:: Libre albedrío ::

 

 

Imagine una pelota rodando cuesta abajo por una superficie llana y sin obstáculos. De seguro podría predecir casi con exactitud el recorrido que va a realizar ésta al caer. Ahora imagine que la pelota cae botando por un terreno escabroso y repleto de obstáculos. Sería muy difícil adivinar siquiera un par de movimientos de ésta. Pero eso es porque nuestras mentes no poseen la capacidad suficiente como para dilucidar una reacción física tan compleja.

¿Usted cree que su vida no es comparable a la inercia de una pelota cayendo por un terreno repleto de obstáculos? ¿Qué lo hace diferente? ¿Su cualidad de ser vivo? ¿Su voluntad humana tal vez? ¿Libre albedrío?

A estas alturas, lo más probable es que usted sea del tipo de persona que cree que la realidad que vive es el efecto de las decisiones que toma; y no que las decisiones que toma son consecuencia de la realidad que vive. Esto último implicaría aceptar que uno es esclavo consiente de las circunstancias, y no tiene libertad alguna de decidir, inventándose así una ilusión de voluntad y libre albedrío para hacer toda esta esclavitud más soportable.

De acuerdo, yo era como usted. Por ello le voy a contar mi historia. Pero no la historia de toda mi vida, sino la parte que merece ser contada. La parte que debe ser contada.

No soy un buen narrador, nunca lo fui. No sirvo para contar en detalle, ni para describir situaciones o sentimientos abstractos con metáforas o analogías. Cuando tengo que contar algo voy directo al grano y cuento el mensaje final sin vueltas, ni rodeos, ni decoraciones. Mi función es otra, y no interesa en lo que estoy a punto de relatarle. Porque lo importante en lo que le voy a contar se trata del mensaje, y no del contexto ni de la situación. Además, pronto entenderá que todo ocurrirá, como deba ocurrir. Y sólo así.

Unos días atrás mi mejor amigo, cuyo nombre no importa, me habló de un hombre. Mi amigo sabía que yo no era una persona fácil de sorprender, dada mi innata condición de escéptico, así que se las ingenió para encender en mí una pequeña llama de intriga. Básicamente me contó que cualquier persona que hablara con este hombre no volvería a ser la misma jamás. De inmediato me vinieron a la mente imágenes de curanderos, adivinos, brujos, y un sinfín de farsantes; pero sin embargo era sábado y, sin nada mejor que hacer, accedí a acompañarlo en busca de esta “asombrosa” persona –como él solía llamarlo-.

Él viaje en auto fue aceptable. Avanzamos durante tres horas por una carretera alpina y más tarde por entre un bosque de pinos verdes. Con cuatro horas de viaje en total llegamos al fin a la cabaña del hombre misterioso; un lugar pintoresco por cierto.

Atendió nuestro llamado vespertino una mujer mayor que habló con mi amigo. Éste me informó que podíamos pasar de a uno por vez a conversar con Grant. No necesité insistir para que mi compañero pasara primero cargado de ansias. La señora me invitó entonces a esperar en la sala junto al hogar. Cabe aclarar que el sitio no se parecía en nada a un establecimiento espiritista ni nada por el estilo. Más bien me resultó muy acogedor y familiar.

En mi quinta galleta de chocolate –a un promedio de diez minutos por galleta-, mi amigo salió de la habitación sin más preámbulo. Caminó hacia mí a modo de zombi, con los brazos colgando, y se sentó a mi lado en el sofá. Lo miré sarcásticamente y vi sus ojos… bueno, un buen narrador podría describirlos mejor, pero yo me limitaré a decir que nunca he visto a una persona con esa mirada. No era decepción, ni miedo, ni felicidad, ni angustia; simplemente, eran esos ojos. La curiosidad en mí ahora era muy real.

-Ahora puede pasar usted si así lo desea, muchachito –habló el hombre barbiblanco desde la puerta de la habitación. El tal Grant, presumí. Tragué saliva, levanté el mentón, y avancé hacia él.
-La cena estará lista en media hora, querido –le habló ahora la agradable anfitriona desde la cocina.
-Bien, mi amor. Sólo nos demoraremos veintitrés minutos –respondió Grant apaciblemente, mientras me invitaba a pasar a su despacho. Levanté una ceja, y entré con media sonrisa.

