria.
Felicidades.
J. R. M. Ávila.
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