Wooooow que excelente texto, me hizo recordar tantas cosas. Verdaderamente todo fuera diferente si todos nos respetamos y tratáramos con igualdad. ¡Te felicito!
Qué hermoso María, cuanta falta le hace a nuestro mundo el aprender a vivir sin prejuicio de ninguna clase!!!
Maravilloso. Un texto como para pensar, reflexionar.
Es de personas evolucionadas pensar que todos somos exactamente iguales.
Como decían los antiguos Mayas: "Yo Soy Otro Tú".
Muy aleccionador y un llamado a una apertura de conciencia.
Me encantó, amiga. Me gustan muchísimo tus textos.
Un besito
La amistad siempre existe en el corazón del hombre, es el prejucio quién hace mella y conmina a realizar actos que la mente deduce y recrea.
buena narración
saludos
Renán
Precioso María, las discriminaciones, en este caso, y que luego prima el sentido común, son fiel reflejo de lo que fue y de lo que sigue siendo en muchos lados, y no solo religiosos son los disparates.
Un beso y muy buena reflexión
Andrés
Yo creo en la amistad por encima de y a pesar del opio religioso. No la garantiza el agnosticismo naturalmente. La amistad de los hombres es un proceso de madurez mental,espiritual y políticaque nada tiene que ver con la santurronería y el sacro dogmatismo. En nombre de estos antivalores emparentados con el fanatismo se ha asesinado a inocentes, se asesina aún y se seguirá asesinando. Esos dos hombres son ejemplo de una bella amistad pero despejemos la paja del trigo.Ellos mismos lo sugerirían.