Un estudio muy elegante, quizá parecido al de un sicólogo, pero no al de un brujo. Grant se acercó al ventanal del fondo con vista a las montañas nevadas, y yo miré el lujoso reloj de péndulo que marcaba las ocho en punto. Seguí mirando alrededor, y al no recibir señales de diálogo, tosí apropiadamente.


-Bueno muchachito, verá usted, a pesar de que entiendo todo lo que sucederá de aquí en adelante, usted no. Así que actuaré conforme a la situación –comenzó Grant.

-¿Disculpe? ¿Qué es lo que entiende?

-Todo lo que está por ocurrir. Simplemente lo sé.

-¿A sí? Pues entonces lo felicito, señor ¿Y siempre sabe lo que va a pasar o sólo cuando consulta en su bola mágica? –mi sarcasmo a veces resultaba demasiado ofensivo, pero no podía evitarlo ante tal muestra de estupidez.

-Todo el tiempo. Es algo con lo que nací. No es más que… ¿cómo decirlo? Un gran poder de cálculo –y se sentó en un cómodo sillón negro –Siéntese por favor –sin poder quitar mi sonrisa irónica le correspondí.

-Ya veo. Entonces se le debe dar muy bien con la lotería –agregué.

-Así es ¿Cómo piensa qué pagué todo esto? –en ese momento me descolocó, ya que no noté ni la más mínima señal de broma de su parte. El hombre parecía hablar en serio, y a decir verdad yo no tenía idea de quién era como para refutarle algo así. Quité mi sonrisa y me propuse entonces a probarlo para terminar con esa payasada y salir de ahí.

-De acuerdo. Sin ofender, Grant, voy a seguirle el juego unos minutos así acabamos con esta patraña. Verá usted, no soy una persona creyente, ni mucho menos, así que si me va a hablar sobre religión, espiritismo, o cosas paranormales, por favor ahórrese su tiempo.

-Para nada jovencito. De hecho, soy ateo. Todo esto es un mero hecho científico, naturaleza pura –otro punto para él, volvió a sorprenderme. Alguien que me habla de ciencia tiene mi atención.

-Bien. Entonces… ¿usted puede ver el futuro?

-No exactamente. Mejor dicho, puedo calcularlo.

-¿Calcularlo? ¿Cómo es eso?

-Veamos. La verdad es que el futuro no existe. Es sólo un concepto, una presunción de lo que ocurrirá. El único tiempo verdadero es el presente. Bueno, yo puedo predecir o, adivinar si quieres, lo que ocurrirá con una certeza absoluta.

-¿Y cómo es posible tal cosa?

-No es tan complicado, las personas lo hacen todo el tiempo. Las decisiones que toma la gente siempre se basan en un presunto resultado futuro, en general, acertado. Por ejemplo, cuando tiene sed presume que beber agua le saciará, porque así lo tiene entendido. Entonces supone nuevamente que girar el grifo permitirá que el agua fluya, y por lo general, así sucede. Así que podríamos decir que usted está prediciendo el fututo ¿No?

-Sí, en cierto modo…

-Lo mismo hago yo, pero a gran escala. Digamos que a una escala… universal.

-Un momento, un momento ¿Universal ha dicho?

-Así es. Preste atención en lo que voy a decirte a continuación porque no será fácil de asumir o digerir. Y a pesar de que ya sé cuál será su reacción, quiero dejarle que la descubra por usted mismo. Por lo general, en este momento la gente que viene a visitarme decide abandonar la charla, tal vez por miedo, tal vez porque me creen loco. Pero lo cierto es que la mayoría se va porque no logra comprender la magnitud de mi capacidad, y lo cree imposible o descabellado. Es que la mente humana es tan limitada, hijo…

-¡Bueno Grant! Sin más rodeos –lo apresuré ya que los nervios me carcomían.

-Ok, ok. Como te dije antes, yo no adivino el fututo, solamente lo calculo como lo hacen todos, pero a mayor amplitud. En pocas palabras, puedo predecir la reacción de cada átomo del universo, desde su origen, hasta la eternidad, o al menos hasta donde me anime a observar.

-¿Y hasta dónde se animó?

-Bueno, miré mil años en el futuro, y vi muchas máquinas. Miré tres mil años, y no encontré vida alguna en nuestro mundo. Me horroricé tanto que me prometí no calcular más un tiempo tan alejado en la Tierra.

-A ver… si esto que me dice es verdad, entonces no sólo puede ver hacia el futuro, sino hacia el pasado, y sin libros de historia…

-Exactamente, y no sólo hacia el pasado de la Tierra, sino hacia el primer momento del universo, y antes incluso.

