Yo también estoy contigo en tu dolor por la perdida de tu hijita amiga, por mi parte decirte que hice lo posible y lo imposible por sacarla de ese mundo sin salida y que odio con todo mi corazón, a pesar de todo mi esfuerzo fue estéril y solo me queda el convencimiento de que hice lo correcto como padre, nada mas amiga, decirte que te agradezco mucho que compartas estas vivencias mías y saber algo de ti, un beso y un gran abrazo CONEC
Conec, estoy leyendo este capítulo y que dolor sentí en mi corazón al saber todo lo que ha sufrido tu hija. Admiro tu apoyo de padre que le das a tu hija. Donde plasmas el gran amor y el gran corazón que tienes. Estoy contigo, en este espacio de tu vida y siento mucho dolor... un abrazo cariñoso.
Pues si amigo, la vida no es fácil y estamos condenados a sufrir, si te mueres tu ante que tu familia te fastidias que te has muerto, y si no te mueres también, porque vas a sufrir mucho viendo como tus seres queridos se te van, y yo me pregunto, donde esta le felicidad? en ninguna parte, a este mundo hemos venido a sufrir, pero es lo que hay y lo hemos de asimilar.
En cuanto a nuestras experiencias por los muchos años vividos, aquí en España tenemos un refrán que dice, sabe mas el diablo por viejo que por diablo, y creo que es bien acertado, respecto a tu hija esperemos su madurez para saber el camino correcto a seguir, lo que es bueno y lo que no es tan bueno, pero todos estos conocimientos se adquieren con los años, no obstante paquita no supo elegir el camino correcto y lo pago con su propia vida, también te doy un abrazo Jaime
Ah, mi amigo Conec, cuando uno tiene la edad que ya tenemos, vemos tantas desgracias en familias que están viviendo felices, que de la noche a la mañana vemos muertos por accidentes, enfermedades catastróficas, etc. Nunca sabemos cuándo nos tocará a nosotros; increíblemente cuando se está pasando por años de cierta tranquilidad, surgen la desgracia, latente en tu familia por la pareja de Paquita. Los hijos se ciegan con lo que creen amor, en contraste con nosotros los viejos que ya hemos visto la historia repetida; el Señor me libre, pero mi pequeña de 18 años dice saberlas todas, que soy exagerado, le digo que sólo espero que al primer porrazo que le dé la vida su inteligencia la haga entender y rectifique su actitud. Terrible parte final de este capítulo, da mucho que pensar; casi creo la superstición que reír demasiado hoy, trae lágrimas mañana. Te abraza tu amigo Jaime.