Las personas que conozco
Mis queridos amigos:
Cada vez que veo a mi alrededor, viendo a las personas que comparten conmigo la labor docente, no puedo entender, no me puedo explicar porque tengo que darme de cara a la realidad. Lo mezquino, lo negativo, lo complicado, todo en un solo grupo y desde que me inicie en este medio, tuve la impresión que sería solo de un grupo de aquel en cual me inicié y erróneamente busque otros entornos y cambié una y otra vez de escuela, todo para seguir dandome de trastazos pues para mi, ser maestra es toda una inspiración, tal vez una pasión, románticamente vocacional, inspirada en las miradas inocentes de los chiquillos que me rodean.
Mi decepciona lo que veo, a veces me desalienta y otras me veo en la necesidad de continuar para evitar la influencia poco positiva que otros ofrecen a estos chicos que confían en nosotros.
Tengo tantas ansias de cambio y creo que solo siendo consecuente podré conseguirlo. Cuando algun estudiante recuerde en mi quehacer lo importante que puede ser. En fin, hoy tengo un gran peso en mi corazón, pero sé que al decirlo lavo mis heridas, las restaño con la sensación de la compañía silenciosa de quienes acompañan en este lugar. Gracias por leerme, por compartir y sentir que es un hermoso consuelo el escribir aqui.
Beatricita: Primeramente quiero felicitarla. por esa entrega que tiene a su vocacion y sobre todo pues a sus alumnos, quiero decirle que tengo dos hijos con los cuales en el transcurso de su estudio en la educacion primaria nos hemos topado con maestros excelentes, que al igual que usted ponen todo su empeño en lograr que los niños adquieran los conocimientos que como maestros tienen el deber de impartir, desgraciadamente tambien nos hemos topado con personas que no tienen ni siquiera los conocimientos necesarios para estar en ese lugar, mucho menos vocacion y lo digo por mi experiencia propia ya que yo misma comprobe este hecho, al menos con uno de ellos, tube que resignarme a aceptar que muchas veces el compadrasgo o no se que influencias lleven a estas personas a estar en donde estan, por eso luche contra viento y marea, para que a pesar de ello, mis hijos salieran adelante, es por esto que he vivido que una vez mas la felicito asi como he felicitado a los que si son de verdad maestros tanto en conocimiento como en vocacion.
El ser maestra, ya de por si es un mérito, el enseñar a esos niños que van a las escuelas a veces hasta sin comer en el caso de escuelas periféricas de cualquier ciudad, entristece a cualquiera, pero quizá sea la única educación que reciban, muchas veces en la casa apenas saben leer o escribir, qué pueden enseñar esos padres? Y es allí donde entran los maestros, yo hubiera querido serlo, pero la vida a veces nos lleva por caminos inesperados y ya lo ves, tuve que educar a cuatro hijos y no me arrepiento.
Quienes en algún momento hemos tenido la situación docente entre nuestras actividdes entedemos a la perfección tu anhelo, tu mística de servicio y lo impotente, lo frustante que puede ser en ocasiones, el hecho de que todo siga igual; a pesar de que uno brinda lo mejor de sí. Solo queda como recompensa el ver que uno o dos (en realidad muy pocos) de aquellos chicos, que estuvieron bajo nuestra asignatura consigue ir en búsqueda de un futuro mejor. Y que gran placer sientes cuando los encuentras a punto de ser unas personas muy productivas y hombres y mujeres de bien. Un saludo desde México, Capital.
Beatricita, tú lo dices, sólo siendo consecuente conseguirás lo que tanto buscas, "el cambio" no sólo en tí, en tus alumnos, en tu entorno, en tu familia y porsupuesto en nuestra sociedad y en nuestro país, de una cultura ancestral tan grande y hermosa.
Un abrazo y un beso, querida compatriota, persevera en tus ansias y tus sueños.
Que Dios te bendiga maestra poeta.