-¿Antes? Imposible.

-No tanto.

-Pero…

-No es difícil. El universo se está expandiendo es cierto, pero también es cierto que se expande cada vez menos. Llegará un punto en que comenzará entonces a contraerse, hasta llegar nuevamente a la unificación absoluta. En ese preciso momento, explota y todo comienza de nuevo, exactamente igual que antes, y que después. Así lo hace, y así lo hizo siempre.

-¿O sea que la historia del universo se repite una y otra vez?

-Por toda la eternidad, muchacho.

-¿Cuánto demora en completarse un ciclo de expansión y contracción total?

-Alrededor de quinientos mil billones de años.

-¡Ufff! Son muchos ceros.

-Hay más granos de arenas en las playas de nuestro planeta. Ni hablar de átomos o partículas subatómicas –dijo y sonrió. Eché un vistazo al reloj y marcaba las ocho y cuarto, entonces volví a la realidad.

-Bueno, Grant. Debo admitir que estoy fascinado con su historia, es muy original. Pero lamento informarle que yo también soy un humano muy limitado y me rehúso a aceptar que sea verdad. Apuesto a que ya había predicho esta reacción ¿No es así?

-Por supuesto. Pero también sé que está a punto de desafiarme definitivamente, y de que al ver los resultados, sus ojos brillarán de maravilla.

-Y no se equivoca. Hagamos algo simple, he notado el dado sobre su escritorio. Si no me equivoco usted será capaz de “calcular” cada tirada.

-Correcto ¿se atreve? –me desafió ofreciéndome el dado.

-Ni que lo diga. Aquí vamos…

Considero oportuno en este momento hacer una pausa en el relato del diálogo, para realizar algunas acotaciones sobre la tirada de dados y demás reflexiones posteriores. Supongo que a mi amigo le hubieran bastado cinco o seis tiradas para sorprenderse. Pero mi negación y escepticismo requirieron ochenta y dos tiradas consecutivas para maravillarme. Y no sólo eso. Luego pensé en que debía haber una trampa en el dado, así que siguieron treinta y tres voladas de una moneda que yo mismo llevaba. De más está decir que acertó cada una de ellas.

Teóricamente, Grant podía calcular la reacción física lógica de cada átomo, y con ello predecir la posición final de un objeto, o de lo que sea. El clásico “causa-efecto” del que tantos hablan, pero a un nivel, asombroso, increíble. Con un puñado de información inicial, como lo es una habitación, podía reconstruir toda la historia del universo, ya que según él, es cíclica. Incluso aseguraba poder hacerlo con las decisiones y el comportamiento humano, ya que alegaba no son más que reacciones eléctricas cerebrales. Escalofriante.

Si todo esto era verdad, mil millones de preguntas me acosarían y no bastaría el resto de mi vida para poder preguntarle y calmarme. Así que me pregunté si quería seguir con todo eso, o marcharme a casa para continuar creyendo que las cosas ocurrían por pura casualidad, y no por pura causalidad…

-¿Y el libre albedrío? ¿Dónde queda la voluntad humana? ¿El poder de decisión? Si lo que dice es verdad, todo ya está dicho, las cosas ocurrirán de una manera indefectiblemente.

-¿Y acaso no es esa la realidad, joven? ¿Acaso las cosas no ocurren de una sola manera indefectiblemente?

-Sí pero me gusta pensar que es porque yo lo decido así.

-Adelante entonces. Disfrútalo muchachito. La voluntad de decisión no es más que una ilusión, amigo mío. Una ilusión de que actuamos porque así lo queremos, y no porque así lo haríamos de cualquier forma. Estamos obligados a reaccionar todo el tiempo, segundo tras segundo. Y a pesar de que pensemos que somos libres para elegir cuál será nuestro próximo movimiento, en realidad sólo estamos reaccionando ante impulsos externos, según nuestra personalidad y nuestras mentes, y de la única forma que podemos. Así lo hacemos desde que nacemos hasta el último día de nuestras vidas, así lo hacen todos los seres vivos. Y así lo siguen haciendo nuestros átomos al morir, nuestra materia continúa transformándose hacia un próximo paso.

-Un momento… -quise interrumpir pero no hubo caso, Grant estaba entusiasmado y continuó.

-Pero nosotros tenemos conciencia, por ello necesitamos creer. El ser humano necesita creer en algo. Y por sobre todas las cosas, necesita creer que no es sólo una serie de reacciones lógicas y predecibles, y que vive por inercia. Que resulte muy complejo calcular el cómo reaccionará una persona durante cada instante de su vida, no significa que no sea posible. Sé que es feo todo esto, pero no es más que la naturaleza. Recuerda, nuestras mentes se encuentran muy limitadas para entender ciertas cosas.

-Ufff… Me estoy volviendo loco. No puedo creer que cada pestañear, cada palabra que pronuncio, cada bocanada de aire que tomo, ya está todo calculado.

-Lamentablemente, es así muchacho. Pero no debes amargarte por ello. Piensa en positivo, utiliza este nuevo conocimiento que tienes para mejorar tu vida. Todo sucederá de la única, exacta, y perfecta manera, en que deba suceder.

-¿De qué me habla? ¿Qué sentido tiene que me esfuerce si todo ocurrirá de igual manera?

-No es tan simple. También tenemos sentimientos y necesidades humanas. Tenemos sueños e ilusiones, y esperanzas. No tiene importancia que la vida sea un viaje sin opciones reales, creámonos que sí las hay, y que somos nosotros quienes decidimos qué hacer en cada momento. Disfrutemos de las cosas que nos hacen sentir bien, y cuando algo sale mal, echémosle la culpa a la causalidad que no dejó que las cosas salieran de otra manera. No te arrepientas nunca de nada, porque no hubo manera de hacerlo diferente. Pero sobre todas las cosas, maravíllate al descubrir lo que te va tocando en cada instante de vida. Para eso estamos. Por más que ya todo esté dicho y escrito, aprovecha que aún no lo sabes y disfruta al descubrirlo. No pierdas el tiempo en sufrir por pequeñeces como el dinero, y sufre sólo por amor, que es lo que en verdad vale la pena…

El viejo continuaba hablando y sus palabras me dejaban cada vez más atónito. Si en ese momento me mirara al espejo, hallaría la misma mirada de mi amigo. Cuando acabó, un par de minutos después, todas mis dudas se habían esfumado. Ya no me interesaba saber más nada sobre el universo, o sobre el futuro o el pasado de nadie, ni tampoco sobre las paradojas que causaría el mirar al futuro o cómo se sentía Grant al hacerlo. Solamente quería salir a mirar la puesta del sol, y a respirar aire fresco para despejar mi cabeza. Entonces miré el reloj una vez más al levantarme. Marcaba las ocho y veintitrés.

Salimos de la habitación y mi compañero ayudaba a la señora de Grant a preparar la mesa. Esa noche cenamos los cuatro casi en silencio, disfrutando de algo que acabábamos de recibir, y aún lo saboreábamos.

Emprendimos el viaje de regreso a la madrugada. Ahora el bosque y las montañas me parecieron mucho más hermosos que nunca. Bajé la ventanilla y me limité a disfrutar, descubriendo la sensación que el aire fresco me causaba al pellizcar mi cara. Ya no tenía sentido preocuparme por nada; después de todo, como dijo Grant: “Todo sucederá de la única, exacta, y perfecta manera, en que deba suceder”.

Miré hacia el cielo y murmuré: “Vida, sorpréndeme”.


 

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Comentarios:

Escrito por: animalson       12/05/08 05:50
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Estoy de acuerdo con vos Claudio, en toda la primer parte (excepto lo de Cristo). Yo no intento encontrar una fórmula para la felicidad, ni saber la manera de hacer las cosas. También actúo de acuerdo a lo que me hace bien o mal, bien simple. Lo que sí me gusta es tener mis "porques" de las cosas, y es un buen ejercicio para la mente. Respondiendo a tu primera pregunta: a mi sí me importa tratar de entender lo que pasa.

Mira, según tu perfil soy sólo un par de años mayor que vos. La diferencia es que, cuando yo tenía tu edad (aunque sea poquito tiempo) también había entrado en un punto en el que creía que no tenía más sentido indagar sobre ciertos temas "profundos" de la vida y las emociones porque no cambiaría nada. Hoy me doy cuenta de que eso sería muy fácil y de que me falta apredner muuuucho y me resta muuuucha experiencia por vivir (cosa que antes no creía). Y tengo ganas.

Saludos y gracias por pasar.
Escrito por: lesther_liebich       11/05/08 22:44
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Ahghghg

¿A quien le importa?
Comer y hacer el amor sigue siendo rico igual
La gente muere de un balazo igual
Y todos los días saldrá el sol por el mismo lugar.
El humano no vive en promedio más de 100 años
Se es más feliz cuando se ríe más
Y el bien es amar
El mal es dañar

Cristo es el camino

Y otras cosas más.

Por años me machaque la cabeza con voladas de Filósofos que ya no voy a mencionar. Ahora me machaco la cabeza estudiando Psicología en la Universidad y tengo una visión bastante distinta a la de tu texto.

Si quieres discutirla, cosa que no haré aquí, por flojera

Mi correo es: lost_in_a_boiler@hotmail.com

Podemos divagar sobre esto y otras cosas del mundo de las ideas.

Si no quieres, da igual.
Escrito por: animalson       07/04/08 05:03
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Sólo paso para agradecer su tiempo y comentarios. Pero para afinar mi puntería en ésta respuesta deberé leer por segunda vez y con más atención sobre sus ideas, Daanroo. Para que me quede del todo claro. Sin dudas lo haré.

Hasta entonces, y gracias por pasar. Un abrazo.
Escrito por: Daanroo       06/04/08 23:25
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Jajajajaj, lo siento a lo mejor soy demasiado poco seria para ver la vida de esa manera, si yo tuviera en este momento la oportunidad y el reto que es enfrentarse frente al espejo mismo "de allá arriba, donde todo lo pueden", lo único que me saldría de los labios sería...

"Jódete, esta es mi vida, tú te desquitaste mirandote al espejo de una sarta de imbeciles que intentaron clavarte en la cruz, cuando todos sabían que ya habías muerto"

A lo mejor es redundar en que tengo pase directo al infierno, porque yo misma me empeño en verlo de esa manera, aunque lleve encima enaguas largas, una zoga y en las manos una talega de un peso....

Ofertivamente, o sorpresivamente, mi idioma no es tan puro como sería decir: " pssssssss, que risa, otro que me endilga que voy a morirme cuando lo manden", si ya lo sé, para que me lo repiten, digo, al menos, denme chance de seguirle pintando al diablo dos cuernos más, una cola de colores y una estela de fuego sobre mi cuerpo, total, de todas manera voy ardiendo ya desde ahora en ella, porque no sacarle entonces el jugo...

Palabras de vida...

"Vida, sorpréndeme", bah.... a estas alturas y bajo este texto ni siquiera la vida existe...


.-.-.-.-.
Cosas Sir, cosas...
jijiji
Escrito por: animalson       15/03/08 01:50
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Hola Alfredo. Muchas gracias por pasar y dejar tu idea acuñada.
Me parece maravilloso que las personas tengan sus propias ideas del porque de las cosas; considero que es un ejercicio muy enriquecedor en todo sentido, y demuestra todo el tiempo lo inquietos que somos, y que no nos conformamos así porque sí con los estándares estipulados. Esa curiosidad sana, esa necesidad de saber y cruzar barreras.

Gracias de nuevo por pasar. Saludos.
Escrito por: CaribeOro       14/03/08 02:16
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Hoy es el día de leer cosas extremadamente buenas, me refiero a esto que acabo de leer y un poema de agonia, lo único malo es que me chocaron el carro, pero eso es material y se arregla.
Amigo aún desde tu posición digamos no muy crédula, pues no comparto los terminos absolutos, has llevado el relato de una manera que es imposible sustraerse al interés y expones cosas que no solo comparto sino que son parte de mi fílosofia espiritual y por ende de vida, si veo un matiz de magia en el relato, pero por parte del tal Grant, me refiero a una magia de efecto.
No abundaré sobre mis conceptos y trataré de no contradecir otros, pero si trato de atenerme al ahora como lo único real, puesto que pienso que los estados son una falacia, pues lo acontecido, lo que acontece y lo que está por acontecer coexisten simplemente, nuestra densidad solo nos deja percibir el ahora tal como lo conocemos. Bien existe un plan o propósito que ha de llevarse a afecto y ahí coincido con aquello que no podemos variar, pero dentro de ese plan tenemos ciertas determinaciones, repito no creo en el absolutismo, debemos tener presente que vivimos en un mundo de apariencias.
Finalmente no me queda otra que felicitarte por lo gran escritor que eres y dejarte mi abrazo fraternal.
Escrito por: animalson       13/03/08 20:20
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Hola Madelen. Gracias por pasar. Me alegra que hayas podido rescatar algo del texto. En cuanto a lo de "sorprender", no es siempre el efecto que pretendo causar, así que esta muy bien.

Un abrazo.
Escrito por: Madelen       13/03/08 06:11
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Una buena historia, una mezcla de conceptos relacionados de tal manera que forman un todo a manera de teoria metáfisica sobre el destino, el hombre, y un sin fin de porques que quedan implicitos en el tema..
De todos modos, como estaba previsto vaya a saber por quien,no me sorprendio.
Un abrazo.
Escrito por: animalson       12/03/08 22:52
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Hola Satelite. Gracias por andar. Me alegra te haya gustado la idea. Prometo pasar pronto y leerte. Un abrazo.

Gracias Rey Momo. Un verdadero placer tenerlo aún por estos rumbos borrosos. Yo no hago más que cuestionarme todo y tratar de aplicar sentido común para saciar mi curiosidad. Puedo errar seguramente, pero me divierto mucho escribiendo, así que sigo. Y mucho mejor es cuando encuentro a alguien que le interese. Un gusto.

Victor. Un honor, como cada vez. No tengo más que agredecer toda la primer parte de tu apreciación, ya que me demostrás tu interés real y sinceridad sobre todo. Un excelente análisis sin brechas.

Y con respecto a lo último ¿Qué más decir? Ya lo cambié, y gracias por mencionarlo.

Saludos a todos. Hasta pronto.
Escrito por: VictorHugo       12/03/08 21:25
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Después de una primera lectura sólo se me ocurre una palabra para describir mi impresión, que es la primera que viene a mi mente: ABASALLANTE. Siento como si me hubiera pasado un tren por encima.

Ahora, después de releer el cuento, pasada la sorpresa inicial, puedo decir algo más.
Para empezar y haciendo una intertextualidad con tu propia obra, comienzo a notar ciertos tópicos que se repiten. El primero es el de la "experiencia mística", que viven los personajes, una especie de epifanía donde se revela una verdad universal. "Cualquier persona que hablara con este hombre no volvería a ser la misma jamás", nos dice el narrador que fue la mecha para intrigarlo, al igual que en "El Test...", donde el tal Tom ha escrito algo que hace que cualquier persona que lo lea no será el mismo después -o algo así-. El segundo tópico es el "conocimiento", al igualque Tom, quien había demostrado ser un genio, de lo que se desprende que parte de su poder proviene de su conocimiento,y Grant, a su vez, posee un poder, un saber que incluso teme utilizar. El tercero y último,y tal vez más metafísico, es cierta mirada de la humanidad. En "Humanos" se juega con cierta cantidad de fichas, pero uno puede disponer de ellas como le parece -¿libre albedrío?- pero nosotros, los humanos, sólo podemos jugar una vez.

Como siempre, animalson, una prosa deslumbrante, aún cuando esa voz nos dice "No soy un buen narrador...". Y previo a eso hay una apelación al lector, ubicandolo en el mismo papel de escéptico. Bien. Me pareció todo un logro usar la Teoría de la recesión del universo como argumento para reforzar la idea de que todo está escrito, de que se repite invariablemente. Aunque esa teoría haya sido refutada hace tiempo. El relato llega a un nivel máximo de tensión cuando Grant casi explota en una verborragia explicativa, donde nos habla a nosotros, ahí,dentro de esa habitación. Para luego, casi al final, bajar en esa parca cena. Gran logro.
Y por último, ese final, hay que decirlo amigo, es sublime.

Te dejo algunas observaciones, por si te son útiles:

-"En mi quinta galleta de chocolate –a un promedio de diez minutos por galleta-", tengo algunos problemas con esta frase. Es genial que hayas establecido una relación de equivalencia entre el número de galletas y el tiempo. Pero ¿diez minutos por galleta? Se me hace mucho.

- La sesión duraría 23 minutos. Él entra ocho en punto. Ocho y cuarto sigue algo de diálogo y luego arroja 82 veces un dado y 33 veces una moneda. Teniendo en cuenta que para ocho y 23 faltaban ocho minutos, se me hace que lo que sigue duró un poco más.

Por supuesto que esto es solo un detalle sin importancia, por lo demás el texto me pareció genial, amigo.

Nos leemos.
Online
Escrito por: Momo       07/03/08 19:41
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“Unos días atrás mi mejor amigo, cuyo nombre no importa, me habló de un hombre”… ¡Ya lo creo que eres un buen narrador!... … En 23 minutos tu personaje sale con una idea muy valiosa del sitio donde tú le has metido y tú en 23 años (creo que no es casualidad) has llegado a algo a lo que otros hemos tardado mucho más en llegar. Sobre todo me refiero a eso de que reaccionamos según nuestras mentes y de la única forma que podemos o sabemos. Creo que, en cuanto a lo demás, habría mucho que discutir. Un abrazo Animalson. Chares
Escrito por: satelite       07/03/08 17:32
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ah, no es "destino", sino "D-D-I-D", si es que te interesa
Escrito por: satelite       07/03/08 17:26
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loco, me sacaste una idea exacta de la cabeza... si querés después pasate por un par de textos míos ("destino", "dominó", "nebulosas"). Me pondría a contarte la locura que generó hace un par de años ese pensamiento en mi cabeza, pero ya debés tener una idea... muy buen texto, y bueno el modo de meterlo al texto...
Escrito por: animalson       07/03/08 06:47
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Gracias a todos.

Siendo uno de mis textos más reflexivos, y buscando como siempre entretenerme y entretener. Ésta es mi idea personal del llamado "Destino". Una vez pensé que no tenía sentido que el supuesto destino ya estuviera escrito y que cada uno hacía con su existir lo que mejor le pareciera, pero hoy pienso que es así y que cada suspiro ya está planeado ¿Por qué no verlo al revés? me dije. Pienso que no somos más que "Consecuencias conscientes" del origen del universo.

Gracias Lore, en verdad trascendental tu comentario. Me da gusto que hayas disfrutado con el texto. Captar tu atención y hacerte reflexionar es un gran honor para mí.

Oscar, debo admitir que ya me espero con ansia tus comentarios infaltables. Están cargados de emoción y reflexión personal, que me dejan conocerte cada vez más como individuo y excelente soñador. Y en el caso de que efectivamente sea Satanás, al menos tengo el infierno asegurado ¿No? Espero pasarla bien. Gracias amigo Jaime.

Un abrazo grande también Gabriela por andar por aquí. Un gusto.

PieGrande. Un honor tenerlo aquí gran narrador. Sinceramente sólo pretendí contar la idea a manera de relato, o más bien, diálogo. El argumento no era mi principal preocupación a la hora de ensamblar este relato, ya que como dice en el mismo "...lo importante en lo que le voy a contar se trata del mensaje, y no del contexto ni de la situación...". Así que acepto que el final haya quedado un poco flojo. Pero sí, efectivamente ésta es mi única respuesta planeada por el cosmos en su primer momento, a tu único comentario posible planeado por la madre naturaleza en el Big-Bang ¿Qué te parece?
Gracias por pasarte.

Y gracias también Marsal. Me fascinó la idea de la energía cíclica y la mutación hacia la materia infinita. Totalmente de acuerdo.

Un gran abrazo a todos. Hasta pronto.
Escrito por: marsal       07/03/08 03:17
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ANIMALSON,

Dicen que el tiempo hizo alguan vez una apuesta con la vida, a ver en al eternidad quien de ellas más perduraria; y adivina quien venció ?
Después de muchos, muchos, muchos años luuuuuuuuuuuz....
Se dieron cuenta que ninguna venceria, pues las dos tienen algo en común
son solo una simple y elemental cosa, son inequivocamente ENERGIA CICLICA QUE EN TODOS LOS PROCESOS SE TRANSFORMAN Y TRAMSMUTAN DE MANERA INFINITA.....

Atrapante Relato, le mensaje llega....

A. MARSAL....
Escrito por: Piegrande2       07/03/08 02:25
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Atrapante relato e interesante temática pero (siempre hay un pero) me defraudó el final. Esperaba una vuelta de tuerca que torciera el argumento...de todos modos, no te enojes, amigo, por este comentario ya que no estaba previsto de antemano...no podía escribirlo de otra manera ;)

Saludos!
Escrito por: egabrielamj       06/03/08 14:13
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mmmmm, muy interesante mi amigo; realmente me dejaste en que pensar !
Saludos sinceros y gracias por compartinos este escrito.
Escrito por: Oscarhugo       05/03/08 18:38
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¡Ay Dios mío! ¡Apártate Satanás! ¡Va de retro, Satán! Flautas, no soy católico, supongo que eso dirían, menos Testigo de Jehová, que son harto cerraditos con la gracia de Dios. Simplemente soy creyente en un ser superior, me atengo a más o menos a sus mandamientos y confío en Él, porque todavía estoy en esta vida "dando jugo". Claro está, siempre que no esté haciendo lo que ya está por suceder, por ejemplo son las 14.08 horas, y llegue mi Jefa y con dulce voz me grite"¡A almorzar, hasta qué hora te espero que salgas de la porquería de computador", lo que haría tambalear mi fe.
Creo, bien claro, creo comprenderte en esta historia tan bien hilvanada, muy bien narrada, etc ., basándome en lo que ha ocurrido, ocurre y ocurrirá en todo lo que alcance a vislumbrar y ver. Si no me equivoco en el gran árbol que me da la fresca sombra en este caluroso verano, llegarán los pájaros a trinar tan fuerte que agradezco a los gatos vagos que los espanten; va a llegar un cliente y me va interrumpir, ¡Qué diablos le vamos hacer, me monté en caballo bronco y tengo que aguantarme!. Pregunta¿Acaso, si mando al diablo todo en este momento, tratando de hacer mi voluntad con el libre albedrío, TODO YA ESTÁ CALCULADO? La verdad es que vivo tan cómodamente que continuáre igual; una buena pensión que me permite botarme a flojo y no trabajar en mi taller, pero subsiste el temor a volverme a enfermar de depresión, mejor continúo divirtiéndome con los cerrojos y llaves. ¿Estaba previsto que haya mandado a la punta del cerro el buen trabajo que tenía y me acogiera a jubilación a los 46 años de edad? Claro, pienso inmediatamente, no tendría el placer de estar escribiendo filosofía de la antigüedad y que me parece vislumbrar la verdad en la entrada de la caverna. Compadre, Animalson, ¿No serás una fantasía mía? ¿O el Diablo, el gran mentiroso, que trata de descarriarme? En cualquier caso este ejercicio me aleja del temido alzaimer (en castellano) al hacer funcionar mis neuronas, lo que te agradezco, pero ...... me acerca peligrosamente al psiquiátrico. ¡¡Qué dilema, Dios mío!! Sabes, mejor voy en cuanto pueda donde mi pastor y le digo que hay un tal Animalson en Escribeya, cual lobo rapaz llevándose a esta humilde y desprevenida ovejita; seguro que el pastor te agarra a palos con su báculo.
Viejo amigo, de 23 años, un genio, ateo, pero ¡¡Utas qué eres simpático e inteligente! Y además me entretienes con ideas que me gusta explorar. Felicitaciones, te pasaste. A propósito, no es por nada, pero ¿Dónde puedo encontrar a Grant?
Escrito por: lorebl       05/03/08 16:57
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Creo que ese atributo que precisamente nos hace humanos es no abandonar la ilusión de decidir cómo asumir la vida o enfrentarnos a unas circunstancias que nos fueron dadas y difícilmente son modificables. El futuro sólo existe como concepto, personalmente siempre he creído que nos movemos en distintos planos de modo simultáneo y cada cosa que hacemos ahora, tiene influencia tanto en el antes como en el después...En esa escala universal podemos comprender por qué suceden unas cosas y cómo van a darse otras, pero si nos mantuviérmos en ella esto de vivir no tendría tanto sentido. El papel de Grant sin duda es despertar nuestra conciencia hacia la Verdad más maravillosa de cómo funciona el cosmos en sí.

Tu historia captó toda mi atención, me pone a descubrir qué emociones pueden estar detrás de todo esto, no creas, aunque relatando de esa manera magistral nos transportas a unos hechos puntuales, para mí hay un algo que te suscita darlos a conocer, ahí está la magia...También noto que el poder de Grant lo abarca todo porque no concibe el tiempo de manera lineal y es muy posible que esté en lo cierto...lo presiento como una especie de dios que ya ha vivido ese proceso de creación y destrucción continua del universo, y entonces es capaz de asimilarlo de una manera omniabarcante que muchos no han logrado o no se interesan por ello; para él no debe ser posible el olvido.

La clave quizás está en creer y luego crear, contemplando cada evento o comportamiento como un producto de la energía...los objetos como energía materializada, entre un juego inevitable de causas y efectos. Me despiertas muchas reflexiones; tu función sin duda aquí como narrador y en el mundo, es muy trascendental...Ya con tus mensajes me sorprendes, son muy elevados.

Un abrazo grande, infinito.